70 SSIFF. Perlak. Crítica de ‘As Bestas‘: La naturaleza se tiñe de negro

Las críticas de David Pérez «Davicine» en el 70 Festival de San Sebastián:
As Bestas

Una pareja francesa de mediana edad se muda a un pueblo local en busca de cercanía con la naturaleza donde su presencia inflama a dos lugareños hasta el punto de una abierta hostilidad y una violencia impactante.

La película, dirigida por Rodrigo Sorogoyen y coescrita con Isabel Peña, está protagonizada por Marina Foïs (tres veces nominada al César a Mejor Actriz por El taller de escritura, Irréprochable y Polisse), Denis Ménochet (nominado al César a Mejor Actor de Reparto por Gracias a Dios y a Mejor Actor por Custodia compartida, y partícipe en producciones internacionales como La crónica francesa, de Wes Anderson, y Malditos bastardos, de Quentin Tarantino), Luis Zahera (Goya al Mejor Actor de Reparto por El reino y parte del casting de Que Dios nos perdone, ambas dirigidas por Rodrigo Sorogoyen), Diego Anido (Trote, Ons, Pedro e o Capitan) y Marie Colomb (protagonista de la miniserie Laetitia o el fin de los hombres). Junto a ellos, As Bestas cuenta con el magnífico trabajo de actores gallegos no profesionales. La película se estrena a nivel mundial en Cannes Première dentro de la  75 edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, y se presenta en España en la sección Perlas de la 70 edición del Festival de San Sebastián.

Un pueblo pequeño para temas universales

Rodrigo Sorogoyen (Madrid, 1981) debutó en el largometraje codirigiendo con Peris Romano 8 citas (2008). Su siguiente película, Stockholm (2013), obtuvo tres premios en el Festival de Málaga y el Goya al mejor actor revelación (Javier Pereira), entre otros galardones. Con Que Dios nos perdone (2016) ganó el Premio del Jurado al mejor guion en San Sebastián y el Goya al mejor actor (Roberto Álamo). Volvió a competir por la Concha de Oro en 2018 con El reino, que posteriormente obtendría 7 premios Goya. Madre (2019) se estrenó en la sección Orizzonti del Festival de Venecia, en la que Marta Nieto recibió el premio a la mejor actriz.

Este año 2022, Sorogoyen ha dirigido uno de los episodios de la serie Apagón (Sección Oficial fuera de competición), y vuelve a los cines con As Bestas, rodada en espacios rurales de El Bierzo y Galicia en castellano, francés y gallego. Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen nos sitúan ante temas universales, mostrando una realidad compleja y unos personajes con los que bascularemos nuestra empatía a lo largo del metraje.

En As Bestas, Antoine y Olga son una pareja francesa que se instaló hace tiempo en una aldea del interior de Galicia. Allí llevan una vida tranquila, aunque su convivencia con los lugareños no es tan idílica como desearían. Un conflicto con sus vecinos, los hermanos Anta, hará que la tensión crezca en la aldea hasta alcanzar un punto de no retorno.

Un realismo más allá de toda duda

As Bestas es una coproducción entre España y Francia, y se posiciona como una película de autor europea. El reparto que conforma la película ha sabido cumplir con la calidad interpretativa esperada, dotando a sus personajes de un realismo que hace crecer la calidad, comercialidad y expectativa a nivel europeo de la película.

La naturaleza es un protagonista más de la película, y el verde del campo se tiñe de negro ante la oscuridad que invade este pequeño pueblo en el que sus vecinos están enfrentados, pasando del drama rural al thriller por la tensión palpable en cada escena y su posterior desenlace. Sorogoyen lleva al extremo una situación de enfrentamiento entre aldeanos que viene de atrás, donde la integración es difícil para aquellos que vienen de fuera con la intención de instalarse y crear una granja ecológica pero estropean la intención del resto de vecinos de firmar un acuerdo comercial con el que supuestamente salir de la dura vida que llevan experimentando desde hace décadas.

Lejos de ser una ficción, la realidad que nos cuenta As Bestas se experimenta en muchas zonas rurales, y la tensión que vivimos durante las más de dos horas de metraje también se aprecia en muchos pueblos donde es difícil convivir ante las mentes cerradas de muchas personas. Lo que nos espera en la película queda patente desde la primera escena, en la que vemos a dos hombres inmovilizando un caballo a cámara lenta al ritmo de una música angustiosa. Esta escena es real como la vida misma, siendo la Rapa das Bestas una fiesta y una costumbre que lleva años realizándose, pero no solo el título a la película hace referencia a esta celebración, sino que también sirve para definir como puede llegar a comportarse el ser humano ante cierta oposición para cumplir sus sueños, pudiendo llegar a ser más bestia que hombre.

Odio y esperanza como motores de los personajes

El director Rodrigo Sorogoyen centra toda la historia en las tensiones que experimenta la pareja francesa, interpretados excelentemente por Denis Ménochet y Marina Foïs -quienes tuvieron que aprender español en poco tiempo-, con dos hermanos y vecinos directos, encarnados por el siempre formidable Luis Zahera y Diego Anido. Estos hermanos reflejan el odio hacia los extranjeros que sienten los campesinos de la zona, pero no solo es un odio racial o cultural, ni siquiera es un odio exclusivamente centrado en la nacionalidad, sino que proviene de un sentimiento de inferioridad ante una sociedad que los ha olvidado.

La terrible batalla campal (psicológica y física) que se vive proviene por tanto de una venganza por rechazar llevar a cabo unos planes que solventarían ciertos problemas económicos, pero también por ese odio personal, degenerando en una violencia cruda y explícita por parte de los vecinos españoles, mientras que nos muestran a los franceses incapaces de atenuar esta situación y con bastante torpeza para manejar el conflicto. Mas de uno hubiera tomado alguna decisión más drástica si estuviera en el lugar de la pareja francesa, pero aún así es totalmente respetable la decisión que toman y llevan hasta sus máximas consecuencias.

La tensión a flor de piel

As Bestas es cruda como la vida misma, es directa como los habitantes del pueblo, y es oscura como las decisiones que algunos protagonistas eligen como única salida, y se divide en dos actos perfectamente delimitados y narrativamente impecables. Mientras que el primer acto nos presenta el enfrentamiento de los vecinos, pudiendo analizar en profundidad las motivaciones de cada parte, poco a poco va creciendo una situación que parece imposible de resolver sin llegar a la violencia y el drama. El segundo acto se centra más en las consecuencias de la violencia y en el duelo, disfrutándose en cada acto una banda sonora que refuerza el estrés de los protagonistas y la tensión que se vive.

De la misma manera, ambos actos están presentados con una narrativa brillante y una puesta en escena que sobrecoge amplificando la tensión, tanto por los planos cerrados que aguantan de forma impecable los actores sobre sus rostros, como por la potencia de los planos secuencia que no dejan de recordarnos lo increíbles y excelentes que son todos los miembros del reparto.

Especial atención merece Marina Foïs, quien durante la primera parte de la película está a la sombra de los hombres del pueblo, pero es capaz de apoderarse de la película en el segundo acto con una intensidad interpretativa y un fuego en su mirada que nos recuerda que la esperanza no hay que perderla y debemos luchar por lograr nuestros sueños, aunque todo esté en contra. Este giro en ángulo recto de la película puede desconcertar a quienes pensaran iban a ver un thriller cargado de testosterona, pero Sorogoyen es lo suficientemente ambicioso como para conseguir dos películas en una que se complementan a la perfección y dotan a esta historia de un valor adicional.

Durante el primer acto, el centrado en la masculinidad, Foïs tiene una gran química con su pareja en pantalla, Denis Ménochet, pero parece que los mejores diálogos y escenas se las reservaron para sus enfrentamientos verbales en el segundo acto con su hija, interpretada por Marie Colomb, demostrando que es una mujer con una gran fortaleza, tanto física como psicológica. Aunque parezca una obviedad, hay que recordar el excelente actor que es Luis Zahera, consiguiendo crear un personaje al que tenemos la obligación moral de odiar, pero con tantas sombras en su dura vida que es difícil no nos pongamos alguna vez en su lugar. Odio y comprensión pueden ir de la mano solo gracias a actores de la talla de Zahera.

As Bestas es tensión en estado puro manejada de forma excepcional, a la par que funciona como historia contemplativa del alma humana, consiguiendo ser un ejemplo de cine de calidad rodado para mantenernos en vilo y sobrecogernos con la intensidad de sus personajes y la angustia de su historia. Luces y sombras componen este reflejo de la vileza del ser humano con una oscura banda sonora, una brillante narrativa y una soberbia puesta en escena que no dejará indiferente a nadie y nos dará más de un tema en los que pensar.


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As Bestas

8.9

Puntuación

8.9/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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