Centenario Ava Gardner: Crítica de ‘Siete días de mayo’ (1964)

Las críticas de Daniel Farriol:
Centenario Ava Gardner
Siete días de mayo (1964)

Siete días de mayo (Seven Days in May) es un thriller político estadounidense dirigido por John Frankenheimer (Domingo negro, El hombre de Alcatraz). El guion está escrito por Rod Serling (La dimensión desconocida, El planeta de los simios), adaptando la novela de Fletcher Knebel y Charles Waldo Bailey II. La historia nos sitúa en plena Guerra Fría, cuando un militar sospecha que un general pretende derrocar al Presidente de EE.UU. por medio de un golpe de estado. El Jefe del Estado dispone solo de siete días para encontrar las pruebas necesarias que le permitan abortar el golpe. Está protagonizada por Kirk Douglas, Ava Gardner, Burt Lancaster, Fredric March, Edmond O’Brien, Martin Balsam, George Macready, John Houseman y Hugh Marlowe.

Un toque de atención en plena Guerra Fría

En plena escalada de tensión en la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, con la crisis de los misiles de Cuba aún caliente, se estrenó la película Siete días de mayo, un thriller político antibélico que cuestionaba el crecimiento militar respaldado por los gobiernos como símbolo de poder mundial y, por otro lado, enaltecía el poder de la democracia como señal identitaria de patriotismo. Al artesano neoyorkino John Frankenheimer no le era ajena la temática militar puesto que él mismo había servido bajo el grado de Teniente durante la Guerra de Corea y también fue camarógrafo en diversos documentales realizados para las Fuerzas Aéreas.

Su compromiso político y la temática militar le acompañarían en varios proyectos a lo largo de la carrera, estando Siete días de mayo considerada como la segunda película de la trilogía «paranoica» del cineasta que seguiría a El mensajero del miedo (The Manchurian Candidate) (1962) y precedería a la incomprendida Plan diabólico (Seconds) (1966). Frankenheimer fue un cineasta muy dotado para el cine de acción que no renunciaba por ello a profundizar en los conflictos morales de sus personajes principales, convirtiéndose por méritos propios en uno de los grandes precursores del thriller conspiranoico de los años 60 y 70 junto a Sidney Lumet, Alan J. Pakula o Sidney Pollack.

Política-ficción realista

El argumento de Siete días de mayo gira en torno a un militar, el Coronel Martin ‘Jiggs’ Casey (Kirk Douglas),  el cuál descubre un perverso plan militar liderado por el condecorado General James Mattoon Scott (Burt Lancaster), para derrocar al Presidente de los EEUU, Jordan Lyman (Fredric March), y acabar así con sus planes de desarme nuclear pactados con la Unión Soviética, en una clara declaración de intenciones contra la paz y en favor de la guerra como única forma de mantener el poder mundial. La trama es ficticia, pero algunos elementos que se incluyen están basados libremente en hechos o personajes reales. De esa manera, el personaje del General Scott es una combinación de los generales Curtis LeMay, Douglas MacArthur y Edwin Walker, éste último fue expulsado del ejército tras descubrirse que estaba adoctrinando a sus tropas en la ideología de extrema derecha.

Entrando en la política-ficción, la película se encuentra ambientada en un futuro cercano que vista con los ojos de un espectador actual es algo que puede pasar desapercibido. Realizada en 1964, hay diversas imágenes que plantean que la historia podría estar sucediendo a principios o mediados de los años 70. Para ahondar en esa sensación distópica se utiliza una tecnología muy moderna para aquella época como pueden ser el visor de diapositivas, las teleconferencias o una pantalla digital que marca la hora en el Pentágono. De hecho, en la tercera parte de la trilogía «paranoica» mencionada, Plan diabólico, el director abrazaría con más ahínco la ciencia-ficción con una historia donde las personas podían iniciar una nueva vida sometiéndose a una cirugía experimental que les convertía en otras personas distintas.

Intrigas de despachos

Siete días de mayo es un filme de acción y suspense en el que, paradójicamente, casi todo sucede en los despachos y mediante conversaciones muy bien dialogadas que nos permiten conocer los distintos puntos de vista de los personajes. Aún así, la tensión va en aumento, la carrera contrarreloj para obtener las pruebas necesarias para destapar el complot se vuelve cada vez más dramática y emocionante. Frankenheimer se sirve de una puesta en escena pulcra que juega con la profundidad de campo para destacar determinadas emociones de los protagonistas según sea la presencia que tienen dentro del cuadro, también juega con los reflejos en espejos, cristales o incluso monitores de TV para ratificar la dualidad moral de las personas.

Rodada en blanco y negro y con música de Jerry Goldsmith (que sustituyó a David Amram), la película también ofrece algunos momentos de cine urgente rodados con cámara «oculta» para poder mostrar la puerta del Pentágono o una Estación Aeronaval militar. El Departamento de Defensa no concedió los permisos de rodaje pese a que el propio Presidente Kennedy estaba entusiasmado con la adaptación de la novela. La anécdota más divertida del rodaje es que durante uno de esos planos «robados» el actor Kirk Douglas, vestido con el uniforme del Cuerpo de Marines, recibió los saludos del personal militar real con el que se cruzaba.

Sin embargo, el acontecimiento negativo ligado a la película fue que los pronósticos de un posible atentado contra el Presidente de los EEUU se cumplieron y el día 22 de noviembre de 1963 asesinaron a tiros a John Fitzgerald Kennedy mientras circulaba en su coche presidencial por Dallas. La película tenía previsto estrenarse en diciembre de ese año y tuvo que retrasarse unos meses para superar el duelo en quedó sumido el país.

La gente es lo importante

No podemos olvidarnos de hablar también de nuestra homenajeada Ava Gardner que en Siete días de mayo desempeña un papel secundario, apareciendo apenas en tres o cuatro secuencias que solo le ocuparon 6 días de rodaje. Ahondando en su iniciado declive, el rol de Eleanor Holbrook es bastante similar al de Moira Davidson que desempeñaba en La hora final (Stanley Kramer, 1959), pero con menos enjundia dramática. Otra mujer alcoholizada que no necesitaba de maquillaje embellecedor para aprovechar las propias marcas que ya había dejado el consumo de alcohol en la actriz.

A primera vista la subtrama que protagoniza podría parecer ligera, un poco fuera de lugar o una mera excusa para potenciar la distancia ética existente entre el Coronel Martin ‘Jiggs’ Casey, con quien se atisba una posible relación sentimental, y el General James Mattoon Scott, del que fue su amante. Sin embargo, el personaje de Eleanor Holbrook también se inspira en hechos reales y se basa en Isabel Rosario Cooper, una mujer euroasiática que fue amante del general Douglas MacArthur y cuya relación fue usada por unos periodistas para defenderse de una denuncia por difamación. En realidad, si analizamos la actualidad política o hechos ocurridos en el pasado, veremos que las bajas pasiones y las relaciones extramatrimoniales han causado más dimisiones en política que los escándalos financieros o de corrupción.

Siete días de mayo es una estupenda película que reflexiona sobre la obsesión armamentística de los gobiernos y sobre los peligros del pensamiento extremista dentro de los cuerpos de seguridad de los estados. Los diálogos escritos por Rod Serling, adaptando la novela de Fletcher Knebel y Charles Waldo Bailey II, son espléndidos y contienen frases tan elocuentes como una que pronuncia el Presidente: «El enemigo es una era, una era nuclear. Ha destruido la fe del hombre en su capacidad para cambiar su destino.». Algo que entronca a la perfección con el cierre de la película donde puede leerse la frase «We the People (Nosotros, la gente)» extraída del Preámbulo de la Constitución de los Estados Unidos para subrayar la visión pacifista y humanista que tiene esta recomendable película.


¿Qué te ha parecido la película?

Siete días de mayo

8

Puntuación

8.0/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
A %d blogueros les gusta esto: