Centenario Ava Gardner: Crítica de ‘Soborno’ (1949)

Las críticas de Daniel Farriol:
Centenario Ava Gardner
Soborno (1949)

Soborno (The Bribe) es filme estadounidense de cine negro dirigido por Robert Z. Leonard (La mujer más guapa del mundo, El gran Ziegfeld), que cuenta con la colaboración no acreditada de Vincente Minnelli. El guion corre a cargo de Marguerite Roberts (Valor de ley, Hombres sin nombre), adaptando una historia corta de Frederick Nebel. La trama sigue a Rigby, un agente federal que viaja hasta un país de centroamérica para localizar a un peligroso grupo de contrabandistas dirigidos por un acaudalado y mujeriego norteamericano. Una vez allí se sentirá irremediablemente atraído por la esposa de uno de los jefes de la organización criminal. Está protagonizada por Robert Taylor, Ava Gardner, Charles Laughton, Vincent Price, John Hodiak, Samuel S. Hinds, John Hoyt y Tito Renaldo.

Cine negro exótico

Soborno (The Bribe) es un noir no especialmente recordado y que fracasó en taquilla en su momento, aún así contiene diversos elementos que lo hacen bastante interesante más allá de un reparto plagado de estrellas. La película es toda una rareza en la carrera de Robert Z. Leonard, un prolífico artesano de estudio especializado en musicales y comedias, que incluso llegó a recibir dos nominaciones al Oscar por The Divorcee (1930) y El gran Ziegfeld (1936) y que, en esta ocasión, adoptó el estilo sucio y amoral del cine negro clásico, aunque hay que añadir que la mejor secuencia del filme fue rodada en realidad por Vincente Minnelli, el cúal no aparece acreditado.

La historia nos presenta a Rigby (Robert Taylor), un agente federal que es enviado a Carlotta, en la Isla de Trancos (México), para investigar el posible contrabando ilegal de excedentes de motores de aviones de la Segunda Guerra Mundial. Allí deberá acercarse a diversos personajes que pululan por el lugar y que se convierten en sospechosos de pertenecer a esa organización criminal, entre ellos, Elizabeth Hintten, una exuberante cantante que está casada con Tug (John Hodiak), un borracho lleno de secretos que de alguna forma aparece vinculado a otros extraños personajes de la isla como J.J. Bealer (Charles Laughton) o Carwood (Vincent Price). Una trama típica de novela negra que tiene la peculiaridad de estar ambientada en América Central, lo que permite una puesta en escena que combina los habituales claroscuros de la fotografía en el género criminal con el exotismo ambiental mucho más acorde al cine de aventuras al situar la acción en una zona turística con algunas tradiciones festivas propias de América Central.

Romance, crimen y fuegos artificiales

Soborno utiliza las herramientas habituales del cine negro y se inicia con un extenso flashback explicativo de 53 minutos que nos sirve para ponernos en situación y entender las dudas que tiene el personaje de Rigby respecto a Elizabeth, de la que ya está completamente prendado. La voz en off tan característica en la narrativa noir es aquí un diálogo interior del investigador que se hace preguntas a sí mismo y nos explica los hechos desde su propio punto de vista. Hay un plano bastante curioso que describe ese ensimismamiento mental que tiene Rigby cuando en su habitación de hotel mira por la ventana y su reflejo en el cristal se funde con la imagen de Elizabeth. Es una manera obvia, pero tremendamente efectiva, que sirve para escenificar los pensamientos del agente y, de paso, plantear un estilo visual que se irá repitiendo en la película con la aparición de distintos planos y encuadres que utilizan los espejos para profundizar en la dualidad moral que poseen algunos de los personajes.

La posible culpabilidad o inocencia de Elizabeth, el personaje interpretado por nuestra homenajeada Ava Gardner, permite explorar cierta ambigüedad en esa cantante de actitud dulce e ingenua, pero con la peligrosa belleza de una femme fatale de novela policíaca. Posiblemente se podía haber jugado más con ese aspecto para dotar a la historia de una mayor carga de intriga, sin embargo, aquí se apuesta más por el romance y el melodrama. La primera aparición que tiene Ava Gardner en Soborno (más allá de la imagen onírica en el cristal antes comentada) es muy similar a otras apariciones suyas en películas anteriores. En otro de los planos notables del filme, vemos a una mujer con el rostro en penumbra que se ilumina por completo al encenderse un cigarrillo y, al mismo tiempo, iluminarse toda la estancia, un local llamado Pedro’s donde ella interpreta acompañada de una banda mexicana la canción «Situation Wanted» de Nacio Herb Brown y William Katz, volviendo a estar doblada su voz por Eileen Wilson.

También encontramos la curiosidad de escuchar a Ava decir algunas palabras en castellano al dirigirse a los residentes autóctonos, en una especie de premonición de su futura María Vargas. No es un papel que influyera demasiado en la carrera de la actriz, aquí ensombrecida por un reparto consolidado de actores masculinos como Robert Taylor, Vincent Price y, especialmente, Charles Laughton, que con su habitual pericia construyó el personaje más interesante que aparece en la película. Soborno es un thriller de cine negro bastante sólido y con ciertas dosis de originalidad en su ambientación (el exotismo, la larga secuencia de pesca con final trágico), su puesta en escena e iluminación beben del habitual expresionismo que define al género y cuya secuencia cumbre, coreografiada por Vincente Minnelli, acontece durante una persecución en plenas fiestas del pueblo de Carlotta con un tiroteo pirotécnico estéticamente apabullante.


¿Qué te ha parecido la película?

Soborno

7

Puntuación

7.0/10

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