Crítica de ‘Donde la verdad se esconde’: El agujero no engaña

Las críticas de Daniel Farriol:
Donde la verdad se esconde

Donde la verdad se esconde (The Whole Truth) es un filme tailandés de terror dirigido por Wisit Sasanatieng (Singsu, Las lágrimas del tigre negro), con guion de Abishek J. Bajaj (Scholar). La historia nos muestra a dos hermanos que descubren un misterioso agujero en una pared de la casa de sus abuelos que les revelan siniestros secretos sobre su familia. Está protagonizada por Sompob Benjathikul, Sadanont Durongkaweroj, Steven Isarapong, Thasorn Klinnium, Mac Nattapat Nimjirawat, Keetapat Pongrue y Nicole Theriault. La película se ha estrenado en Netflix el día 2 de Diciembre de 2021.

Secretos familiares en la casa de los abuelos

El director tailandés Wisit Sasanatieng es recordado en círculos cinéfilos muy minoritarios por ser el autor de un exótico wéstern de culto llamado Las lágrimas del tigre negro (2000). En esta ocasión, se adentra en el cine de terror con desigual suerte y cayendo en demasiados lugares comunes del género. Donde la verdad se esconde tiene un inicio prometedor, siempre teniendo en cuenta las evidentes limitaciones presupuestarias que tiene la película, en el que vemos a unos hermanos adolescentes que deben ir a vivir a casa de sus abuelos, a los que nunca habían conocido, tras el grave accidente de coche que deja en coma a su madre. Una vez que se instalan en la nueva casa, descubren un agujero en una de las paredes que parece comunicar con la casa de al lado donde creen que vive una niña de aspecto siniestro. Lo curioso es que ese agujero solo lo pueden ver ellos y ni sus abuelos ni otros personajes que aparecen en escena son capaces de encontrarlo.

Enseguida descubrirán algunos comportamientos extraños en la convivencia con sus abuelos, no son tan especiales como los que aparecían en La visita (M. Night Shyamalan, 2015), pero también tienen sus propias rarezas, en especial la mujer que padece un principio de demencia que le hace confundir algunas cosas del presente con el pasado y también es muy estricta exigiendo a los niños que se terminen toda la comida que les pone en el plato. A partir de ahí, encontraremos en la película los típicos ruidos nocturnos y visiones que cada vez son más vívidas cuando los hermanos miran a través del misterioso agujero. Lo que hay detrás de la pared tiene que ver directamente con el pasado de esa casa y con algunos secretos familiares que nunca antes habían sido desvelados.

Más drama familiar que terror

En la primera hora de Donde la verdad se esconde, durante la presentación de los personajes, las escenas de terror se sirven con cuentagotas, apostando más por centrarse en el drama, tanto en lo familiar como en la rutina escolar de los chavales donde veremos que el chico sufre bullying y su hermana es acosada por uno de los matones de la escuela. Es un contexto inicial que sirve para enriquecer la trama, pero del que el guionista se olvida por completo en la segunda mitad. Precisamente, es cuando el filme abraza el terror por completo cuando se vuelve más pesado e insufrible. Nunca se consigue crear la tensión necesaria para asustarnos y la iconografía del presunto fantasma es demasiado deudora de nuestra adorada Sadako y del J-horror en general, con algunos movimientos espasmódicos y esas largas cabelleras que tapan rostros. Sin embargo, no esperes en Donde la verdad se esconde un terror sobrenatural similar a esos referentes estéticos, son apuntes muy breves y los efectos especiales muy básicos.

Para mantenerse en movimiento, la trama introduce diversos giros de guion que sirven para despistar al espectador (o intentarlo), aunque la mayoría resultan bastante predecibles. Es el método elegido para implantar la moraleja final de que la verdad siempre sale a relucir por mucho que las apariencias indiquen lo contrario y que siempre llega el juicio para nuestras malas acciones. El guion se retuerce tanto que la confrontación final y las exageradas interpretaciones nos recordará más al capítulo de una telenovela que a una peli de terror. Se dan demasiadas explicaciones y subrayados, no se deja nada sin masticar, eso alarga hasta más de dos horas una película que podría recortarse muchos minutos. Y encima el último twist sorpresa provoca un agujero de guion más grande que el que hay en la pared. Poco parece importar todo eso en un producto de carácter alimenticio que no aporta nada nuevo al subgénero de las casas encantadas en el que podríamos encuadrarlo, aunque aquí predomine el drama familiar. Lo único inquietante de toda la película es el bello plano final. El resto se olvida al instante.


¿Qué te ha parecido la película?

4.2/5 - (24 votos)

Donde la verdad se esconde

4.6

Puntuación

4.6/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: El contenido está protegido.
A %d blogueros les gusta esto: