Crítica de ‘El chico de Asakusa‘: La conmovedora historia del legendario Takeshi Kitano

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
El chico de Asakusa

Antes de lograr el éxito, Takeshi Kitano dio sus primeros pasos como aprendiz del legendario cómico Fukami de Asakusa. Pero mientras su fama crece, la de su mentor decae. Gekidan Hitori dirige a Yo Oizumi y Yuya Yagira en El chico de Asakusa, drama basado en «Beat», las memorias de Takeshi Kitano de 1992. Completan el reparto Mugi Kadowaki, Nobuyuki Tsuchiya, Ayumu Nakajima, Yusuke Furusawa, Nana Komaki, Yoko Oshima, Hiroyuki Onoue, Morio Kazama y Honami Suzuki. La película se estrena en Netflix el 9 de diciembre de 2021.

La historia de un legendario artista

El legendario humorista y cineasta Takeshi Kitano es conocido tanto dentro como fuera de Japón. Para el público internacional, es un director aclamado y ganador del León de Oro, pero muchos también tenemos un grato recuerdo de su pasado como humorista por el programa que llegó a España bajo el nombre Humor Amarillo, y que ahora podemos ver como El castillo de Takeshi. A pesar de ser muy conocido, no ocurre lo mismo con su mentor y los amigos que lo ayudaron a llegar tan alto.

En la película nos cuentan cómo, mientras aprende bajo la tutela de Senzaburo Fukami, un humorista prácticamente olvidado que fue rey de los escenarios, y con la ayuda de sus compañeros, Kitano empieza a labrarse su propio camino hacia el estrellato. Lo que descubre, y demasiado tarde, es el precio de su fama y su éxito: la gente que lo ayudó a llegar a donde está.

Ambientada a mediados de los años sesenta en Asakusa, una zona de Tokio un tanto sórdida, la historia comienza con Kitano cuando deja la universidad en busca de algo mejor y acepta un trabajo en el teatro Asakusa Furansu-za, conocido por sus espectáculos de estriptis y de humor, y donde pronto se convierte en pupilo del legendario cómico Senzaburo Fukami.

Fukami fue el maestro de otros humoristas famosos como Hachiro Azuma y Kinichi Hagimoto, que renegaban de la televisión y solo creían en las actuaciones en directo. Kitano trabajó muy duro como discípulo de Fukami para pulir su técnica y lograr su sueño de convertirse en un cómico de éxito. Sin embargo, a medida que la televisión llegaba a las casas y se volvía cada vez más popular, la comedia en directo fue perdiendo el favor del público.

Un relato de sueños y fracasos

El chico de Asakusa se enfoca en el lado cómico de su carrera, por lo que los espectadores que busquen una película biográfica de Kitano que narre su impresionante carrera hacia el mundo cinematográfico internacional, se llevarán un disgusto, pero para aquellos que queremos conocer mejor sus primeros años como joven y aspirante a comediante, la película no defraudará, contando la auténtica y conmovedora historia del legendario artista: un relato de sueños, fracasos, amor y lealtad protagonizado por Kitano y su mentor, Senzaburo Fukami.

Los primeros años de Kitano se dramatizan aquí como la clásica historia de alguien que pasa de la pobreza a la riqueza, el viaje del comediante desde que vestía trajes usados hasta que se convirtió en una auténtica leyenda viviente. La primera mitad de la película está dedicada principalmente a Kitano siendo refutado por Fukami, pasando demasiado tiempo en esta etapa de su vida, pero El chico de Asakura mejora cuando su carrera crece hacia el estrellato, siendo un trabajo encomiable el que realizan para mostrarnos este relato casi microscópico de sus primeros años, apoyado en gran parte por un acertado casting que dota de realismo a este biopic.

El mejor Kitano que podíamos ver de joven

Al frente del reparto tenemos a Yuya Yagira, conocido sobre todo por su papel de Akira Fukushima en la aclamada película Nadie sabe, de Hirokazu Koreeda, interpretación que le valió el premio a mejor actor en el Festival de Cannes de 2004. Entonces, con catorce años, se convirtió en el actor más joven en ganar el galardón en esta categoría en toda la historia de Cannes, y también fue el primer -y único, por ahora— actor japonés en ganar en esta categoría. Yagira da vida a la versión joven de Kitano y la fuerza de su actuación es vital para que la película sea convincente, pues no sentimos como si vieramos a alguien actuando como Kitano, sino más bien vemos directamente a Kitano cuando era joven, siendo magnífico cómo consigue emular el rostro inexpresivo de Kitano, con las contracciones faciales del artista, así como su increíble dinamismo en el escenario, con su característico andar.

Junto a Yagira tenemos a Yo Oizumi como su maestro en la comedia, y consiguen dar vida a una sorprendente pareja sobre el escenario, con una gran química cuando entre ellos se mofan frente al público, siendo palpable la tierna relación entre estudiante y maestro, y siendo más evidente aún la inmensa importancia de Fukami en la carrera de Kitano. La amistad entre ellos es conmovedora, sobre todo cuando Kitano consigue la fama que tanto ansiaba y se convierte en el foco de atención de los medios.

El chico de Asakusa consigue tener grandes momentos cómicos que deleitarán a los fans del Kitano más divertido, con algunas secuencias fantásticas que nos muestran su brillante habilidad para bailar claqué. Sin acercarse ni de lejos a las joyas del propio Kitano como cineasta, al menos es una película que nos acerca a su etapa de comediante y nos permite aprender más sobre este intrigante humorista y cineasta.


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El chico de Asakusa

7

Puntuación

7.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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