66 SEMINCI. Sección oficial. Crítica de ‘Seis días corrientes‘: Una comedia de gran corazón

Las críticas de David Pérez «Davicine» en la 66 SEMINCI:
Seis días corrientes

En Seis días corrientes, un equipo singular de tres trabajadores de una pequeña empresa de fontanería y electricidad de las afueras de Barcelona se enfrenta a una serie de clientes extravagantes. Su trabajo diario se convierte en una experiencia surrealista y estimulante. Dirigida por Neus Ballús, y protagonizada por Mohamed Mellali, Pep Sarrá y Valero Escolar, la película se presenta en la 66 Seminci, dentro de la Sección Oficial a concurso, el 26 de octubre de 2021, y se estrenará en cines el próximo 3 de diciembre de la mano de Filmax.

Humor con mucho mensaje

Basada en situaciones y personajes reales, Seis días corrientes relata el día a día de la vida de Moha, Valero y Pep, trabajadores de una pequeña empresa de fontanería y electricidad en la periferia de Barcelona. Durante una semana Moha, el más joven, tendrá que demostrar que está preparado para sustituir a Pep, que se jubila. Pero Valero considera que Moha “no da el perfil”, y duda de que los clientes acepten a un trabajador marroquí en sus casas.

Con guion de la propia directora y de Margarita Melgar (pseudónimo tras el que se encuentran Montse Ganges y Ana Sanz-Magallón), estamos ante una película de género híbrido, que conjuga la ficción con elementos prestados de la realidadm pero conservando la sensibilidad característica de su autora, aunque esta vez Ballús se aleja del drama para adentrarse en un tono aparentemente ligero, convirtiendo la propuesta en una singular comedia.

Bajo una capa de humor, ligereza y cotidianidad, las seis historias que conforman la pelicula esconden una profunda reflexión sobre los prejuicios que se activan cuando nos vemos obligados a convivir con alguien distinto a nosotros. En un momento en el que las muestras de intolerancia y racismo están muy presentes, Seis días corrientes ofrece una nueva mirada sobre uno de los mayores retos a los que se enfrenta nuestra sociedad, diversa y multicultural: el reto de comprender al otro.

Las etapas de la vida

Seis días corrientes muestra, de forma afectuosa, a tres hombres en etapas diferentes de la vida, y el humor proviene del aprendizaje que cada uno de ellos tiene de sus compañeros, teniendo hueco para mostrarnos tanto la fase de crecimiento, como la de aceptación del envejecimiento, pero también la forma de adentrarse en una nueva cultura.

A través de sus tres protagonistas aprendemos casi a su ritmo lo que la cineasta ha querido transmitir, y asi con Valero vemos la lucha contra los prejuicios y la masculinidad frágil, mientras Pep va asimilando que debe jubilarse y ceder su puesto a alguien más joven, en este caso Moha, que debe conseguir integrarse en una cultura diferente a la suya y una sociedad que no siempre acepta a quienes no son como ellos. La intimidación y bravuconería de Valero entran en conflicto con la aparente tranquilidad y decisión de Moha, generando algunas de las mejores situaciones de esta comedia, como si estuvieramos ante una nueva y extraña pareja al estilo de Jack Lemmon y Walter Matthau.

Todo este aprendizaje se desarrolla en diferentes capítulos, correspondiente cada uno de ellos a un día diferente de la semana, justo los días que está a prueba Moha. Pero más allá de los días lo importante son las localizaciones, pues en cada una de sus visitas vamos viendo las interacciones entre ellos y sus propios clientes, generando un humor absurdo pero también muy tierno.

Un reparto de no actores pero muy profesionales

Ballús trabaja en Seis días corrientes con un casting formado íntegramente por no actores que se interpretan a sí mismos. Tras varios años de casting y documentación en el universo de los fontaneros y electricistas, la cineasta eligió al trío de protagonistas -fontaneros reales- interpretando la gran variedad de situaciones que surgen cuando entran en casa de un cliente para hacer una reparación.

Sin experiencia en el mundo del cine, todo el elenco pasó por un taller de preparación antes del rodaje, y la filmación se realizó de forma cronológica, agregando Ballús metodologías del documental para obtener de los protagonistas interpretaciones y situaciones frescas, auténticas y sorprendentes a la vez.

Seis días corrientes es una tierna e íntima comedia de buen corazón con una amplia reflexión sobre el machismo, los prejuicios y la masculinidad frágil, pero sobre todo es una comedia optimista capaz de sacar lo mejor de cada uno de nosotros.


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4/5 - (1 voto)

Seis días corrientes

8

Puntuación

8.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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