Crítica de ‘Honey Boy‘: El pasado no perdona

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
Honey Boy

En Honey Boy, una estrella de cine que lucha contra su adicción debe echar la vista atrás a una infancia marcada por su imprevisible padre, un antiguo payaso de rodeo. Shia LaBeouf escribe y protagoniza este aclamado y honesto drama basado en su propia vida, dirigido por Alma Har’el, y que también cuenta en su reparto con Lucas Hedges, Noah Jupe, Byron Bowers, Laura San Giacomo, FKA Twigs, Natasha Lyonne, Maika Monroe, Clifton Collins Jr. y Martin Starr. La película se estrena en Netflix el 9 de septiembre de 2021.

¿Es mejor olvidar el pasado?

A modo de crónica cinematográfica, Shia LaBeouf nos cuenta en esta película cómo fue su vida como una estrella infantil exitosa a la vez que crecía en un hogar roto y las consecuencias que eso tuvo en su edad adulta. Noah Jupe interpreta al joven Otis, que sería el equivalente al joven LaBeouf, un chico sensible que hace todo lo posible por salir adelante en el mundo de la interpretación compaginada con la vida abusiva y marginal que su padre le brinda. James, un antiguo payaso de rodeo y criminal que ahora debe comportarse como un padre, es interpretado por el propio LaBeouf, pero no lo endulza, simplemente retrata a su padre como un estafador y un mentiroso compulsivo, con tendencias bastante agresivas. Toda esa ira con la que convivió en su infancia se reflejará en la versión adulta de Otis, interpretada por Lucas Hedges, teniendo que enfrentarse a sí mismo en una rehabilitación que sacará demasiados trapos sucios.

Pocos actores son tan claros con su pasado y sus adicciones como lo es Shia LaBeouf, quien siempre se ha mostrado abierto a hablar sobre la relación con sus padres y su propio trastorno de estrés postraumático después de cumplir la rehabilitación a la que tuvo que someterse tras algunos arrebatos violentos. Cada escena de la película deja clara la difícil infancia que tuvo que soportar por culpa de su padre, además de la presión añadida que tenía sobre sus espaldas, manifestada especialmente cuando su padre le dice que su carrera como actor es lo único que mantiene a flote financieramente a su destrozada familia.

No es tan dulce como la miel

Honey Boy, que sería traducido literalmente como “Niño de miel”, no es tan dulce como su propio nombre indica, siendo una película abrumadoramente triste alrededor de una historia devastadora sobre el deseo de ser amado, una auténtica historia cargada de dolor, culpa y rabia. Se nos presenta al padre de Otis como un hombre inseguro marcado por sus sueños rotos, con un importante sentimiento de impotencia, y con una adicción que marca no sólo su vida, sino la de su hijo. Él solo busca agradar, pero su inseguridad provoca que arremeta contra su hijo para intentar que logre la vida de fama y riqueza que él no pudo alcanzar.

Como detalle curioso, la directora de fotografía Natasha Braier ha optado por bañar la película con un color dorado, con muchos destellos al amanecer y al atardecer que rocían dulcemente los barrios más bajos de las afueras de Los Ángeles. Como si la cámara hubiera sido empapada en miel y viéramos a través de su color y textura, la película adquiere un toque tierno con secuencias que rozan lo onírico, y contrastan perfectamente con la devastadora infancia del joven Otis.

De tal palo…

Que LaBeouf interprete a su propio padre podría parecer una apuesta arriesgada, pero ofrece una actuación increíblemente convincente y potente, y a buen seguro que esta experiencia le ha servido como ayuda para sobrellevar mejor su pasado, metiéndose en la piel de su padre y sintiéndose más como un acto de canalización en lugar de imitación. No es que pueda uno curarse con este “tratamiento”, e incluso puede que no estuviera preparado para ello todavía, pero es capaz de ser muy convincente como ese hombre amargado por su pasado aunque realmente nunca lleguemos a entrar en su mente. James hierve de envidia por el éxito de su hijo y se siente impotente porque su hijo debe mantenerlo económicamente, lo que provoca que se burle de su hijo y lo marque para siempre.

La versión joven de LaBeouf, Otis, interpretado por Noah Jupe, no es que se desarrolle demasiado, pues realmente queda como un joven que, a modo de esponja, absorbe todas las ansiedades y agresiones de su padre, pero no sería extraño que el propio LaBeouf se reprimiera a la hora de escribir el guion para centrarse más bien en su padre y no tanto en su propia personalidad. Vemos a Otis como un joven acostumbrado a tener que complacer a los demás y hacer todo lo posible por contentar a su padre, y el joven Jupe lo logra con una interpretación natural, manejando con facilidad la gran cantidad de escenas dolorosas a las que se enfrenta.

Martin Starr y Laura San Giacomo aportan también calidad en el apartado de actores de reparto, como asistentes sociales en el centro de rehabilitación en el que se encuentra Otis, al igual que consigue mantener un gran nivel entre los secundarios FKA Twigs como trabajadora sexual que ofrece ternura y un amor platónico al joven Otis.

Honey Boy es una película llena de dolor y rabia, una historia de culpa y desesperación, en la que Shia LaBeouf no solo brilla como guionista sino también como actor, acompañado por un impresionante Noah Jupe, sirviendo como una experiencia terapéutica tanto para LaBeouf como para el espectador.


¿Qué te ha parecido la película?

Honey Boy

8

Puntuación

8.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: El contenido está protegido.
A %d blogueros les gusta esto: