Crítica de ‘Friends: The Reunion’: Apoteosis de risas y nostalgia

Las críticas de José F. Pérez Pertejo : 
Friends: The Reunion
 

PHOEBE: Supongo que se acabó.

JOEY: Sí, supongo.

MÓNICA: Es más duro de lo que había imaginado.

CHANDLER: Tranquila, lo superarás.

RACHEL: ¿Tenéis que iros enseguida o tenéis un poco de tiempo?

MÓNICA: Tenemos tiempo.

RACHEL: Bien, ¿vamos a tomar un café?

CHANDLER: Claro, ¿a dónde?

(Música de guitarras y mientras los seis amigos salen del apartamento y bajan las escaleras, la cámara vuelve al interior del apartamento haciendo un movimiento circular para terminar encuadrando al marco amarillo que rodea la mirilla de la puerta de color violeta).

Así terminaba Friends hace diecisiete años humedeciendo los ojos de toda una generación que, después de diez temporadas riendo, en aquel momento perdíamos algo más que una serie de televisión. Sé que es difícil de entender para quien no vio la serie en su momento, pero estoy prácticamente seguro que todos los que éramos veinteañeros en 1994, treintañeros en 2004 y hoy somos cuarentones avanzados o cincuentones no necesitamos más explicaciones. Con esa secuencia agridulce se daba fin a 236 episodios que durante diez temporadas habían revolucionado el mundo de la televisión. Con ese final, millones de espectadores en todo el mundo nos despedíamos de seis amigos.

Precisamente por esa razón, porque nadie se burla de sus amigos (o al menos no debería hacerlo), los que pertenecemos a esa generación no haremos escarnio de la barriga de Matt LeBlanc (Joey), el botox de Courtney Cox (Mónica) o Jennifer Aniston (Rachel), las arrugas de Lisa Kudrow (Phoebe) o David Schwimmer (Ross)  y, menos aún, del llamativo deterioro físico de Matthew Perry (Chandler). Tenemos (o tendremos pronto) su edad, si comparamos nuestras fotos de por aquel entonces con las de 2021 tal vez nos demos un baño de realidad. Los años han pasado para todos.

Desde aquel final, cada cierto tiempo, han corrido rumores sobre un posible regreso de la serie o la realización de una película en formato cine que retomara la vida de los personajes unos años después. Aunque me duela reconocerlo es mucho mejor que esto no haya ocurrido y la mejor y más convincente explicación para ello la da Lisa Kudrow en el tramo final de este nostálgico regreso televisivo recién estrenado en la plataforma HBO.

Los creadores Marta Kauffman y David Crane junto al director Kevin S. Bright y los seis intérpretes protagonistas de la serie han acertado con la mejor fórmula posible para hacer retornar la serie, una suerte de documental en forma de Talk Show con público en directo conducido por James Corden en el que los seis amigos vuelven a pisar los (reconstruidos) escenarios de la serie y recordar algunos de los mejores momentos.

La concepción del programa es impecable, desde el primer minuto se crea un clima emocionante con el reencuentro de los actores entre sí y de cada uno de ellos con los platós televisivos en los que tantas horas pasaron. A partir de ahí, y durante ciento cuatro minutos, se alternarán las conversaciones de los protagonistas con imágenes de archivo, reconstrucción de algunas secuencias memorables con lecturas de guion y el talk show propiamente dicho en un espectáculo televisivo con público en directo y lleno de apariciones sorpresa que harán las delicias de los incondicionales de la serie.

No sé cuánto hay de guion y cuánto de espontaneidad en muchos de los momentos del programa, pero poco importa, la naturalidad de los seis protagonistas hacen creíble cada carcajada y cada lágrima, que de todo hay. Es cierto que, después de la serie, ninguno ha desarrollado una carrera cinematográfica relevante con la excepción, tal vez, de Jennifer Aniston que al menos ha tenido algunos éxitos, pero viendo The Reunion resulta evidente que todos mantienen la vis cómica y los registros interpretativos con los que inmortalizaron a sus personajes. La recreación de algunas secuencias en las lecturas dramatizadas sentados alrededor de una mesa lo ponen bien de manifiesto.

Friends: The Reunion no tiene apenas tiempos muertos, prácticamente todo es sustancia en un programa televisivo de ritmo indesmayable que termina haciéndose corto. Únicamente podría cuestionarse la aparición de algunos seres anónimos y un par de famosos explicando por qué la serie fue importante para ellos, pero lo cierto es que estas intervenciones son razonablemente breves y tratan de explicar la globalización de la serie. A través de una realización tan brillante como tenía la propia sitcom y un eficaz montaje saltamos continuamente del presente al pasado y las declaraciones de los protagonistas y los creadores se suceden revelando y recreando divertidas anécdotas. Particularmente interesantes son los testimonios de Kauffman, Crane y Bright sobre cómo fueron los inicios de la serie, cómo se gestó el reparto y cómo cambió la vida de todos a partir de la segunda temporada con el arrollador éxito de la serie en todo el mundo.

Con el material de diez temporadas, todos los personajes secundarios y las estrellas invitadas podrían hacerse media docena de programas como éste. Cada espectador podría seleccionar sus momentos y habrá quien eche en falta algunas cosas pero Friends: The Reunion no deja fuera a los secundarios más recurrentes de la serie ni a los momentos más emblemáticos como la divertidísima canción “Smelly Cat” interpretada por Lisa Kudrow con sorpresa incluida.

Si alguien me pregunta cuál es en mi opinión la mejor serie de televisión de todos los tiempos me pone en un aprieto, pero si me pregunta cuál es mi serie favorita no tardo ni un segundo en responder: Friends. No había vuelto a verla desde su final en 2004 hasta que el año pasado, el confinamiento total que nos impuso la Covid 19 me hiciera recuperarla desde el capítulo uno para verla con mi mujer y mis hijas en familia al ritmo de dos o tres episodios diarios. Durante varios meses volví a revivir todos los gloriosos momentos y pude darme cuenta de dos cosas: la primera es que la serie ha resistido muy bien el paso del tiempo, la gran mayoría de los episodios siguen funcionando a pesar de los años transcurridos y la segunda que el humor de los guiones y la comicidad y empatía de los personajes traspasa generaciones. No dejé de sorprenderme cada día de ver a mis hijas reírse y conectar con Rachel, Monica, Phoebe, Ross, Chandler y Joey a pesar de ser mucho más jóvenes que ellos y de que, nos guste o no, muchos códigos visuales y humorísticos han cambiado. 

Friends: The Reunion nos ha devuelto a nuestros amigos por un día y nos ha puesto a todos en nuestro sitio. Todos nos hacemos mayores, ellos y nosotros. Y que siga así por mucho tiempo.


¿Qué te ha parecido la película?

Friends: The Reunion

9

Puntuación

9.0/10

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