Crítica de ‘Las chicas de Manson (Charlie Says)’: El Helter Skelter de las hadas

Las críticas de Daniel Farriol:
Las chicas de Manson (Charlie Says)
 
Las chicas de Manson (Charlie Says) es un thriller dramático estadounidense dirigido por Mary Harron (American Psycho, Alias Grace). El guion está escrito por Guinevere Turner adaptando material extraído de los libros “The Family” de Ed Sanders y “The Long Prison Journey of Leslie Van Houten” de Karlene Faith. La historia nos sitúa en una prisión para mujeres donde cumplen condena tres jóvenes que participaron por orden de Charles Manson en los horrendos crímenes en casa de Sharon Tate. La película está protagonizada por Hannah Murray (God Help the Girl, Detroit), Matt Smith (Last Night in Soho, Casa ajena), Merritt Wever (Godless, Creedme), Sosie Bacon, Marianne Rendón, Suki Waterhouse, Chace Crawford, Annabeth Gish y Grace Van Dien. La película no se ha estrenado en España en salas comerciales, aunque pasó por el Festival de Sitges de 2019. Nos ha llegado a través de plataformas VOD como Movistar+, Rakuten TV y Filmin, desde el día 23 de Diciembre de 2020.
 

El recorrido de Mary Harron por la cultura popular norteamericana

La directora canadiense afincada en Estados Unidos Mary Harron se ha convertido en una voz experta a la hora de repasar la historia norteamericana. Para ello está haciendo un curioso viaje por la crónica negra arraigada a la cultura popular del país. Su película más conocida hasta la fecha fue su adaptación de la polémica novela de Bret Easton Ellis American Psycho (2000), pero no es la única vez que se ha interesado por hurgar en la vida de criminales y psicópatas. En la magnífica miniserie Alias Grace (2017) nos mostraba la inmersión en la locura por parte de un psiquiatra fascinado por una paciente acusada de asesinato. Mientras que en su debut en el cine con Yo disparé a Andy Warhol (1996) se ponía en la piel de la despechada Valerie Solanas que intentó matar al gurú de la cultura pop.
 
Otras películas suyas se han acercado igualmente a iconos culturales de los Estados Unidos. Pasa en The Notorious Bettie Page (2005), en la que abordaba la tortuosa vida de la famosa pin-up, o en el telefilm Anne Nicole (2013), donde hacía lo propio con la figura de la exuberante playmate de trágico destino. Todas sus obras suelen tener un enfoque feminista y una mirada crítica hacia la cultura patriarcal imperante en la sociedad norteamericana. En Las chicas de Manson toca acercarse a la compleja personalidad del sectario Charles Manson. Sin embargo, la directora prefiere centrarse en tres chicas que pertenecían a la comuna hippie que se instauró en el Rancho Spahn. Las jóvenes fueron condenadas a cadena perpetua tras su participación en los célebres asesinatos de las noches del 8 y 9 de Agosto de 1969, incluyendo el la actriz Sharon Tate embarazada de 8 meses y medio. Muchos consideran esas fechas como el inicio del declive del movimiento hippie como parte de la contracultura norteamericana.
 

Charles Manson, el verdadero protagonista

La Familia Manson era una secta que sobrevivía a base de rebuscar en la basura, así como con pequeños hurtos y actos vandálicos. Estaba integrada principalmente por mujeres jóvenes que huían de la pobreza o familias desestructuradas buscando en la comuna un sitio al que pertenecer. Charles Manson les lavó el cerebro de una manera inaudita, prometiéndoles una especie de paraíso terrenal que surgiría tras una guerra racial a la que denominaba “Helter Skelter” (utilizando el título de una canción de Los Beatles). Las chicas aseguraban creer que les crecerían alas y se convertirían en hadas. Demasiado LSD en el cerebro. No es la primera vez que el cine o la televisión se acercan a este extraño episodio de la crónica negra estadounidense. De hecho, recientemente parece que se ha vuelto a revitalizar la figura de Manson. Ahí están la segunda temporada de la serie Mindhunter (David Fincher, 2019) o Érase una vez en… Hollywood (Quentin Tarantino, 2019). Eso sí, mi acercamiento favorito al tema lo hizo la infravalorada serie Aquarius (John McNamara, 2015-16) que la NBC canceló tras dos temporadas. 
 
La historia real de Las chicas de Manson tiene muchas aristas y bifurcaciones que la hacen apasionante. Manson también era músico y quería transmitir su mensaje a través de las canciones. De ahí nació la amistad con Dennis Wilson, batería de The Beach Boys, que visitaba regularmente la comuna en busca de sexo. La leyenda popular asegura que la canción “Never Learn Not to Love” fue compuesta originariamente por Manson bajo el título “Cease to Exist”, aunque no salió acreditado en el disco del grupo californiano. Todo eso también se expone en Las chicas de Manson, así que por mucho que la directora Mary Harron se empeña en imponer un punto de vista alternativo y femenino que de a conocer a Leslie ‘Lulu’ Van Houten, Patricia ‘Katie’ Krenwinkel y Susan ‘Sadie’ Atkins a través de su relación con la activista Karlene Faith en la cárcel, nunca logra evitar que la alargada sombra de Charles Manson sea la verdadera protagonista. Y eso que el actor Matt Smith no logra transmitir todo el universo de locura que llevaba dentro.
 

La justicia poética en el cine

No sé que sería primero, si el huevo o la gallina, pero resulta tremendamente llamativa la coincidencia en el tiempo de dos películas como Érase una vez en… Hollywood y Las chicas de Manson. Tarantino propuso dar una vuelta de tuerca a la historia para salvaguardar el recuerdo de Sharon Tate y vengarse de La Familia Manson. Mary Harron hace casi lo opuesto exculpando a Leslie ‘Lulu’ Van Houten y derivando toda la responsabilidad de los asesinatos hacia Charles Manson. Los que hayan visto los desenlaces de ambas películas entenderán a que me refiero. Es un punto de vista conflictivo y discutible, aunque dentro de la narrativa de ficción aporte una elegancia poética que funciona bien.
 
Las chicas de Manson es un thriller dramático que busca entender mejor las motivaciones de unas chicas que se convirtieron en asesinas por mandato de un hombre. En ese sentido el título original del filme es mucho más clarificador que la traducción al español. Ahí entra de lleno la visión feminista que tiene la directora y que entroncaría con el resto de su filmografía. Es una película interesante pero que aportará poco a los que ya conozcan la historia original. Su acercamiento a los célebres asesinatos se hace desde un punto de vista psicológico. No esperes acción y sangre. Es más un filme que pretende sacar a relucir los fallos del sistema y cómo afecta en especial a las clases bajas de la sociedad.
 

¿Qué te ha parecido la película?

6.2

Puntuación

6.2/10

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