Crítica de ‘No matarás’: Jo, ¡qué noche!

Las críticas de Daniel Farriol:
No matarás

No matarás es un thriller español dirigido por David Victori (El pacto), que también co-escribe el guion junto a Jordi Vallejo y Clara Viola. Un joven tímido conocerá a una chica algo inestable que le arrastrará a una espiral de violencia y desesperación. Está protagonizada por Mario Casas (El practicante, El fotógrafo de Mauthausen), Milena Smit, Joaquín Caserza, Victor Solé, Elisabeth Larena y Fernando Valdivieso. Tras su paso por el Festival de Sitges 2020, se ha estrenado en cines el pasado 16 de Octubre de 2020

Mario Casas “on fire”

La película No matarás se une a lo que casi podría considerarse un subgénero en sí mismo, arraigado especialmente al suspense o el terror de “todo sucede en una noche”. Tras su debut en el largo con El Pacto (2018), el catalán David Victori sube su apuesta con un sorprendente thriller dramático absolutamente adictivo. Si en la divertida Jo, ¡qué noche! (Martin Scorsese, 1985) el protagonista se cruzaba con todo tipo de personajes peculiares que convertían una apacible noche por Manhattan en una auténtica pesadilla, aquí pasaremos una noche de infarto en la Barcelona más oscura y alejada por completo de su imagen turística.

El protagonista de este descenso a los infiernos es un joven apocado que pasa sus días cuidando de su padre enfermo. Está encarnado por el actor Mario Casas, muy alejado de sus papeles con enfoque adolescente. Durante los últimos tiempos está muy interesado en salirse de su lugar de confort para afrontar personajes controvertidos que supongan un reto interpretativo. Recientemente pudimos verlo en El Practicante (Carles Torras, 2020), distribuida por Netflix, donde interpretaba a un sociópata narcisista que mantenía una relación tóxica con su novia. Aquí, en un rol muy distinto, interpreta a un chico ingenuo que se verá envuelto durante una noche loca en toda una espiral de acontecimientos que le obligarán a transitar por su lado más oscuro. El actor gallego realiza un trabajo más que notable en ambas películas y ya se habla de una posible nominación a los Premios Goya de este año.

Cámara en mano y primeros planos

El mundo del protagonista se desmorona en una sola noche. Así de frágil es nuestra existencia. David Victori busca también hacérselo sentir al espectador en primera persona. Nos hace empatizar primero con su personaje central, para luego ser testigos de su completa transformación. Es una forma de poner en jaque nuestros propios conceptos morales. Para ello, el director pega su cámara al protagonista todo el tiempo. Desde la secuencia de los créditos iniciales hasta el último plano de su rostro con el que cierra la película. Es una experiencia inmersiva para nada arbitraria, quiere que tomemos partido como haría un juego de realidad virtual. 

Con una cámara en mano nerviosa, a veces mareante, y planos muy cortos, No matarás logra crear una atmósfera absolutamente asfixiante e incómoda que te lo hará pasar muy mal. La aparición de una enigmática mujer llevará a la perdición al ingenuo protagonista. Esa chica está interpretada por la debutante Milena Smit, recepcionista de hotel que debuta tras las cámaras al ser captada para la película a través de su perfil de Instagram. Casas se verá arrastrado por una corriente donde confluyen los malos entendidos, la mala suerte y las malas decisiones. La liberación inicial provocada por la muerte de su padre le ofrece la posibilidad de vivir aventuras en su vida gris, pero se convierte en un arma de doble filo que le explotará en la cara durante esa noche inesperada. Su única opción será seguir adelante sin mirar atrás, convirtiéndose en una persona irreconocible para sí mismo. 

La influencia de los hermanos Safdie

No matarás es una película que funciona como un tiro. Poco importa si su argumento introduce elementos poco creíbles. Tiene un ritmo espectacular y un tratamiento estético lleno de neones y contrastes cromáticos. Aunque David Victori reconoce como referencias a Corre, Lola, Corre (Tom Tykwer, 1998) o la serie The Night Of (Steven Zaillian y Richard Price, 2016), la influencia visual que considero más evidente es la del cine de los hermanos Safdie, en especial la película Good Time (2017).

Pero más allá de coincidencias temáticas y estéticas, lo que está claro es que No matarás va a convertirse en uno de los mejores thrillers recientes rodados en España. Está a la altura de La isla mínima (Alberto Rodríguez, 2014) o Tarde para la Ira (Raúl Arévalo, 2016), por citar dos ejemplos. Además, con su plano final desafía al espectador y le plantea una duda ética en la línea de Tu hijo (Miguel Ángel Vivas, 2018). Te mira directamente a los ojos para preguntarte, ¿tú qué harías?


¿Qué te ha parecido la película?

8

Puntuación

8.0/10

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