64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Adam’: Notable film intimista y sutil sobre dos mujeres en Casablanca

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 64 SEMINCI: 
Adam
 
Adam es el primer largometraje de la realizadora marroquí Maryam Touzani que se apoya en una vivencia personal de su niñez para dirigir un film de marcado tono intimista apelando a sentimientos humanos básicos como la compasión y la empatía sin deslizarse por la pendiente de lo lacrimógeno ni caer en trampas emocionales. 
 
En Adam se narra el encuentro de dos mujeres que atraviesan situaciones difíciles en un contexto poco favorable, Samia, más joven, se ha quedado embarazada soltera y tras huir del hogar familiar vaga por las calles de Casablanca buscando quien le ofrezca trabajo y alojamiento; la otra, Abla, ligeramente mayor, regenta una pastelería y vive con una niña de ocho años, Warda, a la que trata de educar con cierta disciplina insistiendo en que estudie y haga los deberes.
 
Ambas se encuentran en encrucijadas vitales, mientras a Samia su embarazo fuera del matrimonio la convierte en una proscrita para una sociedad conservadora, a Abla su viudedad también la condena a la soledad, física y emocional, que ha determinado un carácter introvertido y hosco que coloca como barrera para relacionarse con cualquier ser humano que no sea su hija, a la que por otra parte, prodiga más en normas y obligaciones que en auténticas muestras de cariño.
 
Touzani coescribe el guion junto a su esposo y productor del film Nabil Ayouch (ganador de la Espiga de Oro de la SEMINCI hace unos años con Los caballos de Dios). Y es precisamente a través de un guion perfecto en la ordenación de las secuencias que la directora consigue una narración fluida que va creando el clima emocional preciso al tiempo que administra la información que llega al espectador sobre el pasado de los personajes. Con una dirección de una madurez poco habitual en una debutante, Touzani conjuga en su película un elegante tono intimista con un ritmo adecuado basado en un estilo de rodaje marcadamente occidental. 
 
Es también muy agradecible que Touzani huya de los lugares comunes y sea capaz de ejercer una denuncia de la situación de la mujer sin necesidad de poner el acento en la creación de personajes masculinos arquetípicamente negativos. La sutileza que Touzani demuestra tanto en esto como en otras cuestiones nucleares del film tales como la exploración de la maternidad o el soporte mutuo sobre el que ambas protagonistas evolucionan durante la película son también virtudes notables que, como se ha apuntado, hacen de Adam una ópera prima atípica en su madurez.
 
Otro de los pilares que sostienen el film es el brillantísimo trabajo de sus dos actrices protagonistas, Abla es interpretada por la actriz belga de origen marroquí Lubna Azabal (Incendios, Paradise Now) y Samia por la marroquí Nisrine Erradi. Ambas componen interpretaciones simples en lo físico y complejas en lo emocional y son capaces de crear un clima conmovedor desde la austeridad formal que Touzani imprime a un film en el que el único mensaje que se empeña en dejar claro es que la, acaso única, solución a la situación que atraviesa la mujer en determinados contextos socio-culturales-político-religiosos es la educación. Warda es el futuro, cuidémosla. 

7.5

Puntuación

7.5/10

2 comentarios en “64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Adam’: Notable film intimista y sutil sobre dos mujeres en Casablanca

  • el 25 octubre, 2019 a las 14:35
    Permalink

    Me alegro que por lo menos esta película esté bien. Este año las películas árabes-musulmanas y direcciones femeninas están por todas partes (debía haber un 3×2 cuando el Sr Angulo fue al supermercado del cine…).

    Respuesta
  • el 25 octubre, 2019 a las 17:15
    Permalink

    Me gustarón muchísimo “Echo” y “El Joven Ahmed”, y también “The Farewell”, pero aunque quizás deba conformarse con el premio a nuevos realizadores, “Adam” me ha parecido una obra maestra; parece que los verdaderamente buenos ya lo son nada más empezar. No me gustó tanto “Father”, me resultó desagradable desde el principio, con una cámara injustificadamente nerviosa y un guión muy poco convincente. Afortunadamente, la sesión me valió la pena por el fabuloso corto previo, “La física de la tristeza”. Pero coincidir en un 80% no es usual, de modo que acabo de nombrarle mi crítico de cabecera. Para celebrarlo, me permito recomendarle “Kabul, ciudad en el viento”. 😀

    Respuesta

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: