64 SEMINCI. Película de clausura. Crítica de ‘Master Cheng’: Mika Kaurismaki se pasa al descafeinado

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 64 SEMINCI: 
Master Cheng
 
Me va a costar caer en la tentación de hacer algún chiste fácil entre el título de la última criatura del, otrora considerable, director finlandés Mika Kaurismaki y el conocido programa televisivo de título similar en el que unos concursantes se dedican a cocinar para que dos señores y una señora, muy estirados los tres, se lo coman y opinen. Pero lo grave es que si lo hiciera, no sería un chiste, pues hay más parecido entre la película que la SEMINCI nos ofrece de postre con cualquier producto de formato televisivo que con algo que podríamos considerar cine. De hecho, si se fijan en la fotografía que acompaña esta crítica y me creen cuando les digo que en un momento dado, los protagonistas cantan, ya tienen el programa de variedades completo con un híbrido entre Master Chef, Mira quien baila y La Voz. Glorioso.
 
El guion de Hannu Oravisto agota todos los tópicos posibles, la presentación de los personajes es tan lenta como redundante y ocupa veinte minutos en los que no ocurre prácticamente nada. Cheng (Chu Pak Hong), un hombre chino acompañado de un niño se presenta en una zona remota de Laponia preguntando por un hombre al que había conocido en Shanghái. Con las barreras idiomáticas que suponen el pobre nivel de inglés como lengua común, Cheng se dirige al restaurante del pueblo donde poco a poco entablará amistad con la dueña, Sirkka (Anna-Maija Tuokko), y conocerá a algunos pintorescos personajes que servirán para hilvanar una historia tan previsible como trivial.
 
Con el pretexto de la cocina, pues Cheng es un excelente cocinero profesional y Sirkka lo único que sirve en su restaurante es puré de patatas y salchichas en salsa, se establecerá la simbiosis entre ambos: trabajo como cocinero a cambio de alojamiento. El resto ya se lo pueden imaginar ustedes, la salida a la superficie de sucesos del pasado, los personajes secundarios que proporcionan momentos entrañables o divertidos, las dificultades de integración del niño que está demasiado solo y, cómo no, el consabido elemento romántico planteado de forma ligera y predecible.
 
Nada sorprende, nada incomoda, nada impacta y nada emociona en  Master Cheng. Kaurismaki realiza una película descafeinada de las llamadas “feel-good movie” que, incuestionablemente tienen su público y me parece estupendo que existan, pero mucho me temo que no encuentra su lugar en la clausura de un festival que se pasa ocho días presumiendo de llevar la etiqueta de autor. Por mucho que su director sea Mika Kaurismaki, Master Cheng no es una película de autor, es una película de fórmula y no de las buenas. No me parecería mal que tras ocho días sufriendo con películas de tramas duras, denuncias sociales y personajes en complicadas encrucijadas vitales, la SEMINCI proyectara una película amable y con la única pretensión de entretener, pero oigan, se deben cumplir unos mínimos y hay muchas películas buenas con esos presupuestos.
 
Master Cheng únicamente funciona, parcialmente, como una exhibición del paisaje de Laponia porque ni siquiera entra a fondo en realizar un retrato del carácter de sus gentes o de las costumbres de la zona. La exaltación de determinados valores humanos como la generosidad, la lealtad, el compromiso o la paternidad queda diluida por la ligereza general del film y, ni siquiera, tenemos unas interpretaciones inolvidables. Nada malo se puede decir de un reparto que cumple con corrección su cometido, pero tampoco nada bueno. A Chu Pak Hong le falta carisma para que el espectador empatice más con su personaje y Anna-Maija Tuokko es la que más sufre los convencionalismos del guion pues su personaje, que podría dar mucho de sí, es reducido a un mero instrumento para unir todos los elementos de la trama e introducir el inevitable componente romántico.
 
Decepcionante, muy decepcionante película para terminar un Festival en cuya Sección Oficial, de nivel medio, hemos encontrado algunos títulos estimables pero ninguno inolvidable.

3.5

Puntuación

3.5/10

Un comentario en “64 SEMINCI. Película de clausura. Crítica de ‘Master Cheng’: Mika Kaurismaki se pasa al descafeinado

  • el 27 octubre, 2019 a las 12:53
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    Siguiendo tus críticas, creo que tienes razón y se ha tratado de un festival de nivel medio, sin estridencias pero sin nada que lo haga perdurar entre otras ediciones. Espero que el próximo año la cosecha sea mejor y por supuesto que estés ahí para narrarlo de forma tan magnifica. Mi más sincera enhorabuena.

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