La música de ‘Ghost. Más allá del amor’ (1990), de Maurice Jarre

Existen muchas formas de sacar de quicio a un buen amante de las bandas sonoras. Una de ellas es la que vamos a tratar en el análisis de hoy. Se trata de querer equiparar la canción de una película con la banda sonora de ésta. Es algo que no suele fallar, y que a más de uno (entre los que me incluyo) nos saca de nuestras casillas.

No hablo de la calidad de esas canciones, ganadoras de grandes premios en algunos casos. El quiz de la cuestión está en identificar inmediatamente una película con la canción que acompaña a una escena en concreto, o que ha sido elegida para formar parte de la banda sonora, y olvidarnos por completo de la banda sonora en sí misma. Ésta suele incluir grandes temas que son olvidados o que son escuchados y nunca pensaríamos que forman parte de la película. Temas que se han creado en exclusividad para el film y que se ven eclipsados por dos o tres minutos de una enorme canción.

Ghost. Más allá del amor y su música es un claro ejemplo de esto que estamos comentando. Y no quiero decir que sea algo malo. De hecho, muchas veces el éxito de una película se debe en gran parte a esa canción tan representativa. El problema es que grandes composiciones quedan en un segundo plano, cayendo en el olvido por la gran mayoría de los amantes del cine.

Y eso que dicen que Maurice Jarre, compositor de bandas sonoras de grandes clásicos como Lawrence de Arabia o Dr. Zhivago, no se empleó demasiado a fondo en componer la banda sonora de Ghost. Más allá del amor, quizá sea una excusa para tapar el enorme protagonismo que tomó el tema principal del film. Porque está claro que si obviamos el tema “Unchained Melody” y profundizamos en el resto de temas que componen la banda sonora del film, nos encontramos ante un gran trabajo, en la línea del compositor, con temas muy hermosos y muy ricos en matices.

Menos mal que Maurice Jarre era un tío listo. Advirtió que el tema creado en 1955 por Alex North y Hy Zaret e interpretado por The Righteous Brothers era idóneo para la película. Así que lo que hizo fue crear una versión instrumental para el momento más bello del film. La escena final, acompañada de los arreglos de Jarre, convirtieron este momento en uno de los más emotivos y lacrimógenos de la historia del cine.

Maurice Jarre fue otro de tantos compositores que hicieron uso de los sintetizadores en aquella época para crear sus obras. Se dice que llegó a abusar de éstos, sobre todo cuando antaño había dado muestras de sobra de su talentosa concepción sinfónica. Una afición a los teclados contagiada muy probablemente por el renombre conseguido en este campo musical por su hijo Jean Michel Jarre. Muchos fieles del estilo de Maurice no llegaron a entender esta decisión, provocando comentarios de todo tipo.

En Ghost. Más allá del amor, Maurice Jarre se entrega al sonido electrónico, limitando la aparición de la orquesta en momentos expresivos muy puntuales. Para algunos son estos momentos puntuales los fragmentos más bellos y reivindicables del álbum. A pesar de esta opinión, no podemos decir que el resto de temas sean de poca calidad. El trabajo que hizo Jarre de poner música a una película que trata sobre el amor, la muerte, la maldad, la traición, la comedia, el esoterismo… es digno de ser mencionado por la dificultad que residía en poner música a tantos géneros dentro de una misma película.

Para no estar a favor ni en contra de nadie, podemos decir que el compositor utiliza el sintetizador para remarcar algunos momentos más oscuros, como la muerte de Sam, en el tema titulado “Ghost”, cómo este se va acostumbrando a su nuevo estado, en el tema “Sam”, o las apariciones espectrales de los demonios sombras en los temas “Fire Escape” o al final de “Molly”. Los pasajes más sinfónicos los reserva para lo que sería el tema principal de la película, titulado “Molly”.

En cuanto a la canción “Unchained Melody”, poco más se puede añadir. Siempre va a estar asociada a la escena más mítica del la película, a la relación de amor incondicional entre los dos protagonistas del film. Una canción de una calidad tan abrumadora que fue capaz de hacer sombra a todo un álbum lleno de composiciones bellas para unos, poco aprovechadas para otros, pero cargadas de sentimientos y emoción en cualquier caso.

Puede que Ghost. Más allá del amor no haya pasado a la historia gracias al trabajo de Maurice Jarre. Ello no quita para que estemos ante una película maravillosa con una banda sonora inolvidable…¿o es quizá la banda sonora lo que hace inolvidable a la película?

3 comentarios en «La música de ‘Ghost. Más allá del amor’ (1990), de Maurice Jarre»

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