Crítica de ‘A ciegas’: Suspense sensorial a la deriva

Las críticas de Óscar M.: A ciegas

El cine de terror ofrece la posibilidad de hacer “sufrir” al espectador sin estar en un peligro real, de representar en pantalla nuestros peores miedos sólo durante un tiempo. Las peores películas de terror muestran vulnerabilidad y miedo que proviene de algo cotidiano en nuestro entorno, algo básico que cambia drásticamente y ante lo que estamos indefensos. Netflix estrena esta Navidad A ciegas, una película de suspense que narra la historia de una epidemia global que provoca suicidios masivos sin aparente explicación cuando el ser humano mira a su alrededor.

Es difícil hacer un análisis de A ciegas (Bird box, en el título original) sin tener en cuenta los constantes puntos de unión con anteriores películas de temática similar. Los puntos en común con El incidente (aunque el libro en el que se basa esta película se escribió antes que la película de Shyamalan), La niebla o Monstruoso son innegables, aunque la reciente Un lugar tranquilo es la que más se acerca y hasta puede considerarse como su hermana mayor. En ambas hay mujeres embarazadas protagonistas, la privación de un sentido y el temor a la pérdida de la seguridad en el propio domicilio.

Uno de los peores miedos del ser humano es la pérdida de uno de los cinco sentidos, algo que en principio no valoramos en nuestro día a día y que cuya privación provoca miedo, inseguridad e incapacidad para realizar las tareas más básicas. En este caso, la vista se convierte en el peor enemigo de los protagonistas y las alucinaciones auditivas tampoco ayudan a mantenerse con vida en un entorno tan hostil y tan cercano al mismo tiempo.

El guion (que adapta la novela de Josh Malerman) se regodea en la incapacidad de los protagonistas para utilizar la vista y, aunque acude a lugares comunes (como la típica y reiterativa visita al supermercado de las películas apocalípticas), consigue mantener el interés y la tensión en el espectador gracias a la presencia de los “infectados”. Las constantes apariciones de estos considerados como enemigos de los protagonistas mantienen la trama durante todo el metraje y fomentan las situaciones de riesgo para los personajes principales.

La historia sitúa la acción en dos momentos temporales diferentes y, aunque siempre es algo complicado, el guion de Eric Haiesserer (al que nunca perdonaremos el engaño de La cosa (The thing), pero quien también hizo un buen trabajo con La llegada) se las arregla bastante bien para que no perdamos interés en ninguna de las dos tramas y va desvelando detalles en la trama del pasado sobre la aventura más actual, creando así una conexión entre ambas historias que evita la pérdida del público cuando saltamos a la trama principal, en principio, menos atractiva y más monótona.

Sandra Bullock lidera con soltura un reparto donde destacan Sarah Paulson y John Malkovich (este último dando vida al típico vecino pesimista al que todo le molesta y cuya negra visión de la realidad pocas veces se valora, y, probablemente, es el más sensato, aunque egoísta, que siempre sobrevive en este tipo de situaciones). Bullock consigue transmitir una buena evolución del personaje, partiendo de ser casi antisocial hasta llegar a una madre coraje. Precisamente, en la trama del viaje por el río (la parte menos atrayente), es cuando más evoluciona y la interpretación de la actriz se gana al público.

Lamentablemente, la directora Susanne Bier parece estar más centrada en la subtrama romántica o en el drama que en mostrar situaciones terroríficas. Además, es difícil separar la estética visual de A ciegas de la de las películas citadas anteriormente, porque no hay algo que la haga diferente o especial, se podrían intercambiar escenas con Un lugar tranquilo o con la tediosa El incidente y no se notaría la diferencia. De hecho, la decisión de no mostrar ciertos elementos de la trama u obviar una explicación clara, desencadena cierto hastío en el tramo final, dejando al espectador, literalmente, sin una visión clara del conjunto.

A ciegas podría haberse estrenado perfectamente en salas de cine, no tiene nada que envidiar a producciones cinematográficas ni tiene aspecto de película para televisión, tiene factura de superproducción, interpretaciones correctas y ofrece un buen entretenimiento durante dos horas, pero el guion cojea en la resolución y puede provocar un desencanto final en el espectador.


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Crítica de ‘A ciegas’: Suspense sensorial a la deriva
3.6 (71.43%) 7 votes

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Puntuación

6.0/10

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘A ciegas’: Suspense sensorial a la deriva

  • el 20 diciembre, 2018 a las 19:41
    Permalink

    La veré a ver que tal me resulta.

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    • el 26 diciembre, 2018 a las 19:58
      Permalink

      La vi ayer y me gustó bastante.

      Respuesta
  • el 29 diciembre, 2018 a las 14:15
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    Sin caer en una euforia desmedida tengo que reconocer que es de las mejores películas de la plataforma vista en los últimos tiempos.

    Respuesta

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