Crítica de ‘Con amor, Simon’: Todos merecemos una historia de amor

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Con amor, Simon

Desde que John Hughes comenzara a interesarse por el mundo interior adolescente, las películas de instituto se han convertido en un género en sí mismo. Pocas veces enamoran a un público adulto que dejó atrás las carpetas y el acné hace años. Sin embargo, Con amor,  Simon consigue saltar la frontera de la edad y se convierte en una encantadora comedia adolescente para todos los públicos.

El joven de diecisiete años Simon Spier tiene una vida perfecta: una familia de revista que le quiere, unos amigos con los que compartir cafés y risas. Simon es muy consciente de lo afortunado que debería sentirse, si no fuera por un pequeño secreto. Simon es gay. El día que un alumno anónimo confiesa su homosexualidad en el blog del instituto, Simon comienza una búsqueda para descubrir quién, como él, vive en la sombra. La pesquisa complicará la vida del joven que, poco a poco, se va enamorando de ese compañero misterioso.

Con amor, Simon está basada en la novela que en 2015 publicó Becky Albertalli, “Simon vs. the Homo Sapiens Agenda”. La adaptación a la pantalla corre a cargo de Elizabeth Berger e Isaac Aptaker, productores y guionistas de la serie This is Us. En cuanto a la dirección, el productor ejecutivo del universo televisivo de DC, Greg Berlanti, se hace con la batuta. A pesar de que sus carreras se centran ahora en la televisión, la posibilidad de llevar una historia tan tierna y refrescante era demasiado jugosa. Sobre todo para Berlanti quien ha señalado en varias entrevistas como pasó toda su adolescencia dentro del armario y lo muchos que representaba para él esta historia.

Sin embargo, Con amor, Simon no va tanto de la salida del armario como de la propia identidad juvenil que rara vez se siente adaptada. Simon no está reprimido, no está avergonzado. Sencillamente le aterra ser rechazado por aquella seguridad feliz que le rodea, y en ese terror se siente perdido. El propio espectador sabe que Simon podrá ser quien quiera ser, y el drama, si es que lo hay, no está en la identidad sexual de su protagonista, sino en su propia naturaleza adolescente.

Como ya ocurrió con Call Me by Your Name, la homosexualidad del protagonista no es más que el motor de la historia que en realidad trata de la búsqueda de uno mismo. De ese modo, Con amor, Simon puede regocijarse en el humor; un humor muy blanco y tierno que hace de toda la crisis de identidad del protagonista un viaje optimista.

Aunque en su reparto encontramos caras conocidas, como Jennifer Garner (Juno, Elektra), Josh Duhamel (Transformers, Como la vida misma) o Katherine Langford (Por trece razones), el peso interpretativo cae sobre su protagonista Nick Robinson a quien el gran público recuerda de Jurassic World, pero quien ya demostró su talento en Los reyes del verano. Robinson conecta con el espectador, le hace partícipe de su voz y de su visión, de su miedo y de su comicidad, hasta tal punto que ya no puedes imaginar a otro en el papel.

Se ha criticado de la historia que no refleja la realidad de muchos jóvenes que, tras salir del armario, se enfrentan al rechazo y el abuso de su entorno. Sin embargo, Con amor, Simon reivindica a su protagonista como un joven guapo, alegre, feliz y querido,  sacándolo por fin de los dos únicos papeles que hasta hace bien poco reservaba el cine a los personajes homosexuales: la burla o la tragedia.

Esta es un película que grita que, seas quien seas, mereces ser amado. 


Qué te ha parecido la película:

Crítica de ‘Con amor, Simon’: Todos merecemos una historia de amor
4.5 (90%) 2 votes

8

Puntuación

8.0 /10

También te puede interesar

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.