CINHOMO 2018: Crítica de ‘Las heridas del viento’: Las consecuencias de un amor no correspondido

Las críticas de David Pérez “Davicine” en CinHomo 2018:
Las heridas del viento

Basada en la obra de teatro que los mismos actores protagonistas estuvieron representando con gran éxito, Las heridas del viento cuenta la historia de David, que a la muerte de su padre tiene que hacerse cargo de su legado. Entre sus pertenencias encuentra algo inesperado: las cartas de amor de otro hombre. Desconcertado por el descubrimiento, decide visitar a Juan, el supuesto amante de su progenitor y descubrir la verdad.

Con guion y dirección de Juan Carlos Rubio, la película es todo un homenaje al mítico Estudio 1, donde Kiti Mánver y Dani Muriel hacen un alarde interpretativo llevado al extremo en lo que casi podríamos decir que es una obra de teatro filmada para ser llevada al cine. Muriel da vida a un hijo enojado, y gracias a sus dotes de contención e ira por un padre que nunca le amó, o al menos así siente él, lo acercan al espectador y se crece en compañía del amante de su padre, interpretado sorprendente y magistralmente por la gran actriz Kiti Mánver. Puede que la magnífica interpretación de Mánver, y algunos de sus monólogos, en especial el final, ensombrezcan el trabajo de Dani Muriel, pero somos capaces de empatizar con cada personaje, pues cada uno tiene sus miedos y debilidades, sus necesidades y sus esperanzas, y tanto Muriel como Mánver nos los desvelan y nos hacen acompañarlos con interés mientras se desnudan (metafóricamente) ante nosotros.

Si el personaje de David parece hecho a medida para Muriel, sobre todo tras tantos años interpretándolo en el teatro, y gracias al cual se hizo con la nominación a Mejor Actor de Teatro en los Premios de la Unión de Actores, no menos impactante es la trayectoria de Mánver con este papel. La actriz malagueña recibió en 2017 el Premio Canal Sur a la Trayectoria Profesional que se otorga cada año dentro del Festival de Cine Europeo de Sevilla, lo que deja claro que es una actriz con una trayectoria impecable, y en esta ocasión no hace más que confirmar que era un premio merecido, y que por delante aún tiene muchas más nominaciones y galardones. Por su arrolladora interpretación del mismo personaje pero en su versión teatral, Mánver ya recibió en 2014 el Premio de la Unión de Actores, el Premio Ceres y fue nominada al Premio Max, y por su trabajo en esta película también ha recibido nominaciones y elogios, que siempre serán pocos. 

Cada plano ha sido minuciosamente seleccionada para que veamos sólo lo que interesa a la historia, trabajo en gran parte del director de fotografía Roberto Fernández y del director de la película, quien decidió que la viéramos a modo de obra de teatro, con el atrezo justo en cada momento, para que el peso de la película recayera en los hombros de los protagonistas, y nada desviara nuestra atención. De hecho, para meternos más de lleno en los claroscuros de la historia, y demostrar que entre el blanco y el negro hay una gran cantidad de colores, la película ha sido fotografiada en blanco y negro.

A nivel sonoro, Las heridas del viento cuenta con una maravillosa banda sonora interpretada por la mítica cantante italiana Mina, que gira alrededor de las deudas pendientes que mantenemos en vida y la importancia de los sentimientos que desarrollamos en ella, y casi se convierte en un personaje más.

Las heridas del viento es un honesto reflejo de la inseguridad del ser humano y un bello retrato de la melancolía del amor no correspondido y las caricias no recibidas, donde los recuerdos sirven para dar forma a las personas ausentes que marcaron nuestro pasado y forjaron nuestro presente.

Es de agradecer que todavía existan cineastas que logran sacar adelante proyectos que tienen una difícil distribución comercial, y parecen destinados a proyectarse tan sólo en muestras y festivales de cine, para acabar sus días siendo lanzados en DVD. Sin estos arriesgados directores y productores no veríamos joyas como Las heridas del viento, una película complicada de vender al presentarse en blanco y negro y con solo dos actores principales, centrando el peso de la película en los diálogos, pero que a buen seguro hará reflexionar a cualquier espectador que decida visionarla, y es que, como dice Juan en la película: “No me gustan las cosas previsibles, por eso no me gusta la vida. Sé cómo acaba”.


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CINHOMO 2018: Crítica de ‘Las heridas del viento’: Las consecuencias de un amor no correspondido
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7.5

Puntuación

7.5 /10

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David Pérez

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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