Crítica de ‘Liga de la Justicia’: Un soberano despropósito

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: 
Liga de la Justicia
 

Entre los seguidores de las películas de superhéroes existe cierta tendencia a la polarización entre fans de las películas de Marvel y de DC Cómics como si se tratara de una cuestión de ser del Barça o del Madrid, de izquierdas o de derechas o bebedor de Coca Cola o Pepsi. Como si no se pudiera ser del Atlético de Madrid, de centro o bebedor de… tónica. Esto es especialmente llamativo desde que Disney y Warner se han puesto detrás de ambos sellos editoriales y le han dado a la manivela de hacer películas como churros y dinero, mucho dinero, que no lo olvidemos, es el fin último de todo este asunto de los universos extendidos, sagas, ligas o como puñetas quieran llamarlo.

A pesar de no ser un gran aficionado a las películas de superhéroes, recuerdo con cariño el primer Supermán de 1978 dirigido por Richard Donner con un muy carismático Christopher Reeve y Marlon Brando cobrando un pastizal por aparecer unos pocos minutos al comienzo de la película. Supongo que la tengo idealizada por pertenecer a una época muy impresionable de mi infancia donde todo te hacía abrir la boca aunque casi se pudieran ver los hilos que sujetaban a Supermán. El caso es que lo de menos eran los efectos especiales que efectivamente eran rudimentarios comparados con lo que ahora permite la creación digital, todo se suplía con profundidad en el desarrollo de los personajes, con hondura en el guion y con unos villanos que eran de carne y hueso y no criaturas fantásticas digitales de nombres impronunciables y cuyas respuestas son absolutamente arbitrarias.

Aunque también vi el primer Batman de Tim Burton en 1989 con una edad menos impresionable y mostré cierto interés por la trilogía de Christopher Nolan sobre este mismo personaje, más por el nombre del director que por otra cosa, estuve un montón de años sin hacer caso a un tipo de cine que, si soy totalmente sincero, siempre me ha interesado poco.

Ha sido durante los últimos años cuando empujado por las demandas de mis hijas y por el entusiasmo de algunos compañeros de esta página me he puesto al día viendo todas las películas de Thor, el Capitán América, Iron Man, Hulk y los demás Vengadores o, cambiando de acera, Supermán, Batman, Wonder Woman y los recién llegados a este batiburrillo que se ha dado en llamar Liga de la Justicia. Y, a pesar, de que no tengo ningún empeño en posicionarme entre uno y otro bando, no puedo dejar de decir que existen dos diferencias fundamentales entre unas películas y otras. La primera es que las películas de Marvel tienen (en general) un guion razonablemente bien escrito mientras las de DC Comics suelen dejarse llevar por un caos narrativo que las hace difícilmente inteligibles. La segunda es que mientras Marvel se apoyó en grandes directores como Jon Favreau para lanzarse con las dos primeras entregas de Iron Man o en Kenneth Branagh para el primer Thor, DC Comics se ha puesto en manos de un tipo como Zack Snyder que, lo siento por sus seguidores, deja mucho que desear como director de cine.

Tras salir echando pestes del cine después de ver aquel simulacro de película llamado Batman vs Supermán: el amanecer de la Justicia y el engendro de Escuadrón Suicida tenía serios reparos para ver esta Liga de la Justicia recién llegada a las pantallas a pesar de que Wonder Woman fue una gratísima sorpresa gracias a que tenía un guion consistente, una directora muy profesional (Patty Jenkins) y una actriz carismática (Gal Gadot) que se comía la pantalla, tres detalles que marcan la diferencia entre un pestiño y una película.

Lamentablemente Liga de la Justicia, dirigida de nuevo por Zack Snyder (a pesar de la intervención de Josh Whedon), viene a confirmar que Wonder Woman fue un agradable espejismo. El guion de Chris Terrio es (insisto, a pesar de los retoques que haya podido hacer Josh Whedon) un absoluto desastre. La primera hora de película consiste en una sucesión de secuencias inconexas que tratan de presentar a los nuevos personajes al mismo tiempo que retoma la trama (si es que había tal cosa) de Batman vs Supermán: el amanecer de la Justicia. Todas estas secuencias han sido montadas en un orden que perfectamente podría haber sido radicalmente diferente con el mismo resultado: caos narrativo, ausencia de relato, sucesión de explotijos, efectos digitales que a estas alturas ya no sorprenden a nadie y diálogos que harían sonrojar al guionista de la fiesta de fin de curso de un colegio de primaria.

Una vez que los personajes han sido presentados, que aparece de nuevo Supermán (no creo que esto se pueda calificar de spoiler cuando sale hasta en algunas fotos promocionales) y que la misión está mínimamente planteada, la “cosa” avanza con un poco más de coherencia y aparecen ciertos retazos de humor que, al parecer, son obra de Josh Whedon. Si a esas alturas de metraje a alguien le quedan ganas de reírse, es probable que lo haga, yo ya estaba entre aburrido e irritado.

En cuanto al reparto, lo primero que se me ocurre es el valiente desperdicio que supone tener a Amy Adams, Diane Lane, Jeremy Irons y J.K. Simmons para hacer tan poquita cosa y dejar el peso de la película en un actor mediocre (y desganado) como Ben Affleck y en otro directamente malo como Henry Cavill (con camiseta y sin camiseta). Gal Gadot conserva el carisma de Wonder Woman y propone el único personaje digno de tener una continuación. En cuanto a los nuevos, Jason Momoa es indistinguible del Khal Drogo de Juego de Tronos, Ezra Miller tiene muchísima menos gracia de la que él cree y Ray Fisher no aporta absolutamente nada a este grupo de superhéroes desarrapados. Aseguran que detrás de la masa digital que hace de malo está el notable actor Ciaran Hinds, pues bueno, si nos dicen que está Espinete también nos lo creeríamos (o nos lo tendríamos que creer).

Es decir, Liga de la Justicia es una digna continuación de Batman vs Supermán: el amanecer de la justicia, otro despropósito de ruido y alardes visuales que tratan en vano de salvar un guion desastroso, una dirección desafortunada y un reparto (salvo la excepción citada) poco carismático.

Un comentario en “Crítica de ‘Liga de la Justicia’: Un soberano despropósito

  • el 26 noviembre, 2017 a las 21:35
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    Totalmente de acuerdo en todo. Bueno en casi todo, yo no tengo en tan baja estima a Snyder. Pero vamos, la película es un auténtico despropósito, y lo que no entiendo es cómo alguien, más allá de gustos, no sea capaz de verlo.

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