Crítica de ‘Perfectos desconocidos’: Estilo, pulso firme y humor negro.

Las críticas de Agustín Olivares: Perfectos desconocidos.

Alex de la Iglesia es uno de mis directores estatales favoritos. He perdido oportunidades sociales por decir que Balada triste de trompeta es una de mis películas favoritas (“¿Que enfermo mental puede amar semejante película?” supongo que pensarían), pero mi debilidad por este hombre no me nubla la razón, así que en alguna ocasión he tenido que reconocer que quizá, en cierto momento, se le ha podido ir la olla. Sospecho que él mismo (o alguien cercano) se ha percatado también, y no sé si esto tiene que ver con el resultado del presente film, pero en Perfectos desconocidos ha ejecutado un ejercicio de contención que, sin perder su toque, ha dado como resultado un peliculón con una técnica audiovisual envidiable, unas interpretaciones (en su mayoría) fabulosas y un final ¿feliz? poco habitual en su cine.

En Perfectos desconocidos nos llevan a una noche de verano, noche de luna llena… y noche de eclipse. Para disfrutar del espectáculo, cuatro parejas se reúnen en torno a una mesa para cenar, beber… y olvidar sus pequeños problemas por un rato. Una noche mágica, de amistad y risas… o eso es lo que todos esperan, hasta que de pronto surge la idea. ¿Por qué no hacer algo distinto, jugar a un juego? ¿Qué pasaría si se dejasen los móviles encima de la mesa, al alcance de todos? Llamadas, SMS, Whatsapps, notificaciones de Instagram o Facebook, vidas enteras compartidas al instante por todo el mundo. ¿Un juego inocente o una propuesta peligrosa? ¿Podrá soportar el grupo de amigos semejante grado de sinceridad, aunque sólo sea por un tiempo?

Perfectos desconocidos es una reflexión sobre el poder y el valor de la sinceridad, sobre cómo nos relacionamos los unos con los otros actualmente, y de hasta qué punto es sensato utilizar el móvil para guardar nuestros secretos. El tema que trata es atemporal (la confianza y la sinceridad), pero la peripecia es tremendamente actual. Todos tenemos teléfono móvil, (casi) todos utilizamos redes sociales, y la gran mayoría gestiona su vida (relaciones, cuentas, agenda…) a través de este aparato infernal. ¿Qué pasaría si nuestra privacidad quedara expuesta?

La película es muy divertida, pero también muy dramática. Humor blanco, negro e incómodo se dan la mano para hacernos reír a carcajadas, aunque cuando llega el mal rollo… da mucho mal rollo. Y da tanto mal rollo porque, muy probablemente, nos sentiremos identificados con uno o varios de los personajes, y todo lo que les pasa a ellos nos ha pasado o nos podría pasar a nosotros. Todos tenemos pequeños secretos que no contamos a nadie, o que solo contamos a ciertas personas. ¿Qué pasaría si tu madre se entera de que te matas a pajas pensando en su amiga peluquera? ¿O si uno de tus amigos se entera de que saliste de fiesta pero no lo llamaste porque es un rancio asocial? Mal rollo, sin duda. Y de esto hay a toneladas en la peli.

El 90% del film transcurre en la misma localización, pero De la Iglesia se las apaña para que no haya ningún momento de “deja vu espacial”. No transcurren dos cosas en el mismo espacio exacto, y la forma de rodar las secuencias son diferentes entre ellas. Hace de un problema una virtud estilística, y se regala ofreciéndonos continuos movimientos de cámaras y ángulos poco habituales que nos mantienen enganchados a la pantalla.

Pero con simple estilo no se hace una buena peli (de eso sabe mucho, o más bien poco, Michael Bay), así que la gran baza del director es dirigir exquisitamente a sus siete actores. Se nota que tras la cámara ha habido un gran ejercicio de creación de personajes, tanto en la escritura de guion como en los ensayos (supongo que ayuda tener a actores y actrices como Belén Rueda, Eduard Fernández, Ernesto Alterio, Juana Acosta, Eduardo Noriega, Dafne Fernández y Pepón Nieto). Cada personaje está perfectamente definido y tiene una personalidad propia y concreta, lo cual hace que reaccionen de forma única y genuina a cada estímulo. Por suerte Jorge Guerricaechevarría y Alex de la Iglesia, guionistas del film, controlan perfectamente a sus personajes y la situación en la que los meten.

No obstante, hay alguna situación en las que las cosas pasan de forma ligeramente forzada para que otras cosas puedan suceder. Por ejemplo, cuando el personaje de Pepón Nieto se pone a hacer ejercicio y se da la vuelta. Pero tampoco es un “momento Martha”, creo que tengo una enfermedad mental y a veces hilo demasiado fino.  

El resto de departamentos cumplen sobradamente con su cometido. Iluminación, arte, vestuario, música… Todo es y está cómo y donde debería.

En definitiva, Perfectos desconocidos es una película muy divertida que invita a la reflexión. Técnica e interpretativamente impecable, con un toque fantástico marca de la casa y con un final que dejará satisfecho a la gran mayoría, pero que quizá cree controversia.

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2 comentarios sobre “Crítica de ‘Perfectos desconocidos’: Estilo, pulso firme y humor negro.

  • el 5 diciembre, 2017 a las 10:34 am
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    Aquí hay una cinéfila a la que Perfectos desconocidos le ha dejado un sabor ‘agridulce’ 🙁 .

    LO DULCE:
    – Es muy divertida, hacía muchísimo tiempo que no me reía tantísimo en un cine 🙂 ha sido una maravilla.
    – Me ha parecido muy inteligente.
    – Las interpretaciones están todas fenomenal 😀 aunque destacaría como siempre a los cracks Eduard y Ernesto 😀 .
    – No soy fan de Álex de la Iglesia para nada, pero en esta película me ha cautivado, porque aunque es ‘comedia negra’ (bajo mi humilde opinión), alcanza un nivel top, y pienso que pasará a la historia como un clásico en su estilo.

    LO AGRIO:
    – Es un remake……….¿Comorrrrr?. -> La película será inteligente, pero gracias al italiano………… ¿Álex, hay alguien en casa?…..me ha cautivado el otro entonces, el italiano 🙂 .

    Por favor, que los fans de De la Iglesia no se ofendan!!, pero creo que se le está sobrevalorando………..recordemos Las Brujas aquéllas……

    Saludos muy cinéfilos 😉 .

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    • el 8 diciembre, 2017 a las 9:14 am
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      Ciertamente es algo extraño que De la Iglesia haga un remake, pero contó en una entrevista que le impactó tanto la película que decidió rodarla él mismo, para el mercado español, con ciertas libertades que hacen que tenga un poco más de humor negro, al igual que el final, que decidió cambiarlo. Pero sí, lleva un tiempo en el que no ha conseguido lo que tanto esperamos de él, a pesar de que esta película es fivertida y muy completa, y se nota su toque personal, rodeándose de un reparto de primera. Esperemos que consiga la repercusión que merece, y mucha gente disfrute tanto de esta comedia negra que sí, como dices, lo es.

      un saludo cinéfilo y buen puente!!!

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