Crítica de ‘It’: Emotividad, terror y clichés bien resueltos

Las críticas de Agustín OlivaresIt 

Para describir It en una sola palabra no utilizaré adjetivos absolutos como “Brillante”, porque lleva implícito el concepto de “Perfecto” y como sabemos la perfección no existe. Pero, ostras, es que es brillante. He estado enganchado más de dos horas a las aventuras adolescentes de Bill y compañía, y más de una vez he saltado de la butaca y he deseado abrazar al abuelo que tenía al lado. Por fin una película de miedo provoca miedo ¡Yupi!

Para que It sea acongojante Warner ha tenido que juntar a gente muy talentosa que han sabido remar hacia la misma dirección. La fotografía de Chung-Hoon Chung, ochentera y tenebrosa, te atrapa desde la primera escena tétrica, con Georgie bajando al desván armado con una linterna y un Walkie-Talkie. La absorbente música de Benjamin Wallfisch ayuda a que los sustos aún te den más canguelo, pero al mismo tiempo realza los momentos más amigables del metraje. Aunque lo que más me ha enganchado ha sido el ritmo frenético que Jason Ballantine le ha dado al montaje.

It es una película terrorífica, pero también muy divertida. Los personajes, pese a ser clichés ochenteros de película para adolescentes, consiguen tener entidad propia, una razón de ser, un drama que superar y una motivación a la que aferrarse.  Está el graciosete salido (tengo que reconocerlo, casi todas sus coñas me han hecho gracia), el gordito empollón, la minoría étnica, el hipocondríaco, el judío, la chica mona, el tartamudo… Pero los guionistas (Chase Palmer, Cary Fukunaga Gary Dauberman) han conseguido dotar de vida y drama a cada uno de sus personajes sin necesitar mucho tiempo para presentárnoslos, consiguiendo que el espectador conecte y padezca con y por ellos (que bien le hubiera venido esto a Escuadrón Suicida…).

Por otro lado, Bill Skarsgard interpreta a un terrorífico Pennywise, que desde la primera escena te engancha (además es bizco, una de mis debilidades). Quizá en algún momentito se le vaya la olla y se pase de histriónico, pero en general hace un trabajo genial. Como apunte, su personaje se alimenta del miedo de los niños. Me flipa que Penny forme parte del Sinestro Corps. ¡Quiero un crossover “It/Green Lantern” ya!

Para los amantes de los guiños, It es un caramelito. Aprovechando la época en la que se sitúa (1989) Warner, que son muy resabiaos, se han querido dar un homenaje y se han tocado la pichurra. Se dan el gusto de poner en el cine del pueblo Batman y Arma letal 2, y cuelgan diferentes pósters aquí y allí, como el de Bitelchús. También se hace referencia a figuras y grupos famosos de la época, como New Kids on the Block, y la banda sonora adicional enmarca aquella maravillosa época (o eso dicen que fue, yo no me acuerdo).

Pero no todo en la película es bueno. Pese a los esfuerzos de los guionistas, no han podido huir de unos cuantos clichés. Por un lado, nuestros bravos protagonistas tienen que enfrentarse a alguien más aparte de Pennywise: a los matones del pueblo. Si ya es tópico meter a tres adolescentes abusando de los pringados del insti, ya es la repanocha hacer que el cabecilla lleve el pelito del Richar, y que su mano derecha sea un heavy chunguelas (con su camiseta de Anthrax incluida). Al único del cuarteto que puedes llegar a entender es a Richar, por el drama con su padre y tal, pero aun así tiene unas motivaciones muy débiles para ser tan basterro. Los otros tres ni idea de porque hacen lo que hacen, pero al menos que uno de ellos sea heavy da una buena excusa para aliñar una de las escenas con una canción de Anthrax (“Antisocial”, que le viene como anillo al dedo a la situación).

Por otro lado, el gordito empollon está enamorado de la chica, y no hay ninguna razón para que la chica no se fije en él, salvo que tiene más pechos que ella. Pero, por supuesto, la chica le da calabazas y se queda con otro chico que tiene otra tara menos estética, porque los gordos, como los feos jorobados, no se merecen ligar. Eso es algo que Disney Warner saben, y ahora tú también.

Además hay alguna escena que roza lo ridículo (como la aparición de Penny frente a la chica gordofóbica en las cloacas), y alguna coña demasiado pasada de vueltas.

En definitiva, It es aterradora, a ratos incluso perturbadora, pero también tiene corazón. El drama propio de cada protagonista, junto a la amenaza conjunta de Pennywise, tiene tanto o más protagonismo que los golpes de efecto terroríficos. Las risas y los sobresaltos están asegurados, pero dentro de una historia interesante y universal que te atrapará.

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