Bicentenario de Jane Austen. La guionista accidental

Es una verdad universalmente conocida que un libro, poseedor de un gran éxito, necesita una adaptación cinematográfica.

Una pluma atemporal

El matrimonio entre literatura y cine es fuerte y bien avenido, y si Kenneth Brannagh afirmó una vez que William Shakespeare era el mejor guionista de Hollywood, sin duda Jane Austen fue la Nora Ephron de la Inglaterra georgiana. Su ingenio llega a nuestros días a través de sus novelas y las innumerables adaptaciones que el cine ha hecho de todas ellas. Y desde No es cine todo lo que reluce nos sumamos a los homenajes por el bicentenario de su muerte repasando ocasiones en las que el nombre de la escritora británica ha aparecido en los créditos de una pantalla.

La popularidad de la obra de la señorita Austen y su éxito con nuevos lectores y espectadores reside en sus historias de amor atemporales. En la actualidad muchos de los seguidores de Austen se han sumergido en su mundo de vestidos de corte imperio y paisajes de verdes praderas gracias a alguna adaptación cinematográfica y, en algunos casos, han conocido a Emma Woodhouse o Elizabeth Bennet sin saber que lo que veían en pantalla había sido escrito dos siglos atrás, aunque ahora se ambientase en un instituto californiano o en el seno de una familia de la India actual ¡Incluso ha sabido hacerse un hueco entre los amantes de los zombis en busca de cerebros! Jane Austen falleció hace doscientos años y su fantasma lleva ochenta de ellos paseándose por la pantalla.

Entre la BBC y la MGM

La primera adaptación que el cine hace de la obra de la autora es en 1938 con una versión de Orgullo y prejuicio para televisión, cuando este medio contaba con tan solo dos años de historia en Reino Unido. La película duraba algo menos de una hora y la crítica que The Times hizo de ella el 30 de Mayo de ese año la tachó de “Encantadora”. No se puede esperar menos de una producción de Michael Barry, miembro directivo de la BBC que trazó la dirección por la que irían todos los dramas de época que en adelante produciría el servicio público radiotelevisivo británico. Barry se hizo cargo además del guion que, con tan solo 55 minutos, era una adaptación muy resumida de la obra más famosa de la novelista.

No se tuvo que esperar mucho tiempo para poder ver de nuevo a la familia Bennet, esta vez en pantalla grande. En 1940 se estrenó una nueva versión, titulada en nuestro país Más fuerte que el orgullo. Dirigida por Robert Z. Leonard, uno de los grandes nombres de la Metro Goldwyn Mayer, contó para la adaptación a guion con el autor de Un mundo feliz, Aldous Huxley, que colaboró con la guionista de éxito Jane Murfin (Mujeres, La estirpe del dragón). El reparto fue de primera como no podía ser de otro modo en una superproducción de MGM; Laurence Olivier y Greer Garson interpretaron a los protagonistas, el señor Darcy y Elizabeth Bennet y el éxito de la película fue tal que reavivó el interés por Jane Austen y en especial por esta obra, que en los diez años siguientes al estreno consiguió más de veinte nuevas ediciones.

La segunda heroína austeniana que conocieron los espectadores fue, de nuevo, por televisión con la adaptación que la BBC hizo de Emma. Michael Barry fue de nuevo el artífice de esta presentación en la pequeña pantalla, esta vez poniéndose detrás de la cámara. La responsable del guion fue Judy Campbell, quien además se hizo con el papel protagonista. Sin embargo, la historia de la casamentera señorita Woodhouse se vio mutilada para poder adaptarse a la hora y media de duración. No obstante, la producción hizo uso de dos sets de rodaje, interiores y exteriores, para permanecer lo más fiel posible a los escenarios en los que transcurre la novela. Poco a poco la BBC iba construyendo la grandiosidad con la que ya conocemos a sus adaptaciones y dramas históricos.

A lo largo de cuarenta años, las adaptaciones de Jane Austen se limitaron a versiones teatrales televisadas o al nuevo formato de miniserie. Es este el modo en el que la BBC ha preferido desde entonces adaptar la mayoría de obras literarias ya que se deja atrás la dificultad de encerrar en menos de dos horas toda una novela. En este formato, la cadena estrenó en 1952 una nueva adaptación de Orgullo y prejuicio donde no es de destacar su protagonista Thea Holme, cuya carrera se limitó a la televisión y quien participó en varios títulos de Jane Austen llevados a la pequeña pantalla, sino la elección del Sr Darcy, interpretado aquí por el villano Gobernador Tarkin y por siempre Sherlock Holmes, Peter Cushing.

Pero la literatura es universal y las adaptaciones no se limitaron a la televisión británica. También los italianos produjeron la obra de Austen. La miniserie de cinco episodios Orgoglio e Pregiudizio, llevó a los hogares italianos la historia de amor entre Elizabeth Bennet y el Sr Darcy. Esta vez la que sin duda es la heroína más famosa de la novelista británica fue interpretada por la bellísima Virna Lisi. Alemania tuvo su propia versión televisiva de la misma obra, allí titulada De vier dochters Bennet. También en España tuvimos nuestras propias adaptaciones austenianas y Estudio 1 trajo a Televisión Española la campiña inglesa con la teatralización de Orgullo y prejuicio, Emma, La Abadía de Northanger y Persuasión.

La BBC, ya consolidada en el formato miniserie adaptó en 1960 Emma, que fue protagonizada por la actriz australiana curtida en televisión Diana Fairfax, quien más tarde también interpretaría a la señora Dashwood en la miniserie que la cadena británica produjo de Sentido y sensibilidad en 1981.

En 1961 por fin la cadena británica se atrevió con una novela nunca adaptada. Persuasión fue la última novela que escribió Jane Austen y su tono es más amargo que el de las obras que la preceden. Anne es, al contrario que Elizabeth Bennet, Emma o Marianne Dashwood, una mujer apocada y temerosa que ha perdido al amor de su vida por culpa de obedecer a su familia. La adaptación que BBC hizo de la novela se ha dado por perdida y se cree que pudo ser destruida en la limpieza de documentos que la empresa llevó a cabo en los 70, así que era obligada una nueva adaptación y en 1971 la cadena volvió a llevar a la pantalla la historia de Anne Elliot y el Capitan Wentworth. Ese mismo año nos presentó a las hermanas Dashwood en la primera versión televisiva de Sentido y sensibilidad.

Durante dos décadas se estrenaron nuevas versiones de los títulos ya conocidos y se sumó también Mansfield Park tras su primera versión en 1983. El nombre de Jane Austen volvió a la pantalla grande, casi inintencionadamente, cuando James Ivory estrenó en 1980 Jane Austen en Manhattan, un drama sobre dos profesores, interpretados por Anne Baxter y Robert Powell, que quieren llevar a escena Sir Charles Grandison, la dramatización que Austen hizo de la novela homónima de Samuel Richardson. La película no recibió buenas críticas y Hollywood tuvo que esperar.

La camisa de Colin Firth y la conquista de Hollywood

Parecía que nuevas adaptaciones no harían sino aburrir a los espectadores y, no obstante, la BBC volvió a llevar Orgullo y prejuicio a la pequeña pantalla en 1995. La televisión ya no era un medio menor y la comedia británica vivía un momento dorado, así que el reparto de esta nueva versión tiene caras más conocidas para el público mayoritario. Anne Chancellor (Cuatro bodas y un funeral), Emilia Fox (Sufragistas), Lucy Davis (Wonder Woman), David Bamber (Valkiria) o Jennifer Ehle (Verano en Brooklyn) que interpreta a Elizabeth tienen ya una dilatada carrera entre televisión, cine y teatro, pero es el protagonista masculino, Colin Firth, quien se convertiría para siempre en el Señor Darcy. La escena en la que sale del lago con su camisa empapada y pegada al pecho forma ya parte de la historia de la televisión y de nuestras fantasías.

Tan hecho está a su personaje que una escritora británica, llamada Helen Fielding, basó a la protagonista que la hizo famosa en la fan estándar del señor Darcy. Cuando El diario de Bridget Jones comenzó a publicarse como columna humorística, basada libremente en Orgullo y prejuicio, nada hacía presagiar que estaríamos ante uno de los taquillazos del 2001 con su adaptación cinematográfica, a la que siguieron dos partes más que, francamente, nunca le hicieron justicia a la primera. Bridget no es ni de lejos la inteligente y aguda Elizabeth Bennet, pero tiene a su Wickham en su jefe Daniel Cleaver y a su propio Darcy con el nombre, por supuesto, de Darcy. A la hora de llevar el título al cine Fielding tuvo una exigencia, que el héroe romántico fuese interpretado por Colin Firth.

A comienzos de 2017 un grupo de historiadores publicaron que la elección de Firth como el héroe de Orgullo y prejuicio estaba lejos de ser la más adecuada y que, siguiendo los cánones de belleza de la época en la que transcurre la historia, Darcy debía ser menos varonil, de hombros más estrechos y con peluca empolvada. Con todos mis respetos a la población masculina de la era georgiana, ¡No tenéis ni idea!

La nueva versión de la BBC coincidió con la reconquista que Austen hizo de la gran pantalla gracias a Emma Thompson y el guion en el que adaptó Sentido y Sensibilidad, la historia de las hermanas Dashwood que, a través de un drama romántico, criticaba el desamparo ante el que se encontraban las mujeres solteras tras la muerte del cabeza de familia, ya que no podían ser nombradas herederas. Ang Lee se hizo cargo de la dirección con una sensibilidad que se adaptaba a la perfección a la obra. El reparto tenía a Emma Thompson y a una jovencísima Kate Winslet de protagonistas y, junto a ellas, nombres como Hugh Grant, Alan Rickman, Tom Wilkinson, Hugh Laurie o Imelda Staunton. La película fue nominada a siete Oscars y se llevó el de mejor guion adaptado para Emma Thompson. Y lo más importante, demostró que Jane Austen podía hacer taquilla.

Ese mismo año, y sin que Jane Austen apareciese en los créditos, una comedia juvenil alcanzó un éxito insospechado y cierta posición de culto dentro de la generación adolescente de los noventa sin saber que sus cimientos salían de la pluma de la escritora. Clueless (Fuera de onda) llevaba la novela Emma a un instituto californiano donde Cher, la protagonista, se divertía emparejando a sus amigos sin darse cuenta de que poco a poco caía enamorada de quien menos esperaba. La película estaba pensada para divertimento del público juvenil y dio pie a otras adaptaciones de clásicos llevados al instituto, entre ellas una versión de Orgullo y prejuicio estrenada en 2003 que pasó sin pena ni gloria.

Pero si las versiones tan libres hacen daño a los puristas, tan solo un año después de Clueless se estrenó Emma, protagonizada por Gwyneth Paltrow y Toni Collette. En este caso la película adaptaba fielmente la novela y esto le valió el respaldo de espectadores, crítica y premios. La misma aceptación recibió la adaptación para televisión que BBC estrenó ese mismo año con Kate Beckinsale como protagonista y Mark Strong como Mr Knightley.

Las críticas estuvieron divididas en la versión que en 1999 Patricia Rozema dirigió de Mansfield Park con Frances O’connor, Lindsay Duncan, Johnny Lee Miller y Harold Pinter. La película añadía a la novela de Austen algunos elementos de la vida de la autora, además de temas ajenos a la obra como la esclavitud por lo que, aunque la prensa la recibió amablemente, los fans de la obra tacharon los añadidos del guion como blasfemos. 

No todas las pegas eran culpa del guion. Mansfield Park pudo ser la obra más exitosa en vida de la escritora, pero lo cierto es que suprotagonista Fanny Price no tiene el ingenio de Elizabeth Bennet, la pasión de Marianne Dashwood, la dulce malicia de Emma Woodhouse o la tragedia de Anne Elliot. Fanny es un personaje plano, de una moral inquebrantable y artificial, del mismo modo que Edmund Bertram es un héroe romántico plano y poco atractivo si se compara con el resto de personajes masculinos de la obra de Austen.

Mientras, las versiones adaptadas al nuevo milenio proliferaban, si bien no todas consiguieron el respaldo de la crítica. India tuvo su boom austeniano con dos títulos: Kandukondain Kandukondain (2000) adaptaba a Bollywood la novela Sentido y sensibilidad llevando la acción a la India actual. Aishwarya Rai Bachchan interpretaba a la joven Marianne Dashowood, aquí llamada Meenakshi. La actriz se convirtió también en Lalita Bakshi, la versión india de Elizabeth Bennet en Bodas y prejuicios (2003), la adaptación de la novela que Gurinder Chadha (Quiero ser como Beckham) dirigió en 2004 con Martin Henderson (Anatomía de Grey)como el Sr Darcy y Naveen Andrews (Perdidos) como Balraj, basado en el personaje de Mr Bingley. Otras versiones más pobres como From Prada to Nada (2011), una versión moderna de Sentido y sensibilidad en la que dos niñas bien se tienen que ganar la vida en Los Ángeles después de que su padre se funda la fortuna familiar, se han difuminado hasta casi desaparecer del legado cinematográfico de la novelista.

La televisión ha seguido explotando la obra de Jane Austen, con adaptaciones fieles de sus novelas, como la impecable versión que BBC hizo de Persuasión en 2007, la nueva Emma que en 2009 protagonizó Romola Garai, o la versión del mismo año de La abadía de Northanger protagonizada por Felicity Jones, pero también con la aparición de series donde Jane Austen y su obra se convierten en un universo en el que se desarrolla la acción, como Persiguiendo a Jane Austen (2008) o Austentatious (2015).

Orgullo y prejuicio volvió a demostrar por qué es la obra más famosa de la autora y por qué toda adaptación termina enamorando al público cuando, en 2005, Joe Wright dirigió a su actriz fetiche Keira Knightley como Elizabeth Bennet y la rodeó de un elenco brillante que hacen de esta versión una delicia de interpretaciones por parte de Rosamund Pike, Donald Sutherland, Carey Mulligan, Jenna Malone, Brenda Blethyn o Kelly Reilly. Incluso Matthew Macfadyen, aprueba con nota cuando ha de meterse en la piel del señor Darcy.

La propia vida de Jane Austen se ha convertido en argumento de cine y televisión con películas como Jane Austen recuerda, la cinta para televisión protagonizada por Olivia Williams donde aparecen otros actores de renombre como Tom Hiddleston, Hugh Bonneville o Jack Huston. La película trataba los últimos años de la novelista, su delicado estado de salud y su situación financiera, al tiempo que retrata las circunstancias de la mujer en la Inglaterra del momento que había de estar siempre supeditada a un hombre, primero padre y después marido, para asegurarse un futuro. La joven Jane Austen, estrenada un año antes y protagonizada por Anne Hathaway y James McAvoy también nos adentraba en una biografía ficcionada, esta vez sobre la juventud de la escritora, buscando un paralelismo entre vida y obra que nos lleve a entender cómo nació su título más famoso, Orgullo y prejuicio y su protagonista masculino, Fitzwilliam Darcy.

La segunda década del siglo XXI no ha sentado muy bien a la señorita Austen. Su legado ha inspirado alguna serie adolescente como The Lizzie Bennet Diaries (2012) o Northbound (2015), la miniserie La muerte llega a Pemberley (2013) , basada en la novela de P.D. James (Hijos de  los hombres) que continuaba la historia de los protagonistas de Orgullo y prejuicio e incluso una película de zombies basada en la novela paródica Orgullo, prejuicio y zombis (2016), todas de una calidad bastante mediocre. En el 2016 Whit Stillman (quién ya hizo su adaptación libre de Mansfield Park con Metropolitan) dirigió Amor y amistad, basada en la novela epistolar “Lady Susan”. Con una factura impecable en cuanto a dirección de arte y vestuario, la película no deja de ser la adaptación de una de las obras menos conocidas y apreciadas por los fans de la autora.

Hace doscientos años que Jane Austen dejó este mundo, no sin antes enriquecerlo con su obra; siete novelas, dos obras inacabadas y varios relatos de juventud. El cine y la televisión supo ver en ella a una autora universal y atemporal que, a través de sus historias de amor y amistad, retrataba con ingenio e ironía una sociedad no muy distinta a la que vivimos dos siglos después, por eso volvemos a ella y seguimos enamorándonos de Elizabeth Bennet o de Marianne Dashwood, nos reímos con el primo Collins o Charlotte Palmer, odiamos a William Elliot y al General Tilney. El universo de Jane Austen es un lugar hermoso en el que la bondad siempre encuentra el modo de imperar, donde los agravios son castigados y el ingenio brota con naturalidad de la boca de sus protagonistas. Son libros en los que perderse mil veces, la magia de la imagen no hace más que enriquecerlos ya sea con Keira Knightley mirando el paisaje del condado de Derbyshire, con Aishwarya Rai bailando en coloridas coreografías o, por qué no, con Colin Firth saliendo empapado de un lago. Su sensatez y su rechazo a artificios no la hubiesen hecho comulgar con el séptimo arte y, no obstante, Jane Austen sigue siendo, doscientos años después de su muerte, una guionista de éxito.

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2 comentarios sobre “Bicentenario de Jane Austen. La guionista accidental

  • el 18 julio, 2017 a las 10:35 am
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    !!!!!!!!!!!!!!!!TRABAJAZO!!!!!!!!!!

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  • el 18 julio, 2017 a las 1:48 pm
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    Da gusto cuando se nota el cariño con el que se hacen las cosas, y Cristina demuestra que siente aprecio por la obra de Austen y hace un repaso fabuloso por las adaptaciones. GRAN TRABAJO Cris! Gracias por dedicarnos este artículo.

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