Crítica de ‘El Fundador’: La historia de un adorable mentiroso embaucador

Las críticas de Fernando Quintero: El Fundador

De los biopics nos podemos creer poco o nada. La historia que se debe contar en una película que narre la vida de cualquier persona, debe parecer atractiva para quien la esté viendo, por eso se introducen diálogos que quizá nunca existieron o que han sido modificados para dar al guión un toque hollywoodiense. Este guión con la unión de un actor relevante que dé vida al protagonista, hace que un biopic llegue a triunfar… o no.

Tras esta premisa, he de decir que son muchos los biopics (o películas biográficas) que he visto a lo largo de mi vida, por lo que ver uno más, es más de lo mismo. Con El Fundador pasaba lo mismo al principio, pero el giro de guión es fantástico, aunque decae y hace que persigamos con cierta indiferencia la vida del protagonista, en vez de darnos ese interés por saber cómo se creó uno de los grandes monopolios e imperios del planeta.

No hay mucho que decir sobre las actuaciones, pues ninguna de ellas sobresale, y el hecho de tener a un nominado al Oscar de la talla de Michael Keaton no hace mucho mejor la película. Lo que sí cabría destacar es el trío que forman los hermanos McDonald y Kroc (Keaton). A nivel interpretativo es lo más atractivo que veremos en la película, ya que incluso en las escenas donde ni siquiera se encuentran en una misma localización, hacen que el espectador vibre con la intensidad del diálogo, y en donde hay una evolución de los personajes hasta el punto que exista un cambio de roles autoritarios.

Lo que verdaderamente llama la atención es la historia de cómo se creó una de las mayores y más importantes empresas, no sólo de Estados Unidos, sino de todo el mundo, y cómo paso a paso se ha convertido en lugar de reunión y esparcimiento de amigos y familiares que tiene un lleno desde la mañana, hasta bien entrada la madrugada y todo a gracias a un ser que consiguió llevar un pequeño restaurante de California a una expansión mundial a base de enfrentamientos verbales con sus creadores y fundadores.

Es difícil hablar de un establecimiento sin que parezca que se está haciendo publicidad (no se está haciendo), por lo que es interesante ver como se alaba una empresa tan grande y que se estableció en todo el mundo a base de las mentiras de su “fundador” y pongo fundador entre comillas puesto que Ray Kroc no fue el creador de la marca, sino la persona que llevó a cabo la expansión de la idea de los hermanos McDonald. El título por lo tanto lleva a dudas, aunque supongo que queda mejor que si lo llamaramos “El Promotor” y seguro que este título le va más al dedillo.

Voy a hablar un poco de El Fundador de manera más objetiva: No creo que sea una historia para llevar al cine. A pesar que al principio parece más una historia de superación personal a base de perseverancia, que incluso parecía tratarse de una película motivacional, se trata más de una anécdota de cómo dos hermanos crearon algo que aun no existía en la época y un tipo los embaucó durante años hasta hacerse con la empresa, apropiándosela y creyendo incluso que era suya desde el principio de esta. Si algo hubiera que destacar de El Fundador a nivel visual es como cuenta la historia de la creación del restaurante por parte de los hermanos McDonald, pero a partir de ahí es un relato de como un hombre se hipotecó para conseguir hacer lo que es hoy el restaurante McDonald’s.

Son muchas las películas que quieren competir por hacerse un hueco en la historia como una de las grandes, por lo que he de decir que si El Fundador fuera más un documental que una película, hubiera llamado mucho más la atención. El Fundador es un quiero y no puedo por parte de la industria del cine americano que ha intentado explotar lo que le queda de buena imagen de Michael Keaton, haciendo que mucha más gente odie al actor por interpretar a una de las peores personas que han existido en cuanto a lo administrativo se refiere.

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