La música de ‘Tiburón’ (1975), de John Williams

Resulta interesante analizar como la banda sonora de una película puede cambiarnos la vida para siempre. Y creo que no exagero con esta afirmación si nos referimos a la banda sonora que os presentamos esta semana.


Si Bernard Herrmann hizo que el momento de estar en la ducha nos resultara algo incómodo, John Williams fastidió el verano a más de uno con la música que compuso para la película Tiburón.

John Williams ya era bastante conocido en el cine cuando Steven Spielberg le propuso componer la banda sonora para su proyecto basado en un “best seller” escrito por Peter Benchley titulado “Tiburón”.

Muy pocas veces la unión de instrumentos tales como contrabajos, chelos, trombones y tubas han provocado tantas emociones al público que lo ha oído.

Williams consiguió con esta melodía que tuviésemos miedo de algo que no habíamos visto todavía en la pantalla. La película comienza con un baño nocturno por parte de una chica y su novio quedándose en la orilla un tanto perjudicado por el alcohol. Cuando comienzan los primeros acordes con un ritmo lento intuimos que hay algo acechando en el mar. Algo que todavía no hemos visto, pero que conforme el ritmo de la música va acelerando sabemos que es peligroso y amenazante.  Una vez que ya aparece el tiburón en escena, y vemos las imágenes junto con la música, ya es una sensación espeluznante. Pero el inicio de la película con la cámara sumergida en el mar en la oscuridad y los acordes que la acompañan hizo que más de uno no se bañase en la playa durante todo el verano.

Es éste un tema que va asociado al tiburón, ya sea justo antes de un ataque o durante el acecho hacia una de sus víctimas. De ahí que la reacción del espectador cuando empiezan a sonar los primeros acordes sea de pavor, de miedo ante lo que está a punto de suceder.

En palabras de John Williams, vio en esta película la oportunidad de que la música hiciera una aportación superior a la imagen. Y vaya si lo consiguió.

La mezcla que hizo (fuerte y alta durante los ataques, suave y lenta durante el acecho) fue tan simple que cautivó a Steven Spielberg desde el principio.

Este tema principal va apareciendo durante toda la película con diferentes variaciones, pero no podemos olvidarnos de otras composiciones que Williams creó para acompañar al resto de secuencias. Temas más relajados y festivos, acordes con el momento en el que se desarrolla la película (vacaciones de verano en un típico pueblo costero), y temas con un toque de aventura cuando los tres cazadores salen a alta mar a cazar al gran depredador.

No me equivoco al decir que John Williams compuso una de las bandas sonoras más terroríficas de la historia del cine. Y que todos los amantes del cine, en algún momento de su vida, han tarareado con el famoso “chan chan” “chan chan”.

Os dejamos con la sección del podcast en el que hablamos de esta banda sonora, y así podréis escuchar los temas que comentamos:

El programa íntegro lo podéis escuchar en iVoox y iTunes.

También te puede interesar

Deja un comentario