Crítica de ‘Walking on Sunshine’: Divertimento para espectadores poco exigentes

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: 
Walking on Sunshine

Me revienta poner a escurrir una película con la que me he divertido. Y si no reconociera que me he divertido viendo Walking on Sunshine sería un cínico absoluto. ¿Dónde está el problema?, ¿por qué hay, entonces, que criticar de forma negativa a una película (o cualquier otra forma artística) si consigue algo tan agradecible como divertir?
Pues el problema está en una doble vertiente, primeramente que el fin no justifica los medios, algo tan aplicable al cine como a la vida misma, y en segundo lugar porque pudiendo hacer las cosas bien o muy bien, no podemos dar por bueno a un producto mediocre y perezoso. 
La publicidad británica (nacionalidad de la película) utilizó el eslogan: “Dando la nota se encuentra con Mamma Mia!”. Y por ahí vamos mal. Primero porque Dando la nota es un subproducto adolescente difícilmente defendible que sólo se salva por la presencia de Anna Kendrick que la dignifica un poquito. (En unas semanas se nos viene encima Dando la nota 2, Dios nos pille confesados); y seguimos yendo mal, porque aunque Mamma Mia! no está precisamente entre los mejores musicales de la historia del cine, el reparto de Walking on Sunshine: Annabel Scholey, Giulio Berruti, Hannah Arterton y Leona Lewis no resiste comparación con Meryl Streep, Pierce Brosnan, Colin Firth, Amanda Seyfried, Julie Walters, Stellan Skarsgård y Christine Baranski
Y lo que es aún más grave. Por difícil que parezca de creer, el guión de Mamma Mía!, que no puede ser más simple, se convierte en alta literatura al compararlo con el absurdo, pueril y previsible guión de Walking on Sunshine. Al minuto tres de película, el espectador avezado, y al minuto siete de película el que sea un poquito menos espabilado, saben perfectamente por donde van a discurrir los tiros, lo que va a pasar en todo momento y por supuesto cómo va a terminar la historia. 
¿Qué nos queda? Pues relajarnos y disfrutar. Ya que estamos, pasémoslo bien, un par de chicas monísimas con un tipo estupendo, un italiano guapísimo que cuando se quita la camiseta descubro músculos que yo no tengo, un grupo de amigos divertidos entre los que destaca una (vocalmente desaprovechadísima) Leona Lewis en su primera incursión en el cine, y un montón de canciones de los años ochenta que harán levantar de las butacas a los carrozas como el que escribe: Madonna, Bananarama, Whitney Houston, Huey Lewis and the News, The Human League, Katrina and the Waves (con la canción que da título al film), The Bangles, Cyndi Lauper, Duran Duran, Roxette, George Michael, Billy Idol, Cher y Wham!. Ahí es nada. Como para no pasarlo bien. 
Los números musicales son muy desiguales, algunos están bien coreografiados y resistirían perfectamente ser llevados a un escenario, pero otros son sonrojantes hasta para un anuncio de la marca de helados que publicita Andrés Iniesta
Para público poco exigente con los argumentos que sólo quiera pasar hora y media divertida recordando tiempos pasados y bailando un poquillo, tiene un pase; pero es una verdadera lástima que con un conjunto de canciones tan potente y tan bailable, no hayan podido contratar a un par de guionistas con la ESO terminada (o el equivalente británico de la ESO) y a un coreógrafo un poco más curtidito.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘Walking on Sunshine’: Divertimento para espectadores poco exigentes

  • el 17 mayo, 2015 a las 8:04 am
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    Zasca, en toda la boca!!! Madre mía que repaso has dado a esta película, aunque al final la veré por simplemente pasar un buen rato y ya esta, como dices.

    Lo del reparto es cierto que no es comparable con Mamma Mía, aunque la selección de canciones sí que es espectacular. Homenaje a mi adolescencia (en algunos casos casi infancia).

    Una pena que no hayan aprovechado a Leona Lewis, que teniendo su voz en el reparto parecía la darían buen uso.

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