Crítica de ‘El gurú de las bodas’: Comedia clásica con trasfondo sentimental

Las críticas de Óscar M.: El gurú de las bodas

El género de la comedia está pensado para que el espectador pase un buen rato, desconecte y olvide sus problemas personales. El gurú de las bodas cumple perfectamente este cometido con un guión divertido, excesivo y con la (ya clásica) subtrama sentimental donde se desarrollan los temas de la amistad y la autoestima.
Es cierto que la película escrita y dirigida por el debutante Jeremy Garelick no va a revolucionar el género cómico, pero sabe aprovechar con inteligencia los chistes y gags, con un montaje rápido de las escenas más desternillantes que no dan tregua al espectador entre carcajadas.

El gurú de las bodas está plagada de chistes clásicos, golpes de efecto, diálogos rápidos y sorprendentes y hasta se utilizan las clásicas bromas de caídas y golpes. Hábilmente se ha sabido mantener siempre un límite para no resultar excesiva, incluso cuando se usa la broma del perro y la mantequilla de cacahuete (parece que el incidente patrio de cierto cantante dando una sorpresa dentro de un armario se ha convertido en internacional).
El argumento sigue la típica arquitectura clásica del género de comedia, alternando las escenas cómicas con las correspondientes sentimentales, que bajan un poco el nivel cómico de la película (pueden resultar excesivamente melosas en el tramo final), pero hasta la despedida de soltero la trama tiene la carcajada asegurada, a partir de ahí la historia consigue mantener el tipo, aunque se eche de menos alguna escena más graciosa durante el último banquete.
La ventaja de la película es que trata de temas universales: la amistad (o la ausencia de ella), el amor, la búsqueda de la felicidad y el conformismo en pareja. Los cuales desarrolla con bastante tranquilidad, consiguiendo que el público se identifique en cierta medida (y obviando los excesos) con los dos personajes protagonistas, ambos sin amigos, pero que comparten haber conseguido un gran éxito laboral.
Tanto Kevin Hart como Josh Gad están correctos interpretando sus papeles, y, aunque sea una comedia más física y el trabajo de los actores no suponga un esfuerzo interpretativo, siempre es importante que el actor haga bien su trabajo (o corre el riesgo de convertirse en Adam Sandler y no hacer gracia más que a sí mismo). Lamentablemente, Kaley Cuoco, Jorge García o Mimi Rogers no son más que meros secundarios, cuyo talento se ve desaprovechado por un argumento muy coral y en el que no pueden destacar.
El doblaje de Florentino Fernández y Dani Martínez no desentona demasiado y es bastante acorde con los actores a los que interpretan, aunque se hayan introducido las pertinentes bromas personales de Florentino como la coletilla “eres mú tonto”, pero por suerte se ha evitado “españolizar” los chistes y las referencias culturales.
Como viene siendo habitual en películas de esta temática y género, en el aspecto musical la cinta está plagada de canciones conocidas y, la mayoría, reconocibles por el público, consiguiendo una banda sonora formada por éxitos que se venderá sola.
El gurú de las bodas consigue divertir a la audiencia y gustar tanto al público masculino como al femenino (a pesar de que las mujeres no sean el centro de la trama) con un tema universal: parodiar la seriedad con la que las féminas tratan el tema de las bodas, olvidando que, en realidad, son la celebración de una fiesta.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘El gurú de las bodas’: Comedia clásica con trasfondo sentimental

  • el 7 mayo, 2015 a las 10:55 pm
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    Perdon pero a Flo no le pega la voz para un actor afro,Sony y el marketing,como Dr Maligno bien,como Po, bien pero no le pega ni con cola como Kevin Hart igual como el que se va casar. No se la veran los fans de Flo, pero yo creo que se cargan una pelicula divertida,y en Octubre lo mismo con Hotel Transilvania, parece que Sony le sobre dinero para tirar que me de a mi algo!!!

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