Crítica de ‘Vengadores: La era de Ultron’: Entretenimiento extremo en la encrucijada de la evolución del hombre

Las criticas de Carlos Cuesta: Vengadores: La era de Ultron







La inteligencia artificial como meta y como camino acelerado a la destrucción humana es un tema recurrente en el cine de ciencia ficción que regresa con Vengadores: La era de Ultrón. El antagonista de esta nueva entrega de Marvel es una gloriosa mezcla del ego del hombre y la eficiencia de la máquina en el que se cristaliza esta cuestión; la glorificación de la ciencia y la guerra preventiva se combinan para proponer una aventura que desafía los límites de la imaginación y que nos arrastra con devastadora fuerza hipnótica. La trama continúa con respecto de los títulos anteriores llevados al cine por Marvel, de tal manera que cada film que hayamos visto nos ayuda a comprender la historia de forma integral, pero sólo requiere la primera parte para no perdernos demasiado. 
El equipo de superhéroes comienza su misión intentando recuperar el bastón de Loki, en el que está engastada una de las gemas del infinito, un objeto que otorga a su poseedor un enorme poder. En el transcurso de la acción, Ironman (Robert Downey Jr.) es hechizado por La bruja escarlata (Elizabeth Olsen), a las órdenes de la organización Hydra, y cree ver una visión del futuro en la que todos sus amigos caerán muertos, si no prevé una forma de defender la humanidad de un futuro ataque. Junto al científico Bruce Banner (Mark Ruffalo), emplearán el arma recuperada para crear una fuerza defensiva basada en la inteligencia artificial. Descontrolada, y dotada del ingenio de su creador, la máquina Ultrón afrontará el reto de lograr la paz absoluta, aunque el precio sea la destrucción de la Humanidad.

Vengadores: La era de Ultrón respeta la fórmula de acción dinámica y arrolladora, efectos especiales de gran calidad y espectacularidad y humor controlado. Las bromas planteadas por el realizador y guionista Josse Whedon están muy bien dosificadas y se insertan con inteligencia en esta historia emocionante de espiritu épico. Incluso puedo decir que la incorporación del 3D sí aporta, para variar, una profundidad a la imagen que aumenta el valor a las escenas. El horrible sueño de Tony Stark provoca vértigo y terror y nos anticipa, quizá, un peligro monstruoso para el que tendremos que esperar aún algunos años. La tercera dimensión aplicado al interfaz de Ironman y a las escenas aéreas pueden llegar a compensar el coste extra de la entrada.
El elogio del trabajo en equipo que pretende estar presente en Los Vengadores se manifiesta en una sinergia total entre los distintos personajes. Los actores protagonistas muestran en pantalla una química perfecta lograda gracias a sus aventuras en común y al carisma de los intérpretes, una de las principales razones para integrarlos en la saga. También es cierto que una cierta cantidad de películas anteriores calidad muy inferior, a veces mediocre, han completado la trama y han permitido descargar al film estrella de mucha información y metraje, preparando los acontecimientos para una aparición triunfal.
Ultrón ejerce de antagonista a la altura, despiadado, ingenioso, alter ego terrible de Tony Stark. La vanidad ostentosa, la fe ciega en la evolución tecnológica y la glorificación de la elegancia del diseño se ensamblan en una máquina preciosa y aterradora. Las consecuencias del éxito de sus planes debería hacernos pensar en privilegiar la humanidad por encima de la ciencia como fin en sí mismo, o en sobrevalorar un presunto progreso en el que la comodidad y la seguridad son sinónimos de felicidad.

La era de Ultrón es una forma de soñar con los ojos abiertos; es un ejemplo vibrante de por qué la existencia del cine es maravillosa. Es verdad que en la trama podemos encontrar una serie de elementos y maneras de interpretar las relaciones políticas y diplomáticas internacionales manchada de estereotipos nacionales y raciales, pero en el fondo la valorización del diferente y de lo diferente, la exaltación de la lealtad, la cooperación y el sacrificio por un fin colectivo compensan esta falta en una hipotética balanza de valores.

Para quienes hemos crecido y nos hemos criado conociendo la historia y el destino de estos héroes, de estos superhéroes, es un privilegio poder vivir en La era de Marvel, por más que el ansia de lucro eche a menudo a perder lo que podrían ser grandes proyectos y sólo fueron monstruosos éxitos comerciales. Aunque sea ingenuo andar con estas historias, es de justicia decir que los productores de este universo de ficción saben bien cómo dar en la tecla, y que el calendario imparable de estrenos está pasando a menudo por encima de las consideraciones de calidad, dignidad o respeto al espectador. Pero no es el caso de este último estreno, de esta joya del cine de entretenimiento. El equipo técnico de esta película merece un aplauso tan grande como el de las excelentes estrellas que participan en ella, pero sin un sueldo tan astronómico. Algunas de las escenas del film ponen en la pantalla más de lo que un lector de cómics fiel a Marvel podría haber imaginado. A veces, la bestia imparable de Hollywood también hace trabajos para quitarse el sombrero.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘Vengadores: La era de Ultron’: Entretenimiento extremo en la encrucijada de la evolución del hombre

  • el 28 abril, 2015 a las 9:01 am
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    Ya tenía ganas de verla antes de leer tu crítica; ahora si que no me la pierdo este fin de semana.
    Muy fan del universo cinematográfico Marvel, están hilando las series y las películas verdaderamente bien. Han creado un universo que para mi no es bien bien fiel al de los cómics, pero es paralelo, y funciona a la perfección.

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