Crítica de ‘Nightcrawler’: Excelente vehículo para el lucimiento de Jake Gyllenhaal

Las críticas de Óscar M.: Nightcrawler

Las películas, en el fondo, son un ejercicio de propaganda, el objetivo final del autor (tanto el director como el guionista) es intentar expresar en una pantalla de cine o televisión sus miedos, frustraciones y realizar una “denuncia” pública de los actos que realiza al protagonista (tanto para bien como para mal).
Y, por otra parte, muchas películas están claramente hechas para el lucimiento de un actor / actriz y Nightcrawler cumple ambas premisas a la perfección: enseñar a la audiencia los (cuestionables) actos del personaje de Louis Bloom y conseguir que Jake Gyllenhaal demuestre su capacidad dramática a pesar de la permanente sonrisa que la genética le dejó dibujada en la cara.
La acción transcurre en las noches de Los Ángeles, donde un desesperado Louis se busca el sustento económico con pequeños actos delictivos mientras absorbe información de la televisión e Internet que calmen su ansiosa y desarrollada inteligencia.
Como ya sucedió con Drive o con Jackie Brown, el protagonista es un villano que cae bien a la audiencia, que consigue empatizar con el público con su actitud y su desesperación a la hora de conseguir dinero o un trabajo. Y como ya pasó con Ryan Gosling o Pam Grier, en este caso Gyllenhaal se mete a los espectadores en el bolsillo en los primeros minutos de la cinta, para hacer con ellos lo que quiere, al igual que hace su personaje, con los que le rodean.
La interpretación de Gyllenhaal en ocasiones roza la autoparodia y tanto las negociaciones como las explicaciones sobre su “modus operandi” son el perfecto ejemplo de un actor que se encuentra cómodo en un papel y domina la situación y la película en cualquier escena, con una solvencia y tranquilidad natural que podría haber quedado ridículo con otro actor con menos experiencia (en ciertas escenas, Gyllenhaal parece estar interpretando al personaje de Sheldon Cooper de la serie The big bang theory, por sus cadencias verbales y conversaciones, dejando clara la superioridad intelectual de la que se cree poseedor).
El cambio que hace el protagonista de pasar de grabar las noticias a provocar las noticias (frente a la opción más drástica, que sería ser la noticia) cuenta casi con la complicidad del público y es un gran acierto del guión de Dan Gilroy, que (parafraseando al título) convierte al personaje en un “Rondador nocturno” a la caza y captura de una noticia jugosa que vender, aunque tenga que ser “manipulada”.
Pero no sólo el personaje de Bloom provoca las situaciones y abandona toda moralidad humanitaria, su jefa (excelentemente interpretada por la desaprovechada René Russo) juega con las desgracias ajenas como cualquier espectador jugaría con los cereales del desayuno, sin importarle las consecuencias y abandonando toda dignidad. Nightcrawler es un ejemplo perfecto de cómo el ser humano puede abstraerse de la realidad y degradarse aprovechándose de las desgracias ajenas en televisión (prácticamente es lo que un espectador medio consume en los programas de media tarde sobre la vida de los “famosos”).
Una acertada fotografía nocturna, que destaca las luces de neón y busca la luminosidad de las farolas y los coches, junto con una excelente composición musical de James Newton Howard (formada en ocasiones por pequeños detalles musicales o ambientales, que dan un aire de aventura a la película) convierten a Nightcrawler en una excelente e interesante película de acción y suspense real y cotidiano, como el que se escondería detrás de cualquier noticia de un telediario.

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘Nightcrawler’: Excelente vehículo para el lucimiento de Jake Gyllenhaal

  • el 31 enero, 2015 a las 12:39 am
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    Películón. Jake Gyllenhaal sólo hace clásicos y este ha sido otro.

    Me gustaría mencionar también a sus dos empleados. Riz Ahmed mete en el bolsillo al espectador y la evolución, progresiva aunque escasa, queda patente.

    Y como no nombrar al Dodge Challenger rojo. Es una extensión del propio Lou.

    Personalmente me quejo últimamente de que Hollywood no tiene ya ideas. Menos mal que muy de vez en cuando vemos perlitas de este estilo.

    Respecto al resto, coincido contigo en todos los aspectos.

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  • el 12 julio, 2015 a las 9:35 am
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    Pelicula a mayor gloria de un gyllehall que está soberbio. Esta interpretación es de Oscar y punto.

    La pelicula es buena o muy buena. Me ha encantado. Creo que hay un momento hacia la hora de pelicula, que tal vez necesitaba un impulso en otra dirección y durante 20, 25´se vuelve un poco tediosa…pero rematan la historia con un gran final.

    Una de las mejores que he visto este año y sin duda, la mejor actuación. De largo.

    Gyllehall se está convirtiendo en un actorazo. Lo suele bordar.

    Una carrera en clarisima ascensión.

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