Crítica de ‘Big Hero 6’: Perfección visual para un Disney demasiado Disney

Las críticas de Carlos Cuesta: Big Hero 6

La ciudad imaginaria de San Fransokyo convierte en realidad la fantasía de una ciudad occidental con estética y arquitectura japonesa. Se la debemos a Marvel y a Duncan Rouleau y Steven T. Seagle, creadores de los personajes de cómic de Big Hero 6, que el sello Disney ha adaptado al cine. La perfección técnica de la imagen, la interacción entre personajes y escenario, el nivel de realismo de las texturas y la fluidez de movimiento de los personajes es de lo mejor que hayamos podido ver hasta ahora en cine de animación. Es una lástima que la simpleza argumental y de los diálogos la hagan plenamente satisfactoria sólo para un público infantil. 
La acción comienza con los combates clandestinos de robots en los que participa Hiro, un muchacho huérfano con un talento excepcional para la robótica y la tecnología en general. Después de ser detenido, su hermano logra convencerlo para que redirija su talento hacia actividades menos peligrosas y más cívicas, tras fascinarlo con la idea de ingresar en el Instituto Tecnológico de la Universidad donde él estudia. Hiro diseñará un impresionante proyecto de microrrobots durante una prestigiosa feria científica y conseguirá el ingreso en la institución. Sus planes cambiarán de golpe debido a un incendio de la sede del evento que causará la muerte de su hermano, del profesor al que idolatra y la desaparición de su invención. Por supuesto, detrás de esta tragedia hay un misterio que el muchacho va a intentar desvelar, ayudado por los compañeros de facultad de su hermano, auténticos genios de la tecnología.

Big Hero 6 logra hechizar nuestra mirada con una presentación gráfica insuperable y con un imaginativo diseño de escenarios y personajes que alcanzan una expresividad corporal y facial impresionantes. De hecho los momentos más cómicos y divertidos de la película se lo debemos a las muecas y al humor no verbal, principalmente de Baymax, el rechoncho robot enfermero diseñado por el hermano de Hiro. El simpático invento será reconvertido en un híbrido de luchador y guardaespaldas e indirectamente será el responsable en poner al protagonista tras la pista de lo sucedido.
Al margen del éxito visual que supone la producción, la película nos ofrece una amena hora y media de acción y aventura y de muchos homenajes indirectos. A mí me cuesta no ver en el diseño de la ciudad retazos del escenario urbano de Final Fantasy VII, en la manera en que Hiro entrena a Baymax una graciosa apropiación de algunas escenas de Matrix; el propio robot es lo más parecido que veremos al Bibendum de Michelín con un traje de Ironman. 
Baymax es el verdadero filón de la historia, de los gags más frescos (con permiso de las payasadas de Fred y su hilarante traje de dragón mutante tipo Power Ranger), de los momentos más tiernos y también épicos; de sus divertidos malentendidos y su distraído aire de Cortocircuito. Aún así apenas logra alejarse de la nube de estereotipos que cubre toda la producción desde el diseño de personajes hasta la escritura del drama y los nada sutiles mensajes moralizantes. Los diálogos son ramplones y todo transcurre con una simpleza inverosímil que descarta un interés más profundo para un público adulto. Un chico astuto y brillante se nos presenta como mucho más que un genio y arrastra cual marionetas a los amigos de su hermano a una cruzada que les convierte en un grupo de superhéroes. Todo con una rapidez fulminante muy apropiada para arrancar una nueva franquicia de personajes Marvel
Si tienen hijos o sobrinos y una tarde libre de navidades, no duden en llevarlos al cine a ver Big Hero 6 porque disfrutarán muchísimo de la película y del cortometraje previo Buenas migas, tierno, divertido, dinámico y muy bien diseñado. Para los fanáticos del cine animado también va mi recomendación. El diseño visual y del movimiento es de auténtica obra de arte; la selección de los encuadres y la realización de Don HallChris Williams es admirable. Pero a mi juicio falla en el planteamiento simplificado y acelerado de la narración. Ni alcanza la naturaleza heroica de Avengers (no creo que lo pretenda) ni la emotividad de Toy Story. Es una cosa a medias que sin duda tendrá un amplio público agradecido.

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2 comentarios sobre “Crítica de ‘Big Hero 6’: Perfección visual para un Disney demasiado Disney

  • el 30 diciembre, 2014 a las 11:44 pm
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    odio las pelis de animación. me parecen un absoluto horror y no soporto ese pretencioso prestigio que consiguen. Tanto oir alabanzas sobre up(bonito bodrio, de argumento pobre, solo salvo la escena inicial, que aunque es la eterna llorada de las pelis de este estilo, está excelentemente narrada) o ahora con la lego movie….pero vamos a ver, elogiar eso? Peliculilla del montón. O toy story 3….pero que se les ha perdido para valorarlas como se las valora? Ratatoulli o wall-e….películas aburridas y del montón.

    Odio este cine. Lo odio

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