59 SEMINCI. Encuentro con Bong Joon Ho, Espiga de Honor 2014

Ayer, 18 de octubre, tuve el placer de acudir al encuentro con Bong Joon-Ho organizado con los medios de comunicación en el Hotel Olid (sí, sí, salgo por esa foto ;)), con motivo de su llegada a la 59 Semana Internacional del Cine de Valladolid como jurado internacional, además de para presentar el ciclo que la Seminci organiza con su filmografía, así como con títulos que han marcado al cineasta.

Javier Angulo, Director de la Seminci, ha sido el encargado de presentar el acto, valorando a Bong Joon-Ho como “el mejor director actual con mayor proyección internacional de Extremo Oriente”.

Acto seguido, el cineasta ha respondido a todas las preguntas de los medios que nos encontrábamos presentes, y que os resumimos a continuación.


Según ha dicho “desde pequeño me gustaban las películas oscuras y de miedo. Era un niño bueno y obediente pero veía ese cine. Las películas de violencia y asesinos en serie eran las que me gustaban”, además de enterarnos que parte de la oscuridad de su cine se debe a la férrea educación católica que recibió cuando era niño, estando bautizado y teniendo como nombre católico Micael: “Mis padres eran católicos y al salir de la parroquia solo me interesaba buscar el lado negativo. Siempre he buscado el lado luminoso de la existencia. Al no conseguirlo, viré mi punto de vista hacia el lado oscuro”. Más tarde, ha relacionado esta búsqueda del lado negativo con el habitual componente violento que existe en sus trabajos cinematográficos. 
Bong Joon-Ho ha comentado lo que conocía del cine español y europeo, admitiendo que “cuando estaba en la Universidad, veía muchas películas de Carlos Saura“, y afirmó “quedé especialmente impresionado con la película REC“, habiéndola visto cuando estuvo de jurado en el Festival de Bruselas.
Y hablando de jurado, Bong Joon-Ho va a participar este año en la Seminci como jurado, y ha declarado: “Para mí no es ningún tipo de molestia ser el jurado del festival ya que disfruto muchísimo viendo películas, no me lo tomo como un trabajo, para mí es una diversión”. 
Pasando a su filmografía, en este caso a su más reciente película Snowpiercer, Bong Joon Ho dió el salto a Hollywood. “Snowpiercerera una película que quise que tuviera trabajadores y actores de distintas nacionalidades y por eso fui a Hollywood. Me sentí feliz, ya que pude dirigir sin presión, aunque cuando aterricé en Estados Unidos estaba la cosa un poco difícil. Pudimos llegar a un buen acuerdo y al final quedé encantado. Me gusta tener el cien por cien de libertad para dirigir películas y tanto la producción como la inversión de Snowpiercer era coreana”.

El director no tiene como meta ser un director de Hollywood, pues ve muchas trabas en cómo se trabaja allí. “En Corea del Sur el ambiente del rodaje es mucho más familiar que en Estados Unidos”, comentó, en relación a la necesidad de pasar todo por abogados en Hollywood, mientras que en Corea es mucho más fácil, volcándose todos los implicados en un objetivo, cueste lo que cueste.

Bong Joon-Ho ha afirmado que el cine lo divide en dos géneros, que son los dos grandes sentimientos de la raza humana: el amor y el odio. “Aún en el odio, hay reglas que se siguen a rajatabla. Ignorar estos dos sentimientos dentro de mis películas me es imposible”. Pero no se cierra las puertas a ningún género,.. o casi a ninguno, pues ha declarado: “Me gusta el género de comedia romántica americana pero no puedo seguir sus reglas. Estas películas parten de ideas ajenas a la realidad de mi país, a la realidad de los surcoreanos, con lo que resultaría una mezcla extraña”, peor en especial no se ve haciendo un musical.

En relación a la poética de la violencia en sus películas, que fue una pregunta que le realicé en este encuentro, Bong Joon-Ho ha resaltado la necesidad de mostrar violencia en sus películas, ya que según él “la violencia es una parte sustancial de la moral y la conducta humana”. 

Con respecto al estreno de Mother en blanco y negro en la Seminci, el director admite que “siempre he tenido un romance con las películas en blanco y negro como director, gustándome los orígenes de Fellini, Los Olvidados y Los 7 samuráis, varias películas con la belleza del blanco y negro. Después de estrenar la película [Mother] en color pensé en cambiarlo a blanco y negro, dado que no iba a costar mucho hacerlo. No cambia la banda sonora, sólo el color,pero da una sensación diferente.

También ha tenido tiempo de hablar de la escuela de cine surcoreana, pero no ve en ella nada clave para que el cine de allí se esté convirtiendo en cine de referencia indispensable en los Festivales. Cree que al estar dentro no es capaz de ver qué hace de este cine que sea tan especial.

Para finalizar ha tenido tiempo de hablar de su futuro, comentando que durante las 16 horas de viaje en avión de Seúl a Madrid ha estado creando algunas escenas, y tienen en mente una película bastante singular, con una protagonista joven con un carácter raro.

Foto: Seminci

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