Crítica de ‘No confíes en nadie’: Irregular heredera de Memento

Las críticas de Carlos Cuesta: No confíes en nadie

No confíes en nadie nos regala dos convincentes interpretaciones de Nicole Kidman y Colin Firth en una película sobre la siniestra indefensión que provoca la pérdida de la memoria. Christine ha sufrido una agresión que le ha provocado un trastorno que borra los recuerdos generados durante todo el día cuando duerme. Ben, su marido, debe recordarle cada día quién es y lo que le ha ocurrido. Su versión presenta ciertas lagunas y ella la cuestionará cuando la terapia seguida en secreto junto al doctor Nash (Mark Strong, Red de Mentiras) comience a estimular su memoria, lo que le permitirá ir desentrañando los misterios de su pasado y la identidad de su agresor.
La comparación con Memento de Cristopher Nolan es absolutamente inevitable. La protagonista es incapaz de generar nuevos recuerdos y las personas de su entorno más cercano (en este caso su marido y su terapeuta) recurrirán a notas, fotografías o vídeos para fijar de alguna forma sus nuevas experiencias. Estos recursos indispensables entrañarán sus riesgos si alguien quiere utilizarlos para manipularla o si ella los toma desordenados o fuera de contexto. Las coincidencias entre No confíes en nadie y la película que le precede no van mucho más allá, al margen de similitudes inevitables de intriga y giros narrativos. El segundo largometraje de Rowan Joffe nos permite gozar de interesantes momentos de suspense y angustia pero no va tan lejos como la obra de Nolan y se presenta de una manera mucho más lineal.

El director adapta a la gran pantalla una exitosa novela de S.J. Watson traducida a decenas de idiomas y logra en su versión una intriga interesante y potente, con violentos recuerdos repentinos que nos confundirán, nos engañarán o nos darán las pistas a seguir. Joffe camina con acierto entre las fronteras del thriller y el terror psicológico durante casi todo el film, salvo cuando recurre indiscriminadamente al susto sonoro para alterarnos o pretende solventar con algún recurso visual excesivo lo que le falta de intenso a la trama.
El recurso de la cámara de vídeo como una suerte de diario íntimo que Christine utiliza cada noche antes de irse a dormir funciona como recurso narrativo y dramático pese a los extraños planos utilizados para mostrarnos estos pasajes, que tienden a romper la continuidad de la historia. Otra cuestión aparte es la acelerada sucesión de acontecimientos que se desencadenan a ritmo de atropelladas deducciones.
Con todos sus defectos, la película es capaz de mantener nuestra atención, nos empuja a desear saber más y incluso logra sorprendernos con giros que aceleran nuestro pulso. Sin ser una producción sensacional no está mal conseguida, aunque es francamente irregular y seguramente fracasaría sin las afortunadas demostraciones de talento de Kidman y  Firt. Mark Strong, tercer elemento clave de la historia, hace un buen papel aunque necesidades del guión le impidan lucirse demasiado. 
No confíes en nadie está aquejada de una intermitente falta de convicción o de claridad de ideas que se evidencia en un cierre insulso, carente de fuerza y lamentablemente sensiblero. Si mi opinión es extremadamente rigurosa lo lamento pero es complicado abstraerse de lo que uno ya ha visto y por lo que respecta a Memento y a otras películas de intriga similares , esta producción no nos trae nada especialmente nuevo, 
Nota: Película visionada en Francia, uno de los países donde la novela original ha tenido una gran acogida. En España se estrenará el 13 de febrero de la mano de DeAPlaneta.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘No confíes en nadie’: Irregular heredera de Memento

  • el 6 febrero, 2015 a las 4:59 pm
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    Muy buena crítica Carlos, estoy de acuerdo contigo en todos lo puntos.

    Un detalle que destacaría es que usan una tecnología de móvil de hace 15 años, pero la cámara de fotos graba vídeo… desconozco el motivo de esta decisión del director.

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