Crítica de ‘Vampire academy’: El daño irreparable de ‘Crepúsculo’ a la fantasía

Las críticas de Óscar M.: Vampire academy
El abuso al que está siendo sometido el género de fantasía terrorífica (léase vampiros, hombres lobo, fantasmas y seres de naturaleza extraordinaria en general) tiene una nueva aberración fílmica llamada Vampire academy, adaptación de la saga de novelas escritas por Richelle Mead.
Aunque soy consciente de que con el párrafo precedente me habré ganado las enemistades de la mayoría de lectoras de los libros (porque intuyo que el género masculino brilla por su ausencia entre los seguidores de Mead), Vampire academy es un aburrimiento supremo con diágolos presuntamente cómicos, mezclado con lo peor de las sagas Harry Potter y Crepúsculo y que, en comparación, hace aceptable a Wolves.

De la saga del niño mago de Rowling elige las aburridas y poco deseables intrigas de instituto (situadas, para bordear el plagio, en un castillo aislado en mitad del campo), y de las novelas de Meyer selecciona el mito vampírico adolescente (con baile de instituto incluido), las (poco acertadas) referencias sexuales y la pretenciosidad a base de familias ancestrales inventadas.
Richelle Mead (y, por extensión, el guionista Daniel Waters) se ha encargado de marear al espectador con innumerables nombres imposibles de recordar para los personajes y las razas, y árboles genealógicos poblados por personajes que ni están ni salen o cuya presencia más que anecdótica es paródica (como las apariciones de la Reina).
No ayuda nada a la película que la mayoría de los diálogos incluyan los nombres y apellidos de cada personaje cuando se refieren a ellos, resultando extrañamente pedante y soporífero escuchar cualquier conversación, por banal que sea (que la mayoría lo son).
Para colmo, o en la película se han gastado un pastizal en efectos especiales (tanto que casi no se notan) o sólo han invertido en colmillos de vampiros, un par de lobos (con nombre de chiste) y una transformación; porque por el presupuesto que se intuye en pantalla, la película parece un capítulo “de vampiros” de Las chicas Gilmore.
Y si argumentalmente ya es pobre, previsible y parece que está hecha para niñas de 12 años a las que aún les hace las coletas su madre, a nivel interpretativo la película es una patada en el estómago de cualquier profesor de interpretación: Zoey Deutch intenta ser Buffy, pero el lado lésbico de su personaje (que siempre está acompañado de juegos de palabras sin gracia) hace que esté perdida entre tanto plagio literario y televisivo.
Por su parte, Lucy Fry (la versión americana de la ¿actriz? porno española María Lapiedra) está más entretenida en que el peinado se vea bien que en demostrar algo de sentimiento en pantalla; pero de quien debemos sentir pena es de Joely Richardson (obligada a aceptar este tipo de trabajos para poder mantener ese antinatural color de pelo).
Gabriel Byrne aguanta como puede en un papel que está cogido con pinzas y cuya resolución es más patética que sorprendente, y como ejemplos de qué no debe hacer un actor están (el anabolizado) Danila Kozlovsky y Olga Kurylenko, el primero por ser la representación viva de la inexpresividad, la segunda por estar histriónicamente desbordada en todos sus planos.
El resto de la producción (fotografía, iluminación, ambientación o música) es tan común y corriente que se olvida cuando empiezan los títulos de crédito (que tardan lo suyo en aparecer, tiene más finales que Extraterrestrial).

Aunque resultará casi imposible en la mayoría de cines del territorio (y con todos mis respetos a los trabajadores del sector), ver esta película doblada sólo da ganas de perforarse los tímpanos o verla sin sonido: el doblaje es plano, anodino y poco inspirado.

Vampire academy llega a las salas españolas precedida del descalabro en taquilla americano y la propuesta para que la segunda parte sea financiada por los seguidores de la saga de libros, ya puede el espectador suponer lo aburrida y poco original que es, excepto si tiene 12 años y su madre aún le hace las coletas.

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘Vampire academy’: El daño irreparable de ‘Crepúsculo’ a la fantasía

  • el 25 julio, 2014 a las 9:15 am
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    Si que ha hecho daño crepusculo si….tardaremos tiempo en quitarnos esa mugre de encima, además estrenos como este ayuda a aborrecer aun más este tipo de producciones. Pero ya sabemos a que tipo de publico va dirigido, como otros muchos, y no queda más remedio que esperar batacazos en taquilla y despido fulminante del listo que engendró tal idea. Aun asi hacer una critica de esto demuestra un esfuerzo encomiable por su parte…mis respetos, un trago..salud y a otra cosa.

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  • el 10 agosto, 2014 a las 11:40 pm
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    La verdad, me parece sorprendente que personas como vos vengan a criticar. Cuando seas capaz de escribir una serie de 6 libros, y hacer una película nos avisas pero hasta entonces dejá de escribir cosas idiotas.

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  • el 11 agosto, 2014 a las 9:53 pm
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    Estimado Anónimo,

    Para gustos hay colores, y no es necesario ser escritor de libros para dar la opinión sobre una película, de la misma forma que para comentar en este blog no es necesario faltar el respeto.

    Un saludo.

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