Crítica de ‘Amor en su punto’: El ingrediente de la comedia romática

Las criticas de Fernando Quintero: Amor en su punto 

Oliver Byrne (Richard Coyle), periodista gastronómico, está en crisis. A pesar de que su columna multimedia sobre el buen comer y la búsqueda del alma gemela es un hit, su vida sentimental es un desastre, un largo listado de relaciones que parecen apetitosas al principio pero que nunca duran. Al conocer a Bibiana (Leonor Watling), comisaria de arte Española, Oliver siente una insólita e innegable atracción por ella a pesar de que no tienen nada en común. A ella la van las buenas causas, a él la buena comida. Ella es una kamikaze en el amor, lanzándose de cabeza a relaciones imposibles, mientras que a él le aterran los compromisos.
De sobra es conocido que no soy fan de las comedias románticas españolas. De un punto de vista personal, pienso que este tipo de género es mayoritariamente estadounidense y su expansión a otros países ha conseguido una gran cantidad de adeptos que han intentado imitar de manera burda e insatisfactoria este género, pero este no es el caso de Amor en su punto, que no sólo consigue imitar esta género que ha conseguido cautivar al público en los último 20 años, sino que marca un referente en esta clase de comedia.
La película ha conseguido reunir todos esos ingredientes que reúnen las comedias románticas. Chico conoce a chica, no se gustan en un primer instante (al menos uno de ellos), salen, se enamoran, viven una vida llena de amor, se pelean y uno de ellos hace todo lo posible para recuperar a la que fue su pareja y el amor de su vida. Muchos títulos actuales hemos podido ver en la industria del cine y en España recientemente Lo contrario al amor, pero como decía antes, nunca una comedia romántica española ha logrado llegar a este nivel hasta este momento, por lo que pienso que su acogida a nivel nacional tendrá un éxito considerable.
Amor en su punto consigue que entremos en las sala y se nos tatué una sonrisa desde el inicio de la proyección, hasta su última escena, llevándonos esa sonrisa fuera del cine. El conjunto de elementos ha provocado que la película haya levantado más de una una carcajada con su humor típicamente inglés.
Uno de estos elementos  (y creo que primordial) es la conexión producida entre Leonor Watling y Richard Coyle. Desde su primera escena  juntos, nos muestran una química envidiable que se hace duradera durante toda la proyección. Individualmente cada actor ha llevado a su personaje hasta puntos insospechados. Leonor Watling hace que su personaje cobre vida, convirtiéndola en una mujer fuerte y decidida y que busca el amor verdadero llegando a perdonar infidelidades incluso.  Esta búsqueda de la media naranja es el nexo fundamental que une a Bibiana y Oliver, aunque se muestra en mayor medida en la figura de este último, quien siendo un cocinero y crítico gastronómico de renombre, no comparte una pieza de lo que se lleva a la boca con ninguna mujer hasta que se encuentra finalmente con Bibiana. El rechazo de ella hacia su ofrecimiento es lo que hace que el protagonista sienta incluso más atracción por ella. Con un final sublime e inesperado, hace que el espectador desee lo mejor ante esta pareja.
La temática elegida para el acompañamiento de esta comedia romántica ha sido todo un acierto. La gastronomía como telón de fondo y la mofa no malintencionada hacia el sector vegetariano consigue que Amor en su punto se lleve más de un aplauso, aunque la trama en sí ha recordado en momentos a otras películas del género, y sin irse muchos años atrás hay que recordar Fuera de carta, película protagonizada por Javier Cámara.
La banda sonora ha sido una gran culpable de que no despeguemos los ojos de la pantalla, ya que cada canción estaba elegida específicamente para acompañar a cada una de las escenas. Lo único malo de esta banda sonora, ha sido la ausencia de algún tema de Marlango, quien no ha podido componer nada para la película por la negativa de Watling a compaginar sus dos oficios.
La proyección en versión original subtitulada (V.O.S.) es una elección obligada a escoger a la hora de ver estqa película y aunque existe una versión ya doblada y que no cuenta con la voz de Leonor Watling, se que recomienda esta opción en el momento de asistir al cine al verla.

Amor en su punto es una película que nos divierte de principio a fin y que consigue elevarnos esa mueca de sonrisa incluso en momentos dramáticos mediante las caracterizaciones de sus protagonistas. Muy recomendada para los amantes de las comedia romántica y sobre todo para los fans de la actriz protagonista, quien ha recibido todas las alabanzas por su estupendo trabajo.

Nota: Crítica recuperada y editada de su primera publicación con motivo de su proyección en el 17 Festival de Málaga.

Un comentario en “Crítica de ‘Amor en su punto’: El ingrediente de la comedia romática

  • el 10 mayo, 2014 a las 02:47
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    Es la peor película que he visto en mucho tiempo. El argumento es pésimo, es previsora y absurda, de comedia tiene poco y dan unas ganas locas de abandonar el cine.

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