Crítica de ‘Entre tinieblas’: Un devoto de la decadencia

Las críticas de Carlos Cuesta: Entre tinieblas

A lo largo de este ciclo sobre Pedro Almodóvar hemos comprobado la hostilidad del director hacia la Iglesia y las posiciones más hipócritas de esta institución; si no se trata de hostilidad, al menos no se puede negar una actitud muy crítica. El propio autor asegura que no tiene cuentas que ajustar, ni ganas de hacerlo, y que su pasado en un colegio religioso donde los sacerdotes mostraron continuadas actitudes impropias está más que superado. Como Almodóvar se define como agnóstico se hace más difícil explicar sus agradecimientos a la Virgen de Guadalupe, a la Virgen de la Cabeza, al Sagrado Corazón de María… cuando recibió el Oscar por Todo sobre mi madre. Con Entre tinieblas uno acierta a entender que este realizador desearía creer y ser perdonado por sus pecados (“ya me gustaría creer en Dios”, aseguraba en una entrevista) y que considera la religiosidad una faceta más de la tradición y la cultura española, que nos define y a veces nos lastra.
En Entre tinieblas una cantante de tercera fila de un club nocturno (Cristina Sánchez Pascual) huye y se esconde con las monjas de un convento por miedo a que la impliquen en la muerte por sobredosis de su novio, un siniestro personaje que deja escritas en un diario las tormentosas impresiones de su relación con esta mujer. La abadesa (Julieta Serrano) es una gran admiradora de la artista y le ofrece todo tipo de comodidades para que permanezca con ellas. Las religiosas que conocerá componen un grupo dedicado a redimir a mujeres pecadoras, drogadictas, delincuentes… La recién llegada tardará poco en constatar todo tipo de actitudes impropias y a sospechar que la abadesa ha utilizado su ascendiente para aprovecharse de las muchachas a las que supuestamente ayuda. 

Almodóvar no es creyente, pero le gustaría serlo en un mundo con otra Iglesia más coherente, y la devoción por sus vírgenes tiene más que ver con sus raíces y las costumbres de su infancia que con un sentimiento religioso. Desde luego el realizador es devoto de la parte más folclórica de la adoración popular a los santos, sus vírgenes y sus imágenes. En varias de sus películas las actrices y las divas adquieren la condición de santas y las fotos dedicadas la naturaleza de estampitas, pero en Entre tinieblas ese pensamiento se explicita en una escena donde se habla de estas artistas en un escenario donde se coloca frente a frente a las actrices adoradas por el director con otras representaciones religiosas o fotografías del papa Juan Pablo II. Este contraste da lugar a momentos musicales verdaderamente alucinógenos.
El continuo consumo de droga, el orgullo, la lujuria, la glotonería, la hipocresía y todos los defectos que demuestran las monjas del convento son representaciones humorísticas y críticas de un Iglesia que en muchas ocasiones predica algo que no es capaz de cumplir. Almódovar tiene incluso alabanzas hacia las personas entregadas a redimir a otros, y las deposita en personajes con buen fondo, pero imperfectos. El párroco que aparece en la historia, un hombre interesado por la costura, se enamora de una de las monjas que le corresponde con sus sentimientos, recreando lo absurdo que considera conservar el celibato entre dos personas que se quieren.
En esta película fusiona lo decadente y la religiosidad de una forma alocada que le es muy propia. Hay misterio, relaciones tormentosas, pecado, trances de ácido, una abadesa heroinómana que guarda la droga en una figurita de un koala… “Compre un poco de coca, a ver si se anima el convento”, es una frase más que suficiente para entender el desvarío, pero hay más. También aparece una mujer adinerada que retira la subvención al convento al morir su marido, una vez que la hija a la que cuidaban ya no está (y que tiene un nieto en las misiones que fue criado por los monos como un Tarzán). ¿Cómo explicar el tigre que vive en el huerto y que Carmen Maura alimenta en una escena como si se tratara de un gatito? Este popurrí tiene su colofón en una de las escenas finales con una cutre interpretación de local de variedades a cargo de la cantante, con unos bochornosos acompañamientos musicales.
Algunas de las actrices que interpretan a las monjas son algunos de los exponentes más preciados de la carrera cinematográfica de Almodóvar. Al ver reunidas a Marisa Paredes, Carmen Maura, Chus Lampreave y Julieta Serrano, esta película cobra otra dimensión, como si fuera la raíz de un árbol que irá expandiendo sus ramas como historias con una base común. Es una idea que ya hemos comentado en otras ocasiones en este ciclo. Algunas de las tramas o de los conceptos de una película de este director y guionista toman cuerpo propio en otras venideras. Así Chus Lampreave representa a una monja que escribe novelas, casi folletines, contando la vida de las redimidas, y las publica con un seudónimo con la ayuda de su hermana (recordándonos el personaje de Marisa Paredes en La flor de mi secreto, una autora que triunfó con novelas románticas a sabiendas de su escasa calidad).
Esas novelas de poco fuste nos revelan una faceta clave de la concepción artística de Almodóvar. Yolanda, la cantante acogida por las monjas, reconoce que lo que le gusta de esos libros es que son malos. Lo cutre, lo extraño, lo ridículamente popular que tiene una poderoso personalidad propia son manifestaciones que enamoran al director manchego de una forma difícil de comprender. Otra de las claves de su cine se revela en una frase de la abadesa. “Hay una gran belleza en el deterioro físico”. En efecto, el cineasta está más que seducido por el amor trágico que por el idilio rosa; por la autodestrucción personal más que por tranquilidad emocional y por el pecado más que por la santidad.

También te puede interesar

Un comentario sobre “Crítica de ‘Entre tinieblas’: Un devoto de la decadencia

  • el 11 febrero, 2016 a las 11:40
    Permalink

    SEBASTIAN LIMERES ABOGADO Y MARIA EUGENIA VES LOSADA, ADMIRADORES INCONDICIONALES DEL GRAN PEDRO ALMODOVAR CONSIDERAMOS ESTA PELICULA UN ICONO DEL CINE MUNDIAL

    Respuesta

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.