Las críticas de David P. “Davicine”: ‘Al encuentro del Sr. Banks’

Las críticas de David P. “Davicine”: Al encuentro del Sr. Banks

Inspirada en hechos reales, Al encuentro del Sr. Banks es la extraordinaria y desconocida historia de cómo llegó a la pantalla la película Mary Poppins, el clásico de Disney, y la complicada relación que el legendario Walt Disney tuvo con la escritora P.L. Travers, que estuvo a punto de hacer naufragar la película.

Emma Thompson, ganadora de dos Premios de la Academia, y Tom Hanks que también ha sido galardonado con dos Oscar, protagonizan la película de Disney sobre la creación del clásico, que surge como una promesa, pues cuando las hijas de Walt Disney le pidieron que hiciera una película de su libro favorito, “Mary Poppins”, Walt les hizo una promesa, aunque no sabía entonces que iba a tardar nada menos que 20 años en cumplirla…

En su empeño por obtener los derechos, Walt Disney se enfrenta a una escritora cascarrabias e inflexible que no tiene la más mínima intención de que la maquinaria de Hollywood estropeara a su adorada niñera mágica. Pero los libros dejan de venderse y el dinero escasea. Así que Travers acepta de mala gana viajar a Los Ángeles y escuchar los planes de Disney para adaptar su obra. 

Durante esas dos semanas de 1961, Walt Disney utiliza todos los recursos a su alcance. Pertrechado con los guiones gráficos más imaginativos y las alegres canciones de los hermanos ShermanWalt lanza un ataque total contra P.L. Travers, pero la obstinada escritora no cede ni un ápice. Walt empieza a perder la esperanza, ya que Travers se muestra cada vez más inflexible. Y los planes de adquirir los derechos empiezan a desvanecerse.
Pero Walt comprende que debe indagar en su propia infancia para descubrir la verdad sobre los fantasmas que obsesionan a la escritora. Revoloteando entre su infancia en Australia y su vida más tarde en Londres, vemos a la joven Helen Lyndon Goff ser a la vez encantada y traumatizada por su padre banquero Travers (Colin Farrell), un soñador alcohólico pasando una mala racha, cuyo nombre adopta de manera significativa como un seudónimo.

Cualquier persona que ha visto y amado Mary Poppins sabe a ciencia cierta que no trata de los niños, y es el tenso Sr. Banks el verdadero objetivo de las atenciones de Poppins, mientras ella trata de sacarlo de su jaula con forma de banco y lo vuelve a conectar con lo que realmente importa, su familia. Esta es la idea central de Al encuentro del Sr. Banks, una encantadora, sentimental y profunda forma de mostrar la realización de Mary Poppins.

Al encuentro del Sr. Banks quiere que tomemos la verdad con una cucharada de azúcar, y el director John Lee Hancock hace malabares entre lo afectuoso y lo abrasivo con facilidad, creando un dulce delicioso con un corazón blando, con un toque agrio y la cantidad justa de realidad. Al tratarse de una producción de Disney, podríamos suponer que la historia habría sido debidamente manipulada, pero dado que el guión original fue escrito sin la participación del estudio, cuando se implicaron lo único que exigieron fue que Walt no fumara en pantalla, aunque sí que bebe y se le muestra como un duro hombre de negocios, con Hanks retratando con gran resolución la pasión de Disney por sacar adelante una película de Poppins, gustara o no a su autora.

En cuanto a Thompson, está perfecta en el rol de la autora, con una gran melancolía, impresionantes momentos de cascarrabias, y un extraño control sobre su vida, pero dejando claro que tiene un don para la comedia. Thompson se mueve entre las emociones conflictivas ofreciendo un retrato de alguien a quien es difícil no comprender.

La deficiencia más grave de la película es que usa en exceso los recuerdos, y se busca quizás amplificar las dramatizaciones, como en las escenas finales, al igual que no necesitamos que nos manifiesten de forma evidente que la vida de la protagonista está empezando a desmoronarse, y por qué, pues todo va implícito en la gran actuación de Thompson e incluso la apariencia, pues su pelo, fuertemente sujeto con permanente, se afloja gradualmente a medida que la película avanza, en una representación visual de su resistencia a la descongelación.

El personaje de Travers está inevitablemente simplificado, restando importancia a su reputación como poeta, e incluso restando importancia a su temprana carrera como actriz. Ella no era la solterona que la película indica, sino más bien una figura transgresora.

Travers estaba en su derecho a resistirse a introducir en su historia un exceso de la magia de Disney, pero Walt tenía razón en la forma en la que había que llevarla a la pantalla grande, sobre todo en el detalle de los pingüinos animados, pues, a veces, una cucharada de azúcar realmente ayuda a tragar la medicina.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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