SEFF 2013. Selección oficial. ‘Jimmy P’

Las críticas de Fernando Quintero en el SEFF 2013: Jimmy P

Al final de la Segunda Guerra Mundial, Jimmy Picard, un indio pie negro que combatió en Francia, es ingresado al hospital militar de Topeka, en Kansas, un establecimiento especializado en las enfermedades del cerebro. Jimmy Picard sufre de varios trastornos: vértigo, ceguera temporal, pérdida de audición… Sin causas fisiológicas, el diagnostico que se impone es la esquizofrenia. La dirección del hospital decide sin embargo, pedir la opinión a un etnólogo y psicoanalista húngaro, especialista en culturas amerindias, Georges Devereux.
En cuanto entro a la sala, lo primero que veo de Jimmy P. es que es un relato real sobre la relación entre el paciente Jimmy Picard y el psicoanalista Georges Devereux. Esto es algo que me hace reflexionar desde el durante la proyección de la película. ¿Esto quiere decir que los directores han perdido toda imaginación y deben refugiarse en los sucesos ya acontecidos? Esto lo pienso al ver mi primera proyección en el SEFF con Camile Claudel, de la cual disfruté muchísimo, pero después me dio que pensar que últimamente lo único que veo son adaptaciones de novelas, cómics y películas basados en hechos reales. Con esta premisa empiezo la visualización de Jimmy P.
Y al igual que empiezo con una premisa, acabo con una conclusión. Jimmy P. hace que salgamos con un sabor agridulce, porque sabemos que se ha podido conseguir mucho más de esta película, pero por una razón u otra se ha quedado a medias. Ni gusta, ni deja de gustar y todo ello es condicionado por la genialidad de sus dos protagonistas principales, que no llegan a dar todo de sí mismos, aunque quizá no han podido dar más al ser sus personajes tan lineales.
¿Por qué ese sabor agridulce? Tan simple como que, siempre que uno se sienta a ver una película cuyo tema principal es la relación médico-paciente, espera ver esfuerzo, lucha, amistad… y no digo que dicha relación en Jimmy P. no contenga estas cualidades, sí que las tiene, pero en una dosis ínfimas y aunque sabemos que se trata de una adaptación del ensayo de Georges Deveraux con Jimmy Picard los responsables de hacer cine nos ha malacostumbrado a exagerar estas adaptaciones para atraer más al espectador. Pero esto es un punto a favor que tiene esta película, no es que siga al pié de la letra dicho ensayo, pero sí consigue que sea una adaptación digna de ello. 
Tan lineal es el argumento principal de la película, como el secundario y a lo mejor esto fue debido a querer explotar las cualidades cinematográficas de Mathieu Amalric, quien ha sido el actor que ha sobresalido por encima de Benicio del Toro. Algo no muy difícil, puesto que el actor puertoriqueño cumplía un papel impuesto simple y aburrido. Nada parecido a lo que hicieron otros actores en otras películas con un papel similar, como Jack Nicholson en Alguién voló sobre el nido del cuco o Matt Damon en El indombable Will Hunting. La interpretación de del Toro requería un una tranquilidad y sutileza que muchos otros actores podrían haber hecho, pero su “semejanza” con un indio, fue lo que determinó que ocuparía el puesto de Jimmy Picard o Todo el mundo habla de él (Según el significado de su nombre indio) y pongo las comillas porque he intentado por todos los medios buscar algún rasgo que pueda en su cara que pueda hacer que piense que es un indio pie negro, pero por más que he buscado, lo único que puede hacer es que sus rostro se asimile a estos indios, es su tonalidad de piel. Quizá Hollywood deba plantearse sacar algún actor indio para que ocupe este tipo de papeles.
Y volviendo a Mathieu Amalric. Empieza la película con un alto nivel, pero a medida que van pasando los minutos, vamos viendo que su interpretación es regular y monótona y, lo único que lo salva es encontramos un tono diferente a su personaje con su amiga Madelaine, los cuales tienen más conexión y complicidad en la película, que Amalric y del Toro. Y dicho esto, quiero volver al párrafo anterior donde decía que Amalric sobresalía del resto de actores, así que os podéis hacer una idea de la interpretación del resto del elenco.
Esta película ha tenido la oportunidad de conseguir un nivel bastante alto en cuanto a la fotografía se refiere, sobre todo en los momentos que el paciente le contaba los sueños que tenía al psicoanalista de origen húngaro y han estado a punto de conseguirlo tras el primer sueño, donde la escena es la mejor parte de este film, pero lo han dejado pasar y han utilizado escenarios bastantes normales y simples dejándonos con la miel en los labios.
En conclusión final, Jimmy P. es un tanto cargante a la vista del espectador y que no os confunda sus estrellas protagonistas, esto no significa que sea una película comercial. Podemos esperarnos una gran película al comienzo de esta, ya que nos promete una historia decente en la cual puede llegar a emocionarnos, pero al igual que la espuma sube, al final se queda en nada y contradiciendo al significando del nombre del protagonista, nadie hablará de él.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: