Crónica negra de Hollywood: Truco o trato. El asesinato de Ramón Novarro

Se dice que en Halloween cae la barrera que separa el mundo de los vivos y el de los muertos. Es la velada de las brujas, los fantasmas y los monstruos, pero sin duda nada da más miedo que el propio ser humano. En la noche de la víspera de Halloween de 1968, el ya acabado latin lover Ramón Novarro recibió un ‘truco o trato’ que terminaría con su vida.

Ramón Novarro nació en México, bajo el nombre de José Ramón Gil Samaniego, en el último año del siglo XIX. Pertenecía a una respetada familia que tuvo que exiliarse a Los Ángeles, como consecuencia de la Revolución Mexicana. En esa meca del cine, aun en pañales, el guapo latino no pasó desapercibido, y al cumplir los dieciocho años consiguió su primer papel. Pronto fue presentado como principal rival de Rodolfo Valentino, especialmente tras Scaramouche, su primer papel protagonista. Pero no fue ésta, sino la segunda adaptación de Ben Hur, la que le haría mundialmente famoso. ¿Qué mayor regalo para un devoto católico que el papel de tal héroe cristiano? Sin embargo, ese catolicismo se enfrentaba directamente contra su no confesa homosexualidad. La autocensura perpetua le condenó al alcoholismo durante toda su vida.

Aunque mantenía una gran amistad con Valentino, lo cierto es que la muerte de éste fue un trampolín en la carrera de Novarro, que se convertía así en el principal actor latino de Hollywood. Desgraciadamente, la buena racha no duró mucho y en 1935 la Metro-Goldwyn-Mayer decidió no renovarle el contrato, ya que el año anterior el actor había sido acusado en la caza de brujas de McCarthy de propagar el comunismo por el simple hecho de asistir, junto a otros actores, al estreno de la película de Eisenstein, Viva Mexico! A partir de entonces la carrera de Novarro cayó en picado, si bien siguió interpretando pequeños papeles en cine y televisión. 

Acabado, endeudado y encadenado al alcohol, el actor continuó viviendo en Los Angeles, acompañado únicamente por los recuerdos de lo que había sido. Por las noches, contrataba los servicios de una agencia de citas, que le enviaba a jóvenes con los que pasar un rato. Fue la clandestinidad en la que se vio obligado a vivir su sexualidad la que le llevó a la muerte. 

El 30 de Octubre  de 1968 Ramón Novarro recibió la llamada de un hombre ofreciéndole sus servicios. El actor supuso que pertenecía a la agencia que siempre contrataba y en la que confiaba, e invitó al joven a una cena en su casa. 

A la mañana siguiente, el secretario del actor llegó a la mansión. Todo estaba desvencijado, los cuadros habían sido arrojados al suelo. Unas gafas rotas anunciaban la tragedia. En el dormitorio yacía muerto Ramón Novarro, su rostro estaba destrozado y la sangre había salpicado el techo. Maniatado con unos cables, había sido torturado. En el espejo del baño alguien había escrito “Las chicas son mejores que los maricas”. La autopsia determinó que había sido violado, que se le había golpeado brutalmente y que no le habían dejado morir hasta que él mismo se asfixió con su propia sangre. 

La prensa amarilla de la época se alimentaba del trágico y morboso crimen. Se crearon leyendas que aun perviven, como aquella que asegura que fue asfixiado con un consolador que le había regalado Rodolfo Valentino. Todo resultaba muy divertido para un público que ya no veía al actor, sino a un pervertido que había tenido lo que buscaba. 

Una llamada telefónica realizada desde el teléfono de la casa de Novarro llevó a la policía hasta los hermanos Tom y Paul Ferguson que no tardaron en confesar. Al parecer todo el plan giraba en torno al robo de la caja fuerte que el actor no tenía. Novarro intentó convencerles de que les extendería un cheque, pero ante el robo fallido, respondieron con toda su furia contra un hombre indefenso. Ambos hermanos jugaron la carta del pobre chico acosado por un viejo, pero el jurado no lo dudó un segundo. La crueldad, la tortura, no puede ser un accidente. Le había asesinado con frialdad y disfrutando cada segundo. Entonces ambos inculparon al otro, pero tampoco eso les fue de ayuda, y finalmente fueron condenados a cadena perpetua, aunque la libertad les llegó a finales de los setenta. Ambos hermanos volvieron a prisión por violación. Tom murió en el 2005. Paul continúa cumpliendo condena. 

 
Crónica negra de Hollywood: Truco o trato, El asesinato de Ramón Novarro
 
Ramón Novarro es uno de esos actores que ayudaron a formar el star system de Hollywood. Era un hombre guapo, con talento y que vivió siempre tras la máscara de la desgracia de aquellos que tuvieron que ocultar su vida privada. Fue asesinado por unos monstruos y condenado por la caza de brujas que es la opinión pública. Todos los elementos para convertirse en una perfecta historia de Halloween. 

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