58 SEMINCI. Sección Oficial (corto). ‘Hollow land’ (‘Tierra hueca’): La incertidumbre de la vida agobia mucho

Las críticas de Carlos Cuesta en la 58 Seminci: Hollow Land (Tierra hueca)

Hollow Land es un cortometraje animado bastante abrumador sobre la búsqueda de un hogar. Así se presenta, pero también trata de la incertidumbre y hasta diría que sobre la asfixia del sistema sobre los ciudadanos que viven en él. Los tintes surrealistas del decorado y el aspecto tembloroso y deformado de los personajes nos sumergen en una metáfora difícil de concretar. Uno puede pensar que el matrimonio protagonista es una pareja de veraneantes engañados atraídos por una hermosa tierra prometida que resulta ser un desierto inhóspito. Luego me parecieron inmigrantes y más tarde refugiados.
Un faro vigila la extensión urbanizada de pisos donde residen y vela por que se cumplan lo que parecen absurdos preceptos como por ejemplo llevar un desatascador en la cabeza. La insistencia sonora de los vigilantes porque se respete esta costumbre induce a pensar en una crítica a lo totalitario; una idea apoyada por una conclusión en la que los protagonistas, después de pasar por una buena colección de incidentes domésticos y estrecheces, deciden fugarse en plena noche.

No sé si el faro y los vigilantes que espían cada movimiento de la vida ciudadana representa al Gobierno o al resto de las personas, más preocupadas en la vida de los demás que en las propios. Lo cierto es que la producción se esfuerza en trasladarnos una idea de encierro e incomodidad, ya que los espacios que nos enseña esta ficción prácticamente se limitan al estrecho y viejo piso. Las creaciones mudas de Michelle Kranot y Uri Kranot son, pese a su restringida movilidad y la falta de diálogo, lo suficientemente expresivas para mostrarnos sus sentimientos, aunque la falta de referencias nos hace dudar respeto de qué se sienten agobiados. Uno termina por suponer que por unas condiciones de vida penosas o por una insatisfacción general por las expectativas incumplidas.

Hollow Land llama la atención por su capacidad de transmisión, en esta caso de los sentimientos de congoja e inquietud por problemas rutinarios poco comprensibles y absurdas cuestiones logísticas (la mayor complicación que les vemos resolver es la forma de enchufar a la toma de agua la bañera que han transportado con ellos desde que llegaron). En todo caso el cortometraje parece más llamado a la reflexión que a la conclusión inmediata.. 
Personas muy diferentes de distintos colores de piel terminan flotando en sus bañeras, baúles y barriles en el mar, huyendo de lugares diferentes, supongo. Puede tratarse de una referencia al exilio, a la vida de los refugiados o simplemente la constatación de que vengamos de donde vengamos y seamos quien seamos estamos condenados a vagar por la vida no sé sabe muy bien hacia qué destino.

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