Crítica de ‘Frankenweenie’: Cuando Burton regresa a sus orígenes

Las críticas de David Pérez “Davicine”: Frankenweenie

Frankenweenie fue concebida por Tim Burton en la década de los 80, y ya por aquel entonces la imaginó como una película de animación con la técnica de “stop-motion”, pero por problemas de presupuesto tuvo que hacer finalmente un corto de imagen real en 1984. Pasados los años, con el respaldo de Disney y la reputación que el cineasta tiene, Burton llevó a la pantalla grande su película tal y como la concibió, con  toda su excentricidad y cariño.
La película cuenta la vida de Victor Frankenstein, un niño solitario, introvertido, cuya única compañía es su perro Sparky y su mayor afición, la ciencia. Pero en un trágico accidente, Sparky fallece, y Víctor decide aplicar sus conocimientos científicos para devolverle la vida. 

Frankenweenie se desarrolla en la ciudad ficticia de New Holland, situada en la periferia y alrededor de los años 70, muy parecida a la localidad californiana de Burbank donde creció el director, algo que nos da que pensar, pues el joven protagonista podría tener muchas similitudes con Burton en su infancia, un joven introvertido, amante del cine de serie B, cortometrajista y aspirante a director de grandes producciones de monstruos gigantes, además de realizar sus pinitos con el “stop-motion”. Por si fuera poco, el pueblo sino también nos remonta a los pequeños y mágicos pueblos de las películas de Amblin de la década de los 80.
De hecho, la historia fusiona múltiples géneros, desde la comedia y la tragedia a la acción y el drama. Pero en su parte más profunda es una película de terror, o mejor dicho, de horror. Los fans de las películas de terror clásicas de Unversal y las muchas películas de la Hammer de antaño disfrutamos de una buena remesa de referencias y homenajes salpicados por toda la película y que tendremos que detectar, mientras los espectadores más jóvenes, sin duda, estarán aterrorizados por algunas de las criaturas monstruosas que aparecen en la segunda mitad. 
La totalidad de la película tiene el toque mágico que Burton imprime a sus obras, y llama la atención desde un primer momento el diseño de personajes, algo que, obviamente, tiene mucha relevancia en una película animada, y es ahí donde podemos ver que casi todos tienen la apariencia de los personajes clásicos de películas de terror de los años 30, como Frankenstein y Drácula.
Pero esas nos son las únicas referencias que encontramos en la película al terror clásico, pues incluso los nombres de los personajes tienen similitudes (no casuales) con grandes influencias, como por ejemplo los nombres de Víctor, Elsa Van Helsing, Edgar “E” Gore y Mr. Burgemeister, con los que rinde homenaje a estos clásicos.
La animación tiene, al igual que el diseño, gran relevancia, y este tipo de películas supone un gran esfuerzo, mucho más que animar por ordenador una película, de tal forma que el equipo tuvo que implicarse durante muchos tiempo (2 años) para sacar adelante este proyecto, donde destaca, sobre todo el movimiento de los dos perros, Sparky y Perséfone, que parecen auténticos caninos con el movimiento fluido y peculiar de estos animales.
A pesar de ser animada, tenemos que citar que el reparto es único y original, y llena por completo cada fotograma. Tenemos ladrones de escena en cada momento, desde la muchacha de ojos como platos que lleva con ella un gato de ojos similares, hasta Edgar “E” Gore, un bufón con nariz de cerdo que es tan adorable como tontorrón, y que bien podría ser el pertinente Igor que asociamos a las películas de Frankenstein.
En la versión doblada no se disfruta tanto del reparto de voces, pero en la versión original (que podéis disfrutar en el Blu-ray) tenemos un conjunto de voces que complementa perfectamente a los personajes. Martin Short y Catherine O’Hara muestran su destreza vocal en una variedad de roles, mientras que Martin Landau presta gran patetismo al misterioso Sr. Rzykruski.
Quizás desentone en el conjunto cuando el sentimiento se apodera de los acontecimientos, y los esfuerzos por dar a la película un mensaje en las escenas finales falla al intentar parecer auténticos, siendo una contradicción con el carácter subversivo de lo que ha sucedido antes, pero es algo perdonable, pues de lo que se trata es de conseguir una película de entretenimiento familiar.
Si comparamos la película con el corto, incluido también en la edición en Blu-ray, podemos decir que ha sido una gran buena idea que Tim Burton regresara a esta historia, consiguiendo mejorarla en todos los sentidos, tanto de forma como de contenido.

Nota: La edición empleada para la crítica es la editada por Disney en Blu-ray, y que se puede adquirir aquí.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘Frankenweenie’: Cuando Burton regresa a sus orígenes

  • el 22 octubre, 2013 a las 5:11 pm
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    Los personajes bizarros, el ambiente de suspenso y de terror pero llevados por la sutileza son sellos característicos de Burton, y aunque esta no es una historia nueva y original, la película Frankenweenie es fresca y atractiva ante una nueva época en la que los espectadores exigen nuevas y mejores películas, Frankenwennie a pesar de ser una historia sencilla deleita a todo tipo de público y tiene un repertorio de elementos disfrutables.

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