‘Hermosas Criaturas’: Un 80% Edward Cullen, un 15% Harry Potter y un 5% Escarlata O´Hara

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Hermosas criaturas

Las comparaciones son odiosas, y sobre todo en Hollywood donde siempre se etiqueta con “el/la nuevo/a…”. Es una magnífica manera de atraer gente al cine, sólo has de añadir que la novedad supera siempre a su predecesora para que el espectador se confíe y desembolse sus dólares, euros o yenes, no importa, en todos sitios funcionan igual.

Cuando se publicó el primer libro de la tetralogía “The Caster Chronicles”, en seguida se ganó el título de sucesora de la saga “Crepúsculo”. Habiendo visto sólo la película, puedo asegurar que se lo ha merecido, porque la historia tiene básicamente los mismo elementos. Aquí el mortal es un chico, inteligente, divertido y mono, y la criatura mágica es la chica, una reservada y misteriosa jovencita que, por supuesto, es nueva en el pueblo. Ponle purpurina bajo el sol y tienes un remake…¿O no?

El director y guionista Richard LaGravenese responsable de guiones tan fabulosos como El rey pescador o Los puentes de Madison, pero también de pifias como Agua para elefantes, dirige y adapta la primera novela de la saga, Hermosas Criaturas.

Para darle vida a sus protagonistas ha optado por dos caras casi desconocidas, Alice Englert como Lena Duchannes, la chica amenazada por una terrible maldición, y Alden Ehrenreich como Ethan Wate, un joven inconformista, que desea salir de su asfixiante pueblo de Carolina del Sur, donde aun se cree en el bien y el mal, y donde las habladurías culpan de cada cambio a la familia Ravenwood, descendientes del fundador del pueblo, que viven sin relacionarse con nadie, encerrados en una imponente mansión devorada por la decadencia que el tiempo ha arrojado sobre ella.

Como toda historia de fantasía que se precie, el bien que se encierra en el amor juvenil de los dos protagonistas ha de enfrentarse a las fuerzas del mal, y es ahí donde entran los tres platos fuertes del elenco. Una magnífica, como no podía ser de otro modo, Emma Thomson que interpreta a una fanática religiosa que podría esconder algo más. El elegante Jeremy Irons, que sigue demostrando que no sabe elegir papeles, y que sin embargo le otorga algo de dignidad a Macon Ravenwood. Una Emma Rossum (Mystic River, El fantasma de la ópera) que está bellísima como la “bruja” mala. Y Viola Davis (Criadas y señoras, La duda) la vidente que ejerce al mismo tiempo de cómplice de la pareja enamorada.
Qué puedo decir, el trailer es tan nefasto que esperaba lo peor −más aun si tenemos en cuenta que me he dormido las dos primeras películas de Crepúsculo y al resto no les di ni la oportunidad−, sin embargo he de confesar que no ha sido tan doloroso. No es una gran película, eso está claro, ni siquiera creo que se pueda considerar buena dentro del género de películas adolescentes, pero cumple su función.

Richard LaGravenese fracasa en su intento de mostrar, una vez más, el amor prohibido, la pareja que se resiste a ser separada a pesar de que sus mundos son incompatibles (“Oh, Romeo, Romeo!¿por qué eres tú, Romeo?”. Tranquilos, a estos no les pasará lo mismo que a los quinceañeros veroneses). Al final lo que consigue es que me de igual lo que les ocurra, ya los puede presentar leyendo a Bukowsky o a Blake,da lo mismo, sois dos adolescentes, juguetes del destino y bla bla bla, ya me sé esa historia, ¡Largaos de escena y dejad hablar a los mayores! Porque al final son ellos los que aportan algo de clase a la película. Bueno, ellos y los impresionantes exteriores que fueron filmados en Louisiana, con sus pantanos, su vegetación casi vanidosa, y sus edificios anclados en un tiempo pasado. El director de fotografía Philippe Rousselot, responsable también de la fotografía en las dos entregas de Sherlock Holmes y en la maravillosa Big Fish, parece regocijarse en ellos, y cada escena exterior es un regalo para la vista. Como curiosidad os diré que la mansión Ravenwood no pertenecen a ningún decorado, sino que es un auténtico caserón, construido en 1830, que el departamento de arte envejeció para otorgarle ese aspecto propio del gótico sureño. 
No puedo pasar por alto los efectos especiales, que si bien no son un derroche, superan con mucho a los de los vampiros refulgentes. No obstante, echo de menos una gran banda sonora, que es lo que se espera en esta clase de películas; un montón de canciones cañeras que aseguren las ventas de CDs. Aun así, la música está compuesta por Thenewno2, el grupo de Dhani Harrison, hijo de George Harrison, y a los más nostálgicos les encantará saber que la guitarra que suena en el tema de amor, es la misma que el difunto Beatle utilizó al grabar While My Guitar Gently Weeps
En definitiva, una película para un viernes con tu novia, o para una tarde de chicas, sin momentos soporíferos, ni gente enfermizamente pálida. Absténganse diabéticos, amantes de la acción y fanáticos de Fellini
Besos de cine…

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4 comentarios sobre “‘Hermosas Criaturas’: Un 80% Edward Cullen, un 15% Harry Potter y un 5% Escarlata O´Hara

  • el 28 febrero, 2013 a las 9:29 pm
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    Supongo que basura….pero debo decir que es el PEOR TRAILER QUE HE VISTO EN MI VIDA (en una tarde funesta pues vi también la peor jungla de la historia)

    Jeremy Irons se sentirá sucio? Menudas basuras se dedica hacer de vez en cuando.

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  • el 28 febrero, 2013 a las 9:55 pm
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    uy pues que desastre…
    acabo de leer el libro hace nada porque quería ver también la peli, el titulo me moló, y suelo leer literatura sobrenatural así que…
    es de lo más bajo que he leído de literatura sobrenatural juvenil pero malo no era, y el mundo de los casters incluso molaba, pero vamos, no se parecía en nada a Edward cullen jajaja
    y menos el personaje de la vidente hacía de celestina entre los chicos ¡¡para nada!! está inteeresada en que no estén juntos al igual que todos… vamos que imagino que han cambiado cosas a mogollón para hacer una crepusculada, como ya hicieran también con Los juegos del hambre quitando lo mejor que tenía por escenas más flojitas para que puedan verlas las adolescentes (quitandole así toda la carga social, politica y demás que tienen los libros)

    Definitivamente hay saltos a la pantalla que no deberían hacerse realidad nunca.

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