‘Valkiria’: Un Cruise memorable sin recurrir a su mejor arma

Las críticas de Carlos Cuesta: Valkiria (Valkyrie)

No sonríe ni una vez. Parece mentira, pero Tom Cruise alcanzó sin ese recurso uno de sus personajes más imponentes en el remake de Valkiria, una película en la que interpreta a uno de los máximos responsables del último intento de acabar con la vida de Hitler. Como el coronel Stauffenberg, el actor hace una gran interpretación de un héroe de guerra alemán que arriesga su vida, la de su familia y su honor para intentar evitar que su país sea recordado como la pesadilla nazi en la que se convirtió.  “Es una acción de guerra. Nada sale según el plan”. Con estas palabras del personaje de Terence Stamp podríamos comenzar a hablar de la parte más interesante de esta película, de todas las complicaciones que llevaron al fracaso uno de los atentados contra el líder nacionalsocialista.
La tenacidad y el compromiso de Stauffenberg chocarán con el azar y el miedo de algunos de sus aliados. Todos conocemos la historia, sabemos que no pudo ser, pero el realismo del film y el nivel interpretativo de todo el plantel de actores nos lleva por momentos a pensar que el plan será exitoso, que nada está escrito porque la Historia se está escribiendo durante la proyección. Todo en esta recreación te lleva a sufrir con los personajes, a acompañarlos en casi un suicidio, en este camino que nos recuerda que en Alemania muchos estuvieron en desacuerdo con la barbarie nazi y que algunos tuvieron la valentía de enfrentarse a ella desde dentro.
Seguramente ése sea el punto flojo de Valkiria. Una recreación histórica deja muy poco margen de sorpresa al argumento pero pese a todo uno se deja ir, disfruta del relato, de la tensión, permite que la angustia se apodere de sus sentimientos para revivir la Historia y comprenderla mejor; escucha con gozo la composición musical de John Ottman (X Men 2) , mientras observa la creación de Bryan Singer (House) hasta su conmovedor final.

Tom Cruise sorprende con uno de sus mejores papeles, por el que tuvo que luchar a cara de perro. Se pone en la piel de un oficial alemán tuerto y sin medio brazo y encarna uno de los papeles de más presencia que se le recuerda. La escena en la que es obligado a hacer el saludo marcial nazi hiela la sangre. La rotundidad de sus palabras y la singularidad de su rostro ataviado con un parche componen una caracterización que lleva a Cruise un nivel por encima de buena parte de sus personajes anteriores.
Pero además está rodeado de figuras como Bill Nighy (Underworld), Tom Wilkinson (En la habitación, Michael Clayton), profesionales que son capaces de hacer propios los miedos, la mezquindad o la ambición de las personas a las que representan. Y los menciono a ellos como un ejemplo de un conjunto actoral estupendo en su conjunto, capaces de ayudar a recrear una de las épocas más significativas de la Historia de nuestro continente y del mundo. El resultado final recuerda por ello más al cine europeo que al estadounidense. Por otra parte, el encargado de revivir a Hitler (David Bamber) hace una actuación creíble y discreta. Más que suficiente para una película en la que el Führer es más un concepto contra el que luchar que un personaje que haga avanzar la trama.
Pero Valkiria es esencialmente Stauffenberg, y el autor que lo representa nos permite recordar a un héroe que se indigna ante la inacción de algunos de sus compañeros, un hombre con una determinación que le empuja hacia adelante le cueste lo que le cuesten sus acciones. La elección de Cruise para este papel fue más que polémica por su creencia en la Cienciología, un culto no reconocido en Alemania. Esta faceta del actor hizo que la propia familia de Stauffenberg se opusiera a que fuera él el actor designado. Yo creo que el resultado fue intachable.
Lo es desde su presentación en la acción bélica que le mutila, y donde empezamos a comprender sus ideas y a conocer su carácter; lo es cuando se enfrenta a enemigos y aliados y lo es también cuando las cosas se tuercen y podemos leer la desesperación en su rostro. Dicen que en el momento crítico en el que estaba la carrera de Cruise éste no era el papel que le convenía. Desde luego no era el más comercial ni el más popular, pero valía para demostrar su propio atrevimiento y también para afianzar sus aptitudes. Sus dos siguientes películas, que repasaremos en este ciclo, le devolverían a su estilo más habitual, pero sin duda, Valkiria será siempre un hito destacado en su carrera.

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Un comentario sobre “‘Valkiria’: Un Cruise memorable sin recurrir a su mejor arma

  • el 7 agosto, 2012 a las 12:56 pm
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    Un peliculón con el problema, serio problema, de saber todo lo que va a pasar.

    Es una película de intriga en la que ya sabes lo que va a pasar.

    Brian Singer es uno de mis preferidos.

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