‘La guerra de los mundos’: El exterminio humano sería así

Las críticas de Carlos Cuesta: La guerra de los mundos (War of the worlds)

La sociedad CruiseSpielberg que tan buen resultado dio en Minority Report volvió a reunirse para llevar a la gran pantalla una nueva adaptación de La guerra de los mundos de H. G. Wells. Como protagonista, el actor desarrolló matices diferentes a los acostumbrados. Interpreta a un padre de familia divorciado nada hábil para la vida familiar, encantador pero incapaz de asumir las responsabilidades que precisan cuidar de sus hijos. Eso puede llegar a ser un problema cuando, coincidiendo con el fin de semana que debe cuidarlos, un raza invasora que lleva siglos observando a los humanos, decide atacar la Tierra y comenzar su exterminio.
Mientras Cruise se encarga del papel que sirve de hilo conductor para poder fijar la invasión en una historia humana concreta, Spielberg dirigió un equipo de profesionales que recreó de forma inquietante, terrorífica y fría el paso de unas criaturas brutales y crueles en su objetivo de conquista. Consigue disponer de forma perfecta el escenario donde ocurre la acción y transmitir brillantemente la terrible sensación de vivir cómo toda la especie es ejecutada de forma masiva ante los ojos de los protagonistas.
Es complicado dar con la forma de manifestar tanto horror, dosificar las escenas impactantes para que no nos insensibilicen demasiado pronto y ejecutarlas de forma tan efectiva. El realizador lo logra, sin duda. Durante la película pasamos de ver un ataque que ni siquiera deja cuerpos tras el paso de los asesinos, y acto seguido contemplamos a través de los ojos de un niña como un río transporta una cantidad incontable de cadáveres humanos. Vamos de la calma de los hombres caminando hacia la nada en el exilio a ver cómo la caravana de personas se detiene en un paso a nivel para esperar a que se aleje un ruidoso tren en llamas, que uno imagina repleto de pasajeros ya muertos.
La guerra de los mundos también consigue trasladarnos una sensación de estar completamente desvalidos, de ser insignificantes y de quedar a merced de todo cuando falla la tecnología, que en ocasiones es lo único que nos distingue de los animales. Quizá el film de Spielberg no consiga hacernos partícipes de forma adecuada la emotividad entre los personajes, no consiga trasladar sus sentimientos hacia el espectador, pero sí acierta a la hora de hacernos sentir algo parecido al miedo, y sin duda el pánico ante el exterminio. Con el pasado cinematográfico del director (con el exponente máximo de La lista de Schindler), uno asume que la película tiene claras referentes al holocausto judío, trasladado a una dimensión interplanetaria.
Una parte clave del realismo de esta invasión lo tiene una fantástica composición musical de John Williams, capaz de elevar a su punto máximo la trascendencia de un momento tenebroso y definitivo. Junto a ello, los sonidos graves, profundos y escandalosos de las máquinas que emplean los invasores para destruir la Tierra, consigue hacer que nos entren ganas de huir también de nuestro propio salón.
A quien ya conociera la obra literaria, a la película de la década de los 50, desde luego no le sorprendería el final abrupto de la historia, una de los aspectos que me decepcionó de esta película. También me dejó un tanto frío el encuentro de la familia del personaje de Cruise con Harlan Ogilvy (Tim Robbins, Cadena perpetua), un hombre que les acoge en su casa durante la huida, totalmente trastornado por la pérdida de su familia, y que pretende hacer frente a los invasores del espacio a modo de resistencia bélica.
La secuencia que Tom Cruise, Dakota Fanning (como hija suya) y Tim Robbins comparten, me pareció un extraño interludio que nos habla de lo que una persona puede verse obligada a hacer por la supervivencia, y que curiosamente, me recordó una de las escenas de Minority Report en la que los agentes de Precrime usan unas arañas robóticas para rastrear al hombre huido. Este punto de la película quiere incomodarnos y hacernos sentir el mismo pánico que los personajes mientras son perseguidos, pero creo que rompe totalmente el ritmo de la película, y parece estar adherido a la película sin demasiada continuidad.
Con La guerra de los mundos, Steven Spielberg deja otra muesca en la historia del cine de ciencia ficción y vuelve a demostrarnos que es único recreando mundos. Cruise deja buen sabor de boca con su papel de progenitor irascible y egoísta que se ve obligado a ejercer de padre cuando la situación es extrema. Sin embargo, no estoy del todo convencido de que la fascinación que me provocaron las escenas de acción y la puesta en escena de los invasores consiga suplir la falta de profundidad de los personajes y la falta de emotividad realista entre ellos (ya sea positiva o negativa).

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2 comentarios sobre “‘La guerra de los mundos’: El exterminio humano sería así

  • el 2 julio, 2012 a las 8:28 am
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    Tanto esta película como la recientemente también comentada Collateral son películas que me gustan bastante. La verdad es que este repaso a la filmografía de Cruise me ha hecho darme cuenta que hay pocas películas suyas que no me gusten, cada una con lo suyo.

    Esta en concreto recuerdo que es de las que más me impactó en su momento al verla en el cine. Las primeras escenas de la invasión, exterminando a todo lo que se cruzaba por su paso,transmitía a la perfección justo lo que comentas en tu análisis, llegando a sobrecogerme de veras en la butaca. Pese a recibir alguna dura crítica, a mí personalmente me gustó bastante esta película.

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  • el 2 julio, 2012 a las 11:50 am
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    Nos alegra que este repaso por toda la filmografía de Cruise os esté siendo de utilidad, sobre todo ahora que el actor tiene pendiente de estreno varias películas y confiamos terminar el ciclo empalmando con Age of Rock, jejeje

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