‘Vanilla Sky’: ¡Que abras los ojos!

Las críticas de Carlos Cuesta: Vanilla Sky

El protagonista de nuestro ciclo estrenaba el siglo con un innecesario remake del éxito español Abre los ojos. Una cinta que se desviaba muy poco del original, puede que de forma más palpable en la capacidad de producción del cine estadounidense y entre otras cosas y como consecuencia en la calidad de los actores (salvo en el caso de Penélope Cruz, que repetía personaje, motivando un plagio aún más confuso para aquellos que ya habían visto la propuesta de Alejandro Amenábar).
En esta ocasión César (Eduardo Noriega) un editor de éxito, guapo y carismático se llama ahora David Aames y es Tom Cruise. En su fiesta de cumpleaños se enamora a primera vista de una mujer (Penélope Cruz) que acude como acompañante de su mejor amigo (Jason Lee, Me llamo Earl). Estos sentimientos de David le alejarán aún más de una desquiciada mujer con la que comparte una relación carnal de dispar compromiso. La violenta forma con la que la amante (Cameron Diaz) muestra su despecho cambiará por completo la vida del joven, su aspecto físico y la manera en la que los demás lo estiman. Su vida se convertirá en una paranoica pesadilla donde comenzará a dudar de su propia cordura.
Amenábar creó una trama original y terrorífica que nos hablaba sobre las cosas a las que nuestro cuerpo y nuestros actos nos comprometen aunque no queramos, acerca de la consecuencia de nuestras acciones y responsabilidad; también sobre la hipocresía humana hacia el aspecto de las personas. Muchas cosas más se expresan en un film que mezcla lo romántico con la ciencia ficción y el thriller y que por tanto también cuenta a toro pasado Vanilla Sky con una representación actoral decente (a ratos sobreactuada) y con una expresión visual potente e interesante.
Entiendo que la admiración de Nicole Kidman y Tom Cruise por Amenábar y el interés interpretativo y extra-artístico del propio actor por Penélope Cruz tuvieron mucho que ver en que el protagonista de esta duplicidad  se embarcara, como productor, en un negocio en el que estuvo implicado económicamente el director Cameron Crow (Jerry Maguire). La copia supera formalmente al original, pero el mérito es únicamente una cuestión de oficio. La obra inicial no se ve perjudicada en ningún caso, sino ensalzada por el interés de los dueños de este tinglado audiovisual, los americanos.
Lo más interesante es la forma decidida en la historia para contarnos cómo nuestros recuerdos, los prejuicios y las carencias del pasado alteran nuestra percepción y nos hacen vivir en un mundo totalmente distinto del que podría ser. La película reestudia también la idea de que las personas, si tuvieran el poder de moldear el mundo a su antojo, terminarían por destruirse a sí mismas, presa de sus miedos e inseguridades (y en eso me recordó mucho a la película Esfera, posterior en su estreno a Abre los ojos).
En este experiencia sensorial la banda sonora y los temas musicales de Nancy Willson son parte de la sangre de un relato muy vivo, pasional y abstracto con un onirismo melódico en unos casos y distorsionador en otros y que nos aporta una dimensión adicional de la experiencia horrenda de un hombre atrapado en la telaraña de su propia voluntad. El protagonista es principio y fin de lo que ocurre, el resto de los personajes están diseñados para definirle por contraste: quien le envidia y merece lo que él tiene (Jason Lee); la mujer que desea, le completa y modifica su órbita ya alineada hasta la absoluta perfección (Penélope Cruz); el dolor que causa, las consecuencias de su irresponsabilidad manifiesta (Cameron Diaz); sus carencias, la ausencia de un modelo paterno (Kurt Russell, quien interpreta al psicólogo que le trata tras unos sucesos terribles provocados por la paranoia).
Vivan la sorpresa, si no lo han hecho ya, en el orden que quieran. Abre los ojos o Vanilla Sky. Decidan si les gusta más el estilo español (aunque Amenábar suele sobresalir por encima de la media de éste) o el estilo americano (quizá por sugestión, siempre creí que Vanilla Sky rezumaba esfuerzos de distinguirse del original adornándola a destajo con iconos del estilo de vida americano). Ambas cuenta la misma historia aterradora que merece ser vista y conocida. Escojan, o no escojan y vean las dos. Ahora tienen la oportunidad de escoger el orden. El pasado, los recuerdos, siempre cambian nuestras expectativas, nuestra percepción, nuestro mundo. Porque, ¿acaso las dos cintas son un calco de verdad? Quizá mis ideas ya concebidas antes de ver Vanilla Sky me hagan recordarlo así.

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3 comentarios sobre “‘Vanilla Sky’: ¡Que abras los ojos!

  • el 1 abril, 2012 a las 5:11 pm
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    Decir que esta pelí es floja es decir poco.

    El inefable Cameron Crowe, que cosa qeu toca, cosa que mancilla, hizo aquí su peor trabajo. Y ya es decir.

    Basura.

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