‘Rain man’: Cruise y Hoffman, una pareja en la cima del cine

Las críticas de Carlos Cuesta: Rain man
Hay algo en el papel que Tom Cruise desempeña en Rain Man distinto a los interpretados habitualmente hasta ese momento. El personaje ni es un triunfador ni busca ser el mejor en lo que hace. Es más bien un hombre manipulador, egoísta y resentido con un padre al que lleva años sin ver. Su horizonte es la supervivencia más que la excelencia y reflotar su negocio de venta de coches de alta gama es la única motivación que nos desvela más allá del odio a su progenitor.
La empresa de Charlie Babbitt anda en la cuerda floja y se mantiene gracias a sus mentiras y chanchullos. Un día recibe con indiferencia la noticia de la muerte de su padre y acude al entierro y a la lectura del testamento. Comprueba que su parte de la herencia es un coche de lujo, el objeto que generó el conflicto que rompió su relación, y unos rosales, mientras su fortuna pasa a manos de un fidei comiso que gestionará el dinero en nombre de otra persona incapaz. El rencor le empujará a investigar el paradero del beneficiario, que resulta ser un hermano cuya existencia le era desconocida, una persona autista ingresada en una institución mental.
La obsesión de Charlie se convertirá en lograr la mitad de ese dinero, pues considera este testamento la afrenta final de un padre estricto y desapasionado que no supo transmitirle su amor ni su confianza. Para ello abandonará la institución junto con su hermano Raymond (Dustin Hoffman) sin el permiso de los médicos, para obligar al director del centro, el fidei comiso, a darle la cantidad que reclama.
El de Raymond Babbitt se trata de un papel inspirado en una persona real, un hombre agraciado con una gran inteligencia y una memoria fotográfica encerradas en un hombre autista para el que el mundo exterior tiene pocos estímulos atrayentes y tan solo peligros. Su vida discurre en la rutina y todo lo que salga de ella le asusta. Se mueve en los márgenes de una realidad inflexible que para nada encajan con un largo viaje en avión hasta Los Ángeles. El pánico de Raymond a los aviones le obligará a Charlie a conducir durante días para regresar a casa. Ambos compartirán entonces un viaje lleno de complicaciones que tendrá como principal escenario lo único que une a estos estos dos hermanos desconocidos: el coche adorado por su padre.
Paradójicamente Raymond es lo único que le queda a Charlie. Su empresa hace aguas y quiebra durante su ausencia; no tiene más familia y su novia (Valeria Golino, Hot shots!) le ha abandonado después de acompañarle al funeral y a la institución mental; la gota que  colma el vaso es el egoísmo y las formas frías y violentas, en lo verbal, en las que trata a su hermano). Mientras estén juntos, el viaje que a algunos les parece un secuestro cambiará sensacionalmente la relación que existe entre ambos.
Esto convierte a Rain Man en una especie de road movie en la que encontramos escenas irrepetibles, como el paso de los hermanos Babbitt por Las Vegas, donde Charlie se aprovechará de la habilidad de su hermano para contar cartas. Por otra parte, la forma en la que Raymond saca de quicio con su particular reacción ante el mundo da lugar a una serie de diálogos cargados de energía y sentimiento.
Entre tanto, no vemos a un típico personaje Cruise, un joven atlético en continuo estado de sonrisa, sino un papel mucho más serio, más sólido y severo, cuya energía proviene sobre todo del desprecio relativo que puede generar en el espectador. Un magnífica interpretación tan solo eclipsada, pero para nada anulada, por el gigantesco papel de Dustin Hoffman (uno de los cuatro Oscar de la película, el de mejor actor, que se suman al de mejor fotografía –Mark Johnson– mejor dirección – Barry  Levinson, Sleepers – y mejor guión – Ronald Bass y Barry Morrow). La maldición del Oscar comienza a hacer sombra en la carrera de Cruise.
Rain Man se define de esta manera por un inmenso trabajo actoral unido a una excelente realización y a una historia de constante emotividad (realzada por los temas musicales de Hans Zimmer). Hoffman está incomparable y vemos en Cruise uno de sus papeles más solventes. El próximo título de este ciclo, Nacido el 4 de julio, también le permitirá ahondar en un perfil muy dramático.

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