La polémica detrás de la película ‘De mayor quiero ser soldado’

De mayor quiero ser soldado es la historia de Álex, un niño de diez años fascinado por la violencia en el cine y la televisión. Álex tiene problemas de comunicación con sus padres y sus compañeros de colegio y se encierra en sí mismo, inventándose dos amigos imaginarios, el astronauta Capitán Harry y su alter ego, el Sargento John Cluster.
Cuando su madre da a luz a sus hermanos gemelos, Álex se siente aún más solo ya que los recién nacidos monopolizan la atención de los padres y el niño opta por rechazar esta nueva situación familiar. Herido y traicionado, Álex centra sus esfuerzos en conseguir de sus padres un regalo que hace mucho tiempo que desea: una televisión en su habitación.
Una vez ha conseguido que sus padres se la compren, Álex descubre fascinado el nuevo mundo que le presenta la pantalla. El evento catalizador es la creciente obsesión de Álex por las imágenes de guerra y destrucción, así como por los videojuegos violentos. En su mundo imaginario, Álex se convierte en soldado. Un niño soldado de un ejército imaginario.

La película ha tenido un amplio recorrido por distintos festivales de cine en todo el mundo con notable éxito. Cabe destacar los premios obtenidos en el Festival Internacional de Roma, en el que obtuvo el premio Marco Aurelio en la sección “Alece nella citaa”; Premio a la Mejor Actriz Secundaria para Jo Kelly y mención especial para Fergus Riordan en el Ibiza International Film Festival 2011; Premio del Jurado y Segundo Premio del Público en Cinesul, Rio de Janeiro 2011. Cabe destacar también su paso por el Festival Internacional de Cinema de Catalunya, Sitges 2011, el NY Latino International Film Festival, así como su selección en el Kansas International Film Festival, 2011 que tuvo lugar a finales de Septiembre.
Curiosamente, hace poco se anunció que el cartel de la película De mayor quiero ser soldado había sido censurado por la empresa de transportes metropolitanos de Barcelona. ¿La razón? “La campaña puede ser ofensiva por atentar contra las normas sociales de convivencia y puede afectar a la sensibilidad y el buen gusto de los ciudadanos”.
Esta creatividad, además de haber pasado todos los filtros de producción y distribución, ha sido aprobada previamente por la Oficina de Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, entre otros. Con este hecho se abrió el debate y todo el mundo opina. De hecho, desde el Grupo Bayard, la redactora jefa Eva Frutos declaró: “En calidad de directora de 7 revistas educativas infantiles y juveniles, con una trayectoria profesional en este sector de casi 20 años, estoy TOTALMENTE A FAVOR DE LA DECISIÓN DE LA EMPRESA DE TRANSPORTES METROPOLITANOS DE BARCELONA. Una cosa es el cartel, descontextualizado, de la película y otra, posiblemente, por no la he visto, la calidad y el mensaje de la película en sí. En definitiva: no mezclar las churras con las merinas. Mi compañera, la directora de las revistas para los “más pequeños” del Grupo Bayard, Consuelo Cuevas, también está absolutamente de acuerdo conmigo. Puedo atreverme a decir que el Grupo Bayard, líder mundial en prensa educativa infantil y juvenil, respaldaría sin duda nuestra postura. En nuestras revistas también sería censurado el citado cartel.”
El punto de partida de De mayor quiero ser soldado es un dato escalofriante: Un niño cuando llegue a los 18 años y si sus padres no lo impiden, habrá visto 40.000 asesinatos y 200.000 actos de violencia en la televisión, cine, videojuegos… De mayor quiero ser soldado es el testimonio desgarrador de un niño de diez años fascinado por la violencia. Un niño que -a través de una redacción que le han pedido en la escuela- nos va a contar porqué de mayor quiere ser soldado. Un niño que envidia a los niños-soldados porque no tienen que ir al colegio, empuñan armas de verdad y, además, pueden fumar. Un niño que quiere ser soldado para poder viajar gratis a muchos países. Y también para ganar mucho dinero: ha oído que cuantos más muertos consiga, más dinero ganará. Así, está convencido que se va a hacer millonario. Un niño que quiere ser soldado para poder vivir fantásticas aventuras: invadir países, matar a “los malos”, tirar bombas desde un avión y de paso cargarse los campos de verdura porque las detesta profundamente. Un niño que quiere ser soldado para poderse “cargar” a las personas que más odia en el mundo: los inútiles, los empollones y a los gordos. Un niño que quiere ser soldado para ser famoso, salir en la tele y sentirse como los protagonistas de las películas de guerra. Un niño que, finalmente, será víctima de la violencia que tanto le fascina.
De mayor quiero ser soldado aborda directamente un tema de máxima actualidad: la violencia. No sólo en la televisión, sino también en los deportes, en la calle, en las parejas, los colegios… Pretende que todos reflexionemos sobre la agresividad del mundo que nos rodea. También pretende disparar en la conciencia de muchos padres que permiten que sus hijos vean la televisión sin ningún control. De mayor quiero ser soldado es, además, un proyecto muy innovador a nivel formal: combina la imagen real con imágenes de diversas guerras de todos los tiempos (Segunda Guerra Mundial, Guerra de Irak, Guerra del Golfo…), imágenes de telediarios, de videojuegos, de documentales de naturaleza, de deportes violentos, de dibujos animados, ilustraciones, obras de arte, Internet …
Se trata de una película que tenemos la absoluta certeza que no dejará indiferente a nadie, y se enmarca dentro de una estrategia pedagógica liderada por la plafaforma educativa Tribu 2.0. especializada en la relación del cine y la educación, con la intención de lanzar a la sociedad un debate sobre el acceso a los contenidos audiovisuales por parte de la comunidad infantil.
Fergus Riordan es el niño protagonista de la película. Tiene en su haber largometrajes como Frágiles, de Jaume Balagueró, pendiente de estrenar El sueño de Ivan de Roberto Santiago y acaba de terminar la película Ghost Ryder Spirit of Vengeance, donde comparte protagonismo con Nicolas Cage.
Danny Glover es uno de los más reconocidos y galardonados actores afroamericanos, con una experiencia de más de 30 años. Ha trabajado en películas que van desde las taquilleras Arma letal, Saw o Único testigo a producciones independientes, algunas de ellas producidas por él mismo. Glover interpreta el papel del director de la escuela donde acuden los niños protagonistas y tendrá que lidiar con su comportamiento violento.
Robert Englund es popularmente conocido por dar vida al malvado Freddy Krueger, de Pesadilla en Elm Street y sus siete secuelas. Ha actuado en cerca de 70 películas y series de televisión. En De mayor quiero ser soldado da vida al psicólogo que trata de paliar la agresividad del niño protagonista.
La actriz italiana Valeria Marini se dio a conocer en nuestro país por su participación en la película de Bigas Luna Bámbola y también ha intervenido en Buñuel y la mesa del rey Salomón y en la serie Pepe Carvalho. Ella interpreta a una de las maestras de los protagonistas de la película.
A parte de estos tres actores internacionales, el equipo artístico de De mayor quiero ser soldado está compuesto por Ben Temple (Rec, Los fantasmas de Goya, La caja Kovak), Andrew Tarbet (Infieles, Naked Josh) y Jo Kelly (Cuéntame).
El joven director Christian Molina se ha vuelto a poner tras las cámaras después del éxito obtenido con sus anteriores largometrajes Rojo Sangre (2004) y Diario de una ninfómana (2008) y de la buena acogida recibida por Estación del olvido (2009) –estrenada el pasado 4 de junio- en los 12 festivales de cine nacionales e internacionales en los que ha participado.

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