Correrá la sangre en ‘Templario’

Las críticas de José A. Murillo: Templario
Inglaterra, principios del siglo XIII. El 15 de junio de 1215 y, tras una dura negociación, el Rey Juan de Inglaterra, se ve obligado a firmar ciertas peticiones de los señores feudales que pretenden poner límites al uso despótico del poder por parte del Rey. El documento resultante es la Carta Magna. Un hecho insólito para un rey medieval, que veía cómo aquellos a quienes gobernaba y que debían serle fieles, le arrancaban sus prerrogativas reales. Juan quiso castigar a aquellos que lo humillaron, entre ellos un grupo de caballeros templarios atrincherados en el castillo de Rochester, que lucharán para resistir el asedio de las tropas del rey Juan.

La película nos cuenta la historia que aconteció en el reinado del Rey Juan I de Inglaterra, después de la firma por coacción de la Carta Magna. Jonathan English cumple en la dirección de una forma menos espectacular que El reino de los cielos, por poner un ejemplo, con este largometraje basado en hechos reales, o al menos así se anuncia en su cartel original. No falta acción, ni batallas, y por supuesto corre la sangre con sus momentos gore, cuando ha de hacerlo.

La historia no tiene un ritmo constante, se la ve falta de presupuesto, los actores no están a gusto con sus personajes, En especial Kate Mara, puede que por llegar tarde a la producción, antes estuvo Megan Fox para el papel, abandonando el rodaje. James Purefoy no está a la altura del papel, es más aún no le he visto como protagonista absoluto de ninguno de sus trabajos. Y aún así la película funciona, porque estamos hablando de actores de la talla de Derek Jacobi ó Brian Cox, pero sobre todo he de felicitar una vez más a Paul Giamatti, quién sin discusión es lo mejor de la película. Los demás actores cumplen y al final parece como que el director les ha dado un momento a cada uno para su lucimiento, pero no es la norma durante todo el metraje. Me gustaría hacer especial mención al actor Mackenzie Crook, quién apenas tiene dialogo, pero sí una gran presencia en la pantalla, no puedo decir lo mismo del resto, a pesar de tener más protagonismo.

La película cumple con los efectos especiales y de sonido, no así de las coreografía de las batallas, se notan poco preparadas en momentos puntuales, aunque el director lo compensa con el ya más que visto movimiento de cámaras.

La banda sonora a cargo de Lorne Balfe pasa desapercibida, y es una pena, porque en este tipo de películas ha de lucir mucho más.

No obstante sin ser una producción sensacional, no va a defraudar a nadie que le guste este tipo de películas. Sin esperar nada excepcional, podreís pasar un buen rato con Templario.

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