55 SEMINCI. Cuarta Jornada (VIII). ‘Incendies’: La voluntad inquebrantable de una madre desconocida para sus hijos

Las críticas de Carlos Cuesta en la 55 SEMINCI: Incendies

El canadiense Denis Villeneuve firma la cinta candidata de su país a los Oscar, una dura producción de alto nivel que arranca con un poderoso comienzo en el que un grupo de niños es rapado y en el que se nos muestra al personaje clave de todos los acontecimientos que han de venir.

La trama nos cuenta cómo cambiará la vida de dos gemelos descendientes de una mujer libanesa, Nawal Marwan (Lubna Azabal), superviviente de la guerra del Líbano, cuando reciban las curiosas instrucciones que su madre les legará en la lectura del testamento. El notario, para la que esta mujer trabajaba como secretaria, tratará de convencerles para que cumplan esta última voluntad pero sólo la hija se verá interesada en esta petición que consistirá en entregarle un sobre a su padre (al que creían muerto) y otro sobre a un hermano cuya existencia desconocida.

Rencor por parte del hijo que cree que ahora podrá descansar de la presencia de una madre cuyo extraño comportamiento no era capaz de entender, mientras la hija (Mélissa Désormeaux-Poulin), viajará a los escenarios que marcaron la existencia de su madre para buscar a sus familiares. Así conocerá que su madre no es quien pensaba, que fue apresada, torturada y violada al hallarse en medio de la lucha de los fundamentalistas cristianos y musulmanes, al tiempo que el espectador irá conociendo que la venganza de su madre trajo unas consencuencias que no son capaces de medir ni imaginar.

Desgarradora historia que no escatima en mostrarnos la crudeza del conflicto y que va generando un interés creciente por conocer las circunstancias en las que la protagonista tuvo a su primer hijo, los motivos que le obligaron a abandonarle, y la forma en la que la ira le obligó a buscar una retribución violenta y a acabar con la vida de los fundamentalistas cristianos, lo que le valió un larga estancia en una cruda prisión en la que adquirió el nombre de La mujer que canta, por su hábito para afrontar la dureza de un aislamiento repleto de violencia física y sexual.

Apabullante papel de Lubna Azabal al encarnar el difícil personaje de una madre con una voluntad a prueba de cualquier infierno, al que dota de todo el carácter y el estoicismo necesario para que sea creíble, y cuya historia vamos conociendo al intercalar fragmentos de su pasado con el viaje de su hija, repitiendo los senderos de su vida. Esta estructura nos hace temer en un primer momento que el desarrollo de los acontecimientos será confuso, pero al contrario, cuanto más conocemos más queremos saber, a pesar de que las descripciones de los paisajes y los momentos silenciosos para interiorizar la pesadumbre de los personajes se extienden en exceso. El director quizá se toma demasiado tiempo en contarnos una historia que puede llegar a angustiar, pero que termina por fascinar e incluso a aterrar.

El director es lo suficientemente hábil para aflojar la tensión con algunos diálogos irónicos y vivos gracias a la irrupción de personajes como el notario interpretado por Allen Altman o el hijo de la protagonista (Maxime Guadette). Queda poco más que destacar que la banda sonora y la edición de sonido y una historia impactante que, en mi opinión, cierra de una manera excesiva y que está a punto de pasar del giro magistral a lo grotesco. Seria candidata a la Espiga y al Premio a la Mejor Actriz para una historia sólida, brutal, e impactante.

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3 comentarios sobre “55 SEMINCI. Cuarta Jornada (VIII). ‘Incendies’: La voluntad inquebrantable de una madre desconocida para sus hijos

  • el 27 octubre, 2010 a las 11:05 pm
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    Impresionante el trabajo que estas haciendo cubriendo el Seminci. Felicidades por el trabajo.

    Saludos

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  • el 28 octubre, 2010 a las 9:16 am
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    Oye, oye, que me da las gracias a mí. je jje. Es broma. Estamos haciendo todos un esfuerzo serio, pero cuando llegas y ves que la gente te ha leído y pone comentarios, hace ilusión.

    Gracias.

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