Cuarta jornada en el Festival de San Sebastián

Ya vamos por el día 20,  y era uno de los más importantes por poder ver, por fin, a Javier Bardem con Julia Roberts reciogiendo el Premio Donostia a toda su trayectoria. La estrella de Come, reza, ama visitó San Sebastián, siendo acogida con los brazos abiertos y con un anfitrión de lujo, Bardem. Al menos, la estrella respondió con una sonrisa a todo lo que se la preguntó, no como Bardem, que ha prohibido que se le pregunte sobre su vida privada, y ha evitado a al prensa.
Las fans de Julia llenaron las calles de la ciudad en dirección al hotel donde se hospedaba, generando una expectación impresionante en público y medios acreditados, pues todos querían la foto de la estrella de Hollywood en España. Lástima que toda esa ilsuión desapareciera con los primeros comentarios y críticas de la película, pues no cumple con lo esperado y aburrió bastante al personal. 

Come, Reza, ama está basada en una inspiradora historia real, y demuestra que existe más de una manera de soltar amarras y salir a ver el mundo. En ella se nos presenta a Liz Gilbert, una mujer moderna que se embarca en un viaje alrededor del mundo en busca de las maravillas de la vida para reconectar con su verdadero ser interior. En plena encrucijada después de su divorcio, Gilbert decide tomar un largo año sabático y escapar de su confortable rutina, arriesgándolo todo para cambiar su vida por completo. En sus maravillosos y exóticos viajes, experimenta el simple placer de comer en Italia, el poder de la oración en la India y, finalmente, de forma inesperada, la paz interior y el equilibrio del amor en Bali.

Ahora bien, como lo que queremos aquí es reseñar lo más destacado del Festival, sí queremos citar las películas que merecen mención especial, y una de ellas es La Mezquita de Daoud Aoulad-Syad. Para el rodaje de la película anterior de Aoulad-Syad, En attendant Pasolini, se construyeron los decorados en parcelas cedidas en arrendamiento por los del pueblo. Una mezquita fue levantada en la parcela de Moha, un vecino que aparece en la película. Al final del rodaje, el equipo se marcha del lugar. Los vecinos derriban todos los decorados, excepto la mezquita, que se ha convertido en auténtico lugar de oración para todos los del pueblo. Un verdadero desastre para Moha, que en ese terreno cultivaba las legumbres de las que vivía su familia. El director, de hecho, ha explicado que ahora su intención tan sólo es plantear el problema sin provocación.
Carancho, de Pablo Trapero, también se presentó ayer, logrando incluir dentro de sí misma todos los elementos del cine negro más clásico, aunque con la brutalidad que caracteriza las actuales producciones y mostrando una violencia demasiado explícita. Una gran película que nos traslada a Argentina, donde mueren cada año más de 8.000 personas en accidentes de tráfico. Detrás de cada una de estas tragedias hay una auténtica industria basada en las compensaciones de los seguros y en la debilidad de la ley. Sosa es un abogado que recorre las salas de urgencias de los hospitales de la sanidad pública y las comisarías en busca de posibles clientes. Luján es una joven médica recién llegada de provincias. La historia de amor empieza la noche en que Luján y Sosa se conocen en la calle. Ella intenta salvar la vida de un hombre; él intenta que sea su cliente.

Y reseñar el estreno de Estrellas que alcanzar, de Mikel Rueda, con la que comienzan las producciones en euskera dentro de la sección Zabaltegi-Nuevos Directores. Una película dura aunque repleta de tópicos que nos traslada a 1938, donde Victoria, viuda de un republicano, ingresa en la prisión de Saturrarán junto a su hermana y su hijo. En esta prisión de mujeres, custodiada por las monjas mercedarias, se vivió uno de los capítulos más oscuros de la Guerra Civil española. Y Victoria lo vivió en primera persona. La “Pantera Blanca”, directora del centro, instigada por las teorías del Doctor Vallejo, arrebatará de las manos a los hijos de las presas, poniendo por bandera el “bien de España”. Victoria, desesperada por la pérdida de su hijo, se enfrentará a la Pantera Blanca junto con las demás reclusas, sufrirá sus castigos y humillaciones, tratará de huir y, finalmente, aprenderá a sobrevivir con la esperanza de reencontrarse con su hijo.
Por último, destacar que se presentó a concurso El gran Vázquez, aunque sin demasiado apoyo de la crítica.

Fotos: http://www.sansebastianfestival.com

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