‘Origen’ entra en nuestros sueños con maestría

Las críticas de David P. “Davicine”: Origen
Origen no es sólo el título de una película, es la forma de interpretar lo que la película nos transmite, es el origen de lo que entendemos por un gran thriller, es el origen de una dirección fabulosa, es el origen de una historia que no sabemos cuando comienza ni cuando termina. Pero de la misma forma Origen es la evolución, la evolución de los thrillers que conocíamos, la evolución en la dirección de las grandes películas, la evolución de una historia que no quieres que termine. Nunca una palabra, un término, había abarcado tantos significados. Desde el principio (por no decir origen) notamos que estamos siendo introducidos en una aventura espectacular, trepidante, intrigante, romántica, compleja a la par que sencilla… la esencia de los sueños en la máxima expresión… en una sola palabra, como su título mismo, Origen es Nolan, Christopher Nolan en estado puro.
Ya hace años que descubrimos a un director que sorprendió a todos con Memento. Corría el año 2000, inicio del nuevo milenio, y parecía que también llegaba con este milenio una nueva forma de ver cine, un thriller que nos dejaba boquiabiertos, pensando en lo que veíamos, y hacía que siguieramos pensando y analizando a la salida del cine. La unión de los hermanos Nolan, uno en el relato original y otro en la dirección, nos aportaba un  poco de ilusión ante la escasa variedad de cine arriesgado que llegaba esos días.
Tras esa fantástica película, Memento, el director ha ido dejando claro que necesitaba la gran oportunidad, el respaldo de Hollywood para que le dejaran contar una historia propia que siempre había querido contarnos pero no habia tenido el presupuesto adecuado. Desde esa fecha mostró su saber hacer con un remake, Insomnio, con la adaptación al cine del personaje de DC Cómics en Batman Begins, así como otra adaptación de una novela, en esta ocasión de Christopher Priest, con la que nos ofreció su particular El truco final: El prestigio. Y por fin, gracias a El Caballero Oscuro, con la que recaudó más de 1.000 millones de dólares en todo el mundo, logró el respaldo tan deseado de Hollywood, le dieron vía libre para contar lo que quisiera, y un cheque en blanco para gastar a gusto… y ahí está el origen, la raíz de Origen.
Muchos años hemos esperado para ver una historia propia del director, dejando atrás adaptaciones de relatos, cómics y novelas… por fin vía libre para narrar su propia historia, pero eso no quita que haya tomado prestadas ideas de otras  películas, así como de su propio trabajo, pues el apellido del personaje interpretado por Leonardo DiCaprio, Cobb, es el alias empleado por Alex Haw en Following, su primera y particular ida de oya, anterior a Memento. Incluso algunas escenas trepidantes, como la pelea en los pasillos de un hotel, donde hay una notable ausencia de gravedad, parecen sacadas de la mismisima Matrix, aunque realmente no se parecen a nada visto hasta ahora. Incluso, y por reseñar alguna similitud más, Cillian Murphy repite con el director tras haber estado metido en el personaje más psicológico de Batman Begins, el Espantapajaros.
De la trama de la película es mejor no hablar, para que sea una sorpresa su primer visionado, pero si quiero desfragmentar la película en las partes que podemos hacerlo sin destripar la esencia de la misma.
Si nos centramos en la base de la película, lo que hace que nos sorprenda de principio a fin, podemos ver que Nolan repite sus mejores trucos para conseguir la sorpresa en la misma. De esta forma, el director emplea una narrativa fracturada, no como la vista en las películas de Tarantino, sino más bien algo distinto, notando que es un recurso ya empleado por el director, intentar mostrar el orden de los sucesos de formas diversas, tal y como vimos en las diferentes lineas temporales de Following, o la narración inversa de Memento. Incluso Batman Begins tenía sus flashbacks para ofrecer esta narrativa no continua.
Por otro lado, el director parece sentir atracción por los estados de la mente, en esta ocasión centrándose en los sueños y su alteración, tras habernos ofrecido pérdidas de memoria, insomnio e ilusionismo en sus anteriores títulos. Pero en sus películas notamos que no busca mostrarnos a un héroe a la antigua usanza, pues el protagonista de esta película tiene sus problemas, sus dilemas morales, es un antihéroe, como lo fuera Bruce Wayne en Batman, o Will Dormer en Insomnio. Y si sus protagonistas son antihéroes, sus historias siempre están repletas de engaños, transmitidos en forma de autoengaños, como en Memento, o trucos “reales” en El truco final.
Con esto queda claro que un director capaz de narrar estas historias estaba guardando bajo la manga una historia que nos haría reflexionar, donde mezclara sus antihéroes, en una historia de engaños, repleta de conflictos mentales, y narrada de forma no contínua… y así nace Origen.
Leonardo DiCaprio es el encargado de encabezar esta espectacular historia, donde el único hilo argumental que la une es el tiempo, el tiempo que estamos soñando en comparación con el tiempo dentro del sueño, todo ello como base de una película de ciencia ficción, de la que no tenemos que esperar que sea  palomitera ni de culto como Matrix o Blade Runner. Estamos muy curtidos en escenas espectaculares y batallas sin fin, algo que nos ofrece el director en esta película, por lo que nos tenemos que quedar con algo que va más allá de la mera fotografía o grabación, tenemos que quedarnos con el trasfondo, con lo que quiere que pensemos al salir del cine, con la reflexión de los sueños y lo que los diferencia de la realidad. ¿Soñamos o vivimos?  Eso no quiere decir que la película no sea espectacular en sí misma, pues está claro que, aunque no nos sorprendamos con facilidad, la técnica y maestría de Nolan para conseguir escenas espectaculares no tiene fin, y aporta a la película un ritmo trepidante y una ambientación espectacular dentro del género de ciencia ficción, pero eso es algo que podrá ser criticado, pues quizás hace demasiado esfuerzo en mostrar todo lo que puede lograrse con un buen presupuesto, en vez de centrarse en esa magnífica historia que está por detrás, pues Nolan nos introduce en el subconsciente del ser humano, de un único ser humano, aunque recorrido por varias personas, logrando que nos sintamos capaces de unirnos a tal evento. 
Y es que el planteamiento de Origen permite a Nolan hacer lo que quiera con la historia, sin frenarse ningún momento, como no frena el ritmo de la película, y continuar asombrándonos escena tras escena, a la par que nos hace pensar, con esas escenas visualmente impresionantes a la par que repletas de emoción y pensamientos intensos y oscuros… algo que, además, consigue llevarnos al climax gracias al acompañamiento musical de los acordes ideados por Hans Zimmer, quien ya participó con  Nolan en El Caballero Oscuro, y nos hace sacar de nuestro interior una sensación de intranquilidad extraña.
Pero no sólo de espectacularidad y narración vive una película, y como ya es habitual en el cine de Nolan, el reparto tiene un gran peso en la misma, siendo un reparto plagado de grandes nombres, grandes estrellas no sólo en recaudación sino también en interpretación, dotando de contundencia cada escena en la que se enfrentan.  Leonardo DiCaprio, como ya hiciera recientemente en Shutter Island, sabe como dar lo mejor de si mismo a un personaje que juega a dos bandas, y que no puede dejarnos comprender que tiene dentro de sí mismo para comportarse como lo hace. Sigue en su línea de gran actor de intensidad con la que él sólo es capaz de llenar la pantalla. Pero a DiCaprio le acompañan secundarios de lujo, con gran peso en la película, como Ken Watanabe o Ellen Page, que dotan de sobriedad y frescura a la película, pero también tenemos actores que aportan su gran experiencia, como Michael Caine o Tom Berenger, destacando el trabajo de Joseph Gordon-Levitt, Cillian Murphy y Tom Hardy, sin olvidarnos de la bella e irresistible Marion Cotillard.
Exceptuando la acción, que satura la cinta en escenas que podrían haber sido mas cortas,  agilizando los pensamientos del espectador acorde a las dudas planteadas por los protagonistas, así como el uso de ciertos secundarios que simplemente son usados para acompañar al protagonista, y de los que nos informan más bien poco, podemos decir que estamos ante una película nacida para ser un éxito en taquilla, pero que cuenta con los ingredientes suficientes para estar entre las películas que nos pueden haer reflexionar, sin llegar a  nivel de culto, pero si de brillantez. Nolan logra que, como Hollywood desea, el cine sea un reflejo de nuestros sueños, y ahora los sueños esan la base del cine.

2 comentarios sobre “‘Origen’ entra en nuestros sueños con maestría

  • el 10 agosto, 2010 a las 9:32 am
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    Digo lo mismo que Manuel, es increible, una explicación exquisita, tanto que dan ganas de ir al cine ya y no esperar a mañana, excelente trabajo Davicine.

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