‘District 9’: real como la vida misma

Las críticas de Davicine: District 9

Siempre se nos había planteado en el cine una pregunta: ¿que nos pasaría si los extraterrestres nos invadiesen? Pero en District 9 se da un giro a dicha pregunta para plantearnos ¿que les haríamos a ellos? Con esta pregunta ya nos dan un motivo suficiente para ir al cine a ver la película pues es un giro argumental al que estamos poco habituados, pero si además le sumamos que Peter Jackson se encuentra detrás de esta película (aunque no en la dirección), ya tiene todas las papeletas para que vayamos con tranquilidad de no salir defraudados… y así es.
El director Neill Blomkamp, al que conocemos gracias a series como Smallville o Stargate SG1, o el brillante anuncio del Citroën C4, debuta por la puerta grande con esta gran producción que nos muestra una historia ficticia a través de un documental simulando que todos los acontecimientos son reales, tal como hemos visto que ahora funciona gracias a nuestra película patria [REC] o desde Hollywood con Monstruoso, donde se trabajó en la misma linea publicidad viral que en District 9.

La película, basada en el corto Alive in Joburg, del propio Blomkamp, nos muestra como recibimos a una raza alienigena que llega en una nave que acaba suspendida en Johanesburgo (Sudáfrica), y lo mejor que se nos ocurre es apartarlos a vivir en un distrito aislado donde las condiciones de supervivencia son muy distintas a las de la raza humana, aunque nos muestran un claro reflejo de las similitudes con el trato que reciben ciertas razas en nuestro propio planeta. Una auténtica aventura fantástica y significativa que comienza 20 años atrás, cuando llega la nave, y continúa en nuestros días, donde los visitantes son un clara molestia para los ciudadanos, blancos o negros, y de los que solo queremos tenerles cerca para obtener beneficios de ellos.

District 9 no necesitaba mostrarnos la historia con alienígenas, pues claramente lo único que desea el director es contar una historia con los ‘otros’, es decir, esos que son siempre rechazados, bien sea un extraterrestre o bien un negro en Sudáfrica o un gitano en nuestro país o simplemente todas aquellas personas de condiciones sociales inferiores que son excluidas de la sociedad por muchas personas. De nuevo se muestra como aunque nosotros vivamos en lo que llamamos civilización no implica que estemos civilizados, y nos vemos superiores y capaces de maltratar a los seres inferiores, por el mero hecho de pensar que lo son. Todo esto mostrado desde la fusión de serie B, ciencia ficción y documental, que de forma magistral es llevado a la pantalla y dando sensibilidad incluso a esos seres a los que llamamos bichos pero que les damos nombres humanos, como Christopher Johnson, protagonista de la cinta, que a pesar de no tener rostro humano nos muestra los sentimientos necesarios para sentirnos culpables por lo que les estamos haciendo pasar.

Lástima que se distingan dos partes demasiado diferenciadas en la película. La primera parte nos hace sentir la realidad a través del trato a los bichos, la lucha de clases, el racismo y la opresión, reflejado con un toque de humor por tratarse de alienígenas pero que para nada debe ser un tema con el que bromear, algo que refleja perfectamente el director. Todas las situaciones que nos reflejan las podemos ver en los telediarios de Sudáfrica desde hace muchos años, y de ahí que nos quitemos el sombrero ante Blomkamp, que nos trae a nuestras pantallas este gran problema con el filtro de la ciencia ficción. Pero la segunda parte surge tras un cambio drástico en la dinámica de la película, dejando de lado la parte documental de la película, obviando las entrevistas con las que nos adentraban en la trama, y transformándose en una película más similar a Starship Troopers y la lucha de la humanidad contra los bichos que a la película que ocultaba esa trama política en su guión. La calidad del guión da paso a la calidad de los efectos especiales, que no dan pie a dudar de la existencia de los bichos, que te permite mantenerte agarrado a tu butaca con las continuas peleas inter especies, pero que arroja por la borda un inicio magnífico que nos hacía esperar más.

La fotografía de la película merece mención especial, por esas magistrales panorámicas, con muchos planos aéreos que abarcan la magnitud de la decadencia a la que les sometemos y con peleas con cámara en mano que, aunque bastante visto en las últimas producciones de Hollywood, da un toque más real a esta cinta de corte fantástico.

Una perfecta fusión de documental con toques de Monstruoso, aderezado con los clásicos telediarios que podíamos ver en Robocop y con unos actores que cumplen perfectamente con su cometido, dando verosimilitud a sus personajes, y formando una atmósfera deprimente, que es lo que realmente se busca. Se hablará durante tiempo de ella.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

3 comentarios en «‘District 9’: real como la vida misma»

  • el 14 septiembre, 2009 a las 07:10
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    La vi el sábado y me sorprendió gratamente.

    El actor protagonista muy bueno y el langostino niño, supongo que será cosa de ordenador o vete tu a saber.

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  • el 14 septiembre, 2009 a las 14:29
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    ¡¡¡¡ Solo queda esperar el regreso de Christopher !!!! ¡¡¡ En tres años los bichos serán los amos !!!

    Respuesta

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