Las críticas de José F. Pérez Pertejo:
Sección Oficial
Los Miserables
No tengo ninguna intención de hacer un ranking de las obras literarias que más veces han sido adaptadas al cine, pero no creo que me equivoque demasiado si digo que Los Miserables, la obra inmortal de Víctor Hugo, está entre las primeras. Una consulta rápida y poco minuciosa a una de las bases de datos más populares de internet me dice que hay más de doce largometrajes (algunos de la época muda) y media docena de series de televisión, eso sin contar cortometrajes u otras adaptaciones más tangenciales que no se ocupan de la obra completa. Añadamos uno de los musicales más populares del mundo y su correspondiente versión cinematográfica y tendremos ante nosotros la gran pregunta: ¿era necesaria otra adaptación al cine de las andanzas de Jean Valjean?
Y una vez vista la película filmada por Fred Cavayé la respuesta no puede ser otra que sí. En primer lugar porque a pesar de que entre las anteriores versiones había alguna francamente buena, no existía ninguna canónica que pudiera considerarse irrefutable (como el Cyrano de Bergerac de Jean-Paul Rappeneau, por ejemplo) y en segundo lugar porque está concebida desde una superproducción de esas que, aunque su presencia en la sección oficial de un festival pueda ser discutible, quedan para la historia del cine. Porque Los Miserables de Fred Cavayé está muy bien escrita, exquisitamente filmada y memorablemente interpretada por un reparto irreprochable.
¿Puede decirse, entonces, que es la de Fred Cavayé la versión canónica y definitiva de Los Miserables? Pues no me atrevo a tanto, no sería de extrañar que con el amor y respeto que el cine francés guarda por sus clásicos literarios (qué insana envida me produce como español), tengamos otra dentro de una década.
Cavayé, que ha escrito también el guion (con lo que tiene que imponer sentarse ante un novelón como Los Miserables para convertirla en un libreto cinematográfico), comienza su película profundizando en el pasado de sus principales personajes tratando de explicarlos desde su origen, la juventud de Valjean (interpretado por Louis Peres en este tramo inicial del film antes de dar paso a un descomunal Vincent Lindon), la infancia del inspector Javert y la adolescencia de Fantine. A partir de este tramo inicial, la película sigue con una fidelidad absoluta el relato de Víctor Hugo con una puesta en escena rigurosa y una concepción artística y estética empeñada en resultar fidedigna no ya solo a la letra del autor sino a toda la iconografía popularizada por las ilustraciones de las ediciones literarias y hasta por algunas de las escenas del musical (la de la pequeña Cosette barriendo la taberna de los Thénardier podría ser el mejor ejemplo de esto).
Entre los muchos méritos de esta nueva versión de Los Miserables, por encima de su apabullante producción y de su espectacular filmación, está el hecho de que la prosa y el pensamiento de Víctor Hugo (que son lo que hacen inmortal la novela) respiran en las imágenes a través de unos personajes muy bien concebidos e interpretados y que trascienden el ser solo el vehículo de las ideas.
Vincent Lindon es quizá demasiado mayor para interpretar a Jean Valjean durante todo el film, de hecho, en su juventud, como ya se ha dicho, lo interpreta Louis Peres; pero es un actor tan portentoso que resulta perfecto y, desde luego, no se me ocurre otro mejor para el tramo final del film. Más arriesgada parece la apuesta por Tahar Rahim para dar vida al irreductible inspector Javert, pero sale más que airoso consiguiendo llenar de matices a un personaje tan complejo y al que tantos actores han enfocado mal. Javert no es el malo de la historia, es el antagonista del bueno, que no es lo mismo. Rahim acierta.
También está perfecta como Fantine una Noémie Merlant cada vez más en el status de estrella del cine francés, pero sin lugar a dudas el que está magistral en cada aparición es Benjamin Lavernhe con un Thénardier lleno de aristas y matices. Otro personaje con el que lo más fácil es hacer un bufón (como hacen en el musical) o un villano arquetípico.
En conclusión, esta nueva película de Los Miserables será un éxito de taquilla en Francia y, probablemente en otros países europeos, tendrá innumerables nominaciones a los César y será anunciada como la versión canónica y definitiva de la novela… al menos hasta que llegue la siguiente.
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