Las críticas de Laura Zurita:
Fiesta Pagäna
Fiesta Pagäna recorre la trayectoria de Mägo de Oz, desde los primeros ensayos de un grupo de jóvenes músicos madrileños hasta su transformación en una de las bandas más populares del rock español. A través de las historias personales de sus integrantes, la película reconstruye el nacimiento de un proyecto musical que se atrevió a fusionar el heavy metal con el folk celta, su ascenso al éxito y las tensiones internas que terminaron por poner en peligro su continuidad. Una historia de amistad, ambición, rivalidades, excesos y sueños compartidos.
Fiesta Pagäna está dirigida por Álvaro Brechner, que firma el guion junto a Sofía Cuenca. En el reparto encontramos a Adrián Lastra (Txus di Fellatio), Adrià Mondaray (José Andrëa), Guillermo Furiase, Roberto Álamo, Michelle Renaud, Marc Parejo, Jorge López, Carlos Librado, Luis Bondía, José Sospedra y Jon Arias, entre otros. Distribuida por Eterno Film Distribution, se estrena en España el 6 de noviembre de 2026.
Sigue el modelo de biopic
Fiesta Pagana cuenta el origen, el éxito y las tensiones que terminaron por fracturar Mägo de Oz utilizando el molde de los biopics musicales que ya hemos visto en numerosas ocasiones. Toma sus recursos habituales para construir una historia desde los primeros ensayos hasta los grandes escenarios, la película sigue la trayectoria de unos músicos que compartieron un sueño y que no siempre supieron compartir sus resultados.
Uno de sus mayores aciertos es el montaje, que en determinados momentos resulta divertido. Fiesta Pagäna tiene un ritmo infatigable, casi febril, sin apenas espacios para la calma. La película se concentra en su figura principal, Txus di Fellatio, algo comprensible por su condición de fundador y motor del proyecto. Los otros integrantes quedan más desdibujados y, en ocasiones, reducidos a un rasgo de personalidad, cuando sus historias y contradicciones habrían dado para mucho más.
La música, como no podía ser de otra manera, es fundamental en Fiesta Pagäna. Resulta impactante y está acompañada de un excelente tratamiento del sonido, que consigue transmitir la energía de las canciones y la potencia de las actuaciones. La misma música se convierte en un símbolo del grupo, marca el ritmo y explica buena parte de la identidad de la banda. La fotografía y la puesta en escena contribuyen también a construir ese universo musical, con una estética que acompaña la evolución del grupo y sus diferentes etapas.
Entre documental y ficción
Como suele suceder en las películas inspiradas en hechos reales, el guion de Fiesta Pagäna se toma libertades para ordenar los acontecimientos, condensar situaciones y hacer más atractiva la narración. Conviene recordar que no estamos ante un documental ni ante una biografía exhaustiva, sino ante una ficción que utiliza una trayectoria real como punto de partida. La propia película juega con esa frontera entre la realidad y la leyenda, sin pretender resolver todas las controversias que rodean a la historia del grupo.
Adrián Lastra, que interpreta a Txus, es uno de los grandes atractivos de Fiesta Pagäna. Consigue una notable identificación con el personaje y transmite tanto su energía y determinación como sus contradicciones. El resto del reparto cumple con solvencia, dando forma a un grupo de personalidades diferentes que necesitan convivir para sacar adelante un proyecto común.
Fiesta Pagäna es una película fotogénica, muy entretenida y llena de energía. Su principal limitación está en la profundidad de los personajes, que no siempre está a la altura de la riqueza de la historia que cuenta. Sin embargo, el ritmo, el montaje y, especialmente, el magnífico uso de la música y el sonido consiguen que el conjunto funcione. Es entretenimiento eficaz, con mucha personalidad musical y menos hondura dramática de la que podría haber alcanzado.
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